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Qué es el Turismo de Masas – Es un fenómeno que ha transformado la forma en que las personas viajan y descubren el mundo. Se refiere al desplazamiento de grandes cantidades de turistas hacia destinos populares, generalmente en períodos específicos del año, como las vacaciones de verano o fiestas tradicionales. Este tipo de turismo se caracteriza por una alta concentración de visitantes, una oferta estandarizada de servicios y un impacto considerable tanto en el entorno natural como en la vida cotidiana de las comunidades locales.
Desde mediados del siglo XX, gracias al desarrollo del transporte aéreo, la mejora del poder adquisitivo y la globalización, viajar dejó de ser un lujo reservado para las élites y se convirtió en una actividad accesible para millones de personas en todo el mundo. Este cambio marcó el inicio del turismo de masas tal como lo conocemos hoy.
Ciudades icónicas como Barcelona, Venecia o París reciben cada año a millones de turistas, generando importantes beneficios económicos pero también desafíos sociales, medioambientales y culturales. Si bien el turismo de masas ha contribuido al crecimiento económico de muchos países, también ha traído consigo problemas como la saturación de destinos, la degradación del patrimonio, la gentrificación y el aumento de los precios en zonas urbanas.
Qué es el Turismo de Masas
📖 Definición de turismo de masas
El turismo de masas es una forma de actividad turística caracterizada por el desplazamiento simultáneo de un gran número de personas hacia los mismos destinos, especialmente durante temporadas altas o fechas señaladas. Este fenómeno suele centrarse en lugares altamente promocionados o mundialmente conocidos, donde los visitantes acceden a paquetes turísticos estandarizados, con itinerarios, servicios y experiencias poco personalizadas.
💡 En esencia, el turismo de masas surge cuando un destino recibe un flujo turístico que supera su capacidad de carga, tanto a nivel ambiental como social y económico. Es un modelo impulsado por la democratización del transporte, los precios accesibles, la proliferación de agencias de viajes y, más recientemente, por el efecto de las redes sociales, que convierten ciertos lugares en virales o de “visita obligada”.
A menudo, este tipo de turismo está ligado a motivaciones como el descanso, la diversión o el interés cultural, pero sin una planificación individual profunda. Por ello, es común que se produzca en forma de viajes organizados, cruceros o visitas exprés a destinos icónicos. También se asocia al consumo rápido de experiencias, donde lo importante es «ver más en menos tiempo», aunque esto implique una menor conexión con el lugar visitado.
🌍 Ejemplos clásicos de turismo de masas son la llegada de miles de turistas diarios a la Torre Eiffel, las playas abarrotadas del Caribe en temporada alta o las interminables filas en la entrada del Coliseo en Roma. Todos ellos reflejan cómo esta modalidad, aunque accesible y económicamente poderosa, también plantea grandes retos en términos de sostenibilidad, calidad de vida local y conservación del entorno.
🕰️ Origen e historia del turismo de masas
El turismo de masas no surgió de la noche a la mañana, sino que es el resultado de una evolución histórica marcada por cambios sociales, tecnológicos y económicos a lo largo de los siglos. Para entender su origen, hay que remontarse a los viajes de la élite europea durante el siglo XVII y XVIII, conocidos como el «Grand Tour», una práctica común entre jóvenes aristócratas que recorrían ciudades como Roma, París o Viena como parte de su formación cultural. Sin embargo, este tipo de turismo era exclusivo, costoso y limitado a unos pocos privilegiados.
El verdadero punto de inflexión llegó en el siglo XIX con la Revolución Industrial, que transformó la movilidad y la estructura laboral. La creación del ferrocarril 🚂 permitió desplazamientos más rápidos y accesibles, mientras que el surgimiento de una clase media con mayor poder adquisitivo y tiempo libre sentó las bases del turismo moderno. En este contexto aparece la figura de Thomas Cook, considerado el pionero del turismo organizado, al ofrecer en 1841 excursiones en tren para grupos, con servicios incluidos. Este modelo sería el precursor del turismo en masa que conocemos hoy.
Durante el siglo XX, especialmente tras la Segunda Guerra Mundial, el turismo experimentó un crecimiento sin precedentes. La mejora de infraestructuras, la expansión de las carreteras, la aparición del automóvil como medio de viaje familiar 🚗 y el auge del transporte aéreo ✈️ –con los primeros vuelos comerciales accesibles en los años 60 y 70– facilitaron que millones de personas pudieran desplazarse por placer.
En las últimas décadas, el turismo de masas se ha consolidado con la llegada de las agencias de viajes, los paquetes vacacionales, los cruceros, los resorts todo incluido y, más recientemente, las plataformas online que simplifican la reserva de vuelos y alojamientos. La globalización, la digitalización y el efecto de las redes sociales han amplificado este fenómeno, convirtiendo ciertos destinos en virales y generando una presión constante sobre enclaves turísticos populares.
📈 Hoy, el turismo de masas representa uno de los sectores más importantes a nivel económico a nivel mundial, pero también uno de los más desafiantes en términos de sostenibilidad, planificación urbana y equilibrio entre visitantes y residentes. Conocer su historia nos permite entender mejor cómo hemos llegado hasta aquí… y cómo podríamos replantear el turismo del futuro.
🧩 Características del turismo de masas
El turismo de masas se define por una serie de características que lo diferencian de otras formas de viajar más sostenibles o personalizadas. Este modelo, altamente extendido en todo el mundo, responde a patrones repetitivos de comportamiento, destinos muy concretos y una lógica comercial basada en el volumen. A continuación, exploramos sus rasgos más distintivos:
🔹 En primer lugar, destaca por la alta concentración de turistas en un mismo destino, especialmente en períodos concretos como vacaciones de verano, Semana Santa o fines de semana largos. Esto genera una estacionalidad muy marcada, que afecta tanto a la economía local como a la experiencia del visitante.
🔹 Otra característica clave es la homogeneización de la oferta turística. Los servicios, las actividades y los productos disponibles suelen ser estandarizados, diseñados para satisfacer a grandes masas de personas de forma rápida y eficiente. Esto da lugar a experiencias poco personalizadas, donde el contacto auténtico con la cultura local queda en segundo plano.
🔹 El turismo de masas también se apoya en una infraestructura robusta y masiva, con grandes complejos hoteleros, aeropuertos con capacidad para miles de pasajeros diarios, estaciones de cruceros 🛳️ y redes de transporte enfocadas en mover grandes volúmenes de gente.
🔹 A nivel de consumo, suele estar impulsado por precios accesibles, promociones, paquetes vacacionales cerrados y la promesa de “ver mucho en poco tiempo”. Es común que los viajeros reserven mediante agencias tradicionales o plataformas digitales, siguiendo rutas prefijadas con poco margen para la improvisación.
🔹 Desde una perspectiva social y medioambiental, este tipo de turismo suele tener un fuerte impacto negativo en los destinos: desde la sobrecarga de servicios públicos y el aumento del coste de vida local, hasta el deterioro de monumentos históricos y la generación masiva de residuos 🗑️.
🔹 Finalmente, se trata de un fenómeno fuertemente influenciado por el marketing y las redes sociales. Lugares como Santorini, París o Bali reciben oleadas de turistas motivados por fotos virales en Instagram 📸, más que por un interés genuino en la historia o cultura del lugar.
🚀 Causas del auge del turismo de masas
El crecimiento del turismo de masas no es una casualidad, sino el resultado de múltiples factores que, combinados, han facilitado y estimulado el desplazamiento masivo de personas por todo el mundo. A lo largo del siglo XX y especialmente en las últimas décadas, una serie de transformaciones económicas, tecnológicas, culturales y sociales han hecho del turismo una actividad cotidiana para millones de personas.
✈️ La democratización del transporte es, sin duda, una de las principales causas. El desarrollo de las aerolíneas comerciales, la aparición de compañías low-cost y la expansión de rutas internacionales han permitido que volar sea cada vez más barato y accesible. A esto se suma la mejora de las infraestructuras terrestres y marítimas, como trenes de alta velocidad, autopistas y grandes cruceros, que facilitan el acceso a destinos turísticos.
💸 El aumento del poder adquisitivo de la clase media, sobre todo en países desarrollados y emergentes, ha jugado un papel clave. Con más ingresos disponibles y mayor tiempo libre, especialmente en vacaciones pagadas, las familias comenzaron a priorizar los viajes como una forma de ocio y enriquecimiento personal.
🧳 La globalización y el avance de la tecnología también han sido determinantes. La digitalización ha simplificado el proceso de planificar y reservar viajes: hoy basta con unos clics para encontrar vuelos baratos, alojamientos económicos o paquetes completos. Plataformas como Booking, Airbnb o Skyscanner han eliminado barreras que antes limitaban el acceso a la experiencia turística.
📱 En los últimos años, el impacto de las redes sociales ha intensificado aún más este fenómeno. Instagram, TikTok y YouTube se han convertido en verdaderos motores de inspiración viajera. Muchos destinos se vuelven virales gracias a una foto o video, provocando oleadas de visitantes que buscan replicar la imagen idealizada que han visto en pantalla.
🏖️ A nivel cultural, se ha normalizado la idea de que “viajar es sinónimo de éxito, bienestar y libertad”. Las experiencias turísticas se han vuelto un símbolo de estatus y una parte esencial del estilo de vida moderno. Esta mentalidad ha fomentado una demanda constante y creciente de nuevos lugares por descubrir, muchas veces sin considerar el impacto que esto genera.
🌍 Principales destinos afectados por el turismo de masas
El turismo de masas no afecta a todos los destinos por igual. Existen ciertos lugares que, debido a su atractivo icónico, su historia, su belleza natural o su promoción constante en redes sociales y medios, reciben cada año a millones de turistas. Esta presión constante sobre espacios limitados puede provocar un desequilibrio significativo entre los visitantes y la vida cotidiana de los residentes, así como impactos negativos en el medio ambiente y en el patrimonio cultural.
🇮🇹 Venecia, por ejemplo, se ha convertido en uno de los símbolos más claros del turismo de masas. Con más de 20 millones de visitantes al año y una población local en continuo descenso, la ciudad enfrenta graves problemas de sobresaturación, encarecimiento de la vivienda y pérdida de identidad cultural. Tanto es así que recientemente se han propuesto medidas como un sistema de entrada con reserva y tasa turística para limitar el acceso.
🇪🇸 Barcelona también ha sentido el peso de este fenómeno. Atraída por su arquitectura modernista, su clima y su ambiente mediterráneo, la ciudad recibe una avalancha de turistas que ha generado tensiones sociales, protestas vecinales y un proceso de gentrificación acelerado, especialmente en barrios históricos como el Gòtic o El Raval.
🇹🇭 En Asia, Tailandia ha vivido un auge turístico espectacular, con islas como Maya Bay (en Koh Phi Phi) literalmente cerradas durante años debido a la destrucción de su ecosistema marino causada por la sobreexplotación turística. 🐠 Este caso se ha convertido en un ejemplo de los límites ecológicos del turismo sin control.
🇵🇪 Machu Picchu, en Perú, sufre cada año una afluencia masiva que pone en riesgo tanto la integridad del sitio arqueológico como la experiencia del visitante. Aunque existen límites diarios de ingreso, muchas veces se ven desbordados por la demanda, lo que ha generado debates sobre la sostenibilidad del acceso.
🇫🇷 París, la ciudad más visitada del mundo, vive una dualidad entre el encanto que ofrece a millones de turistas y el desafío de gestionar esa afluencia sin alterar su tejido social y su valor patrimonial. Lugares como la Torre Eiffel, el Louvre o Montmartre están constantemente llenos, generando colas interminables, saturación de servicios y pérdida de autenticidad.
Además, destinos naturales como el Monte Everest, las playas de Bali o el Parque Nacional Yellowstone también enfrentan problemas similares, donde el exceso de visitantes deteriora los paisajes, afecta la fauna local y exige mayores infraestructuras que alteran el equilibrio del ecosistema. 🏞️
✅ Ventajas del turismo de masas
Aunque a menudo se critique por sus efectos negativos, el turismo de masas también presenta una serie de ventajas importantes, tanto a nivel económico como social y cultural. Su expansión ha permitido que millones de personas puedan acceder a experiencias de viaje antes reservadas a unos pocos privilegiados, democratizando el turismo y generando beneficios en múltiples niveles.
💰 Uno de los principales beneficios es su impacto económico directo. El turismo de masas representa una fuente clave de ingresos para muchos países, especialmente aquellos cuya economía depende en gran parte del sector turístico. Los visitantes consumen productos, contratan servicios, se alojan en hoteles, comen en restaurantes y participan en actividades que generan empleo local y dinamizan la economía. En muchos casos, ha sido una herramienta para combatir la pobreza y fomentar el desarrollo regional, sobre todo en comunidades rurales o zonas costeras.
🧳 Además, este tipo de turismo ha hecho que viajar sea más accesible para un mayor número de personas. Gracias a la estandarización de servicios y a la aparición de paquetes turísticos económicos, millones de viajeros pueden disfrutar de vacaciones que, hace unas décadas, eran impensables para clases medias o trabajadoras. Esta accesibilidad ha contribuido a una mayor apertura cultural, al intercambio de ideas y a una mayor comprensión entre sociedades.
🏗️ La inversión en infraestructura también es una consecuencia positiva del turismo masivo. Para poder acoger a grandes cantidades de visitantes, muchos países han desarrollado aeropuertos, carreteras, redes de transporte, servicios públicos y centros sanitarios que no solo benefician al turista, sino también a la población local. En algunos casos, el turismo ha sido el impulso necesario para modernizar regiones enteras.
🎭 Desde un punto de vista cultural, el turismo de masas ha permitido una mayor visibilidad del patrimonio cultural e histórico, ayudando a financiar su conservación y restauración. Museos, monumentos y tradiciones que antes estaban olvidados han sido puestos en valor gracias al interés turístico. En muchos casos, se han rescatado festividades, artesanías y expresiones locales como forma de atraer visitantes y reforzar la identidad local.
🌐 El turismo masivo ha contribuido a fomentar la interconexión global, haciendo que las personas conozcan otras realidades, idiomas, gastronomías y formas de vida. Esta exposición, aunque a veces superficial, puede ser el primer paso hacia un mayor entendimiento y respeto entre culturas.
⚠️ Desventajas y consecuencias del turismo de masas
A pesar de sus beneficios, el turismo de masas genera importantes desventajas y consecuencias negativas que afectan tanto a los destinos turísticos como a sus habitantes y al medio ambiente. Cuando no se gestiona adecuadamente, este modelo puede provocar desequilibrios difíciles de revertir, comprometiendo la sostenibilidad del turismo a largo plazo.
🌆 Una de las principales consecuencias es la saturación de los destinos. Cuando miles o incluso millones de personas visitan un lugar al mismo tiempo, se generan problemas de aglomeración, colapso de infraestructuras, largas colas, y una experiencia deteriorada tanto para los turistas como para los residentes. En muchos casos, esto lleva a una pérdida de calidad de vida para la población local, que ve cómo sus barrios se transforman en parques temáticos.
🏘️ También se produce un fenómeno de gentrificación y especulación inmobiliaria. La alta demanda turística hace que muchos propietarios prefieran alquilar sus viviendas a corto plazo mediante plataformas como Airbnb, lo que encarece los precios y expulsa a los residentes locales, especialmente en centros históricos o zonas populares. Este cambio modifica el tejido social de los barrios y genera tensiones entre vecinos y visitantes.
🌱 A nivel ambiental, el turismo de masas tiene un impacto significativo. El aumento del tráfico aéreo, terrestre y marítimo contribuye al cambio climático, mientras que la sobreexplotación de recursos naturales –como playas, senderos, montañas, parques o arrecifes– degrada ecosistemas frágiles. Se incrementa la generación de residuos, el consumo de agua y energía, y se altera la flora y fauna local, muchas veces de forma irreversible.
🎭 Culturalmente, existe un riesgo de pérdida de autenticidad. Para responder a la demanda turística, muchas ciudades y pueblos transforman sus tradiciones, gastronomía o artesanías en productos “para el turista”, diluyendo la esencia de la cultura local. En algunos casos, los eventos tradicionales se adaptan o incluso se inventan para entretener, vaciando de significado costumbres que antes eran parte de la identidad colectiva.
📉 Por otro lado, la dependencia excesiva del turismo como motor económico puede convertirse en una debilidad. Eventos como pandemias, crisis económicas o desastres naturales pueden paralizar el sector de forma repentina, afectando gravemente a comunidades enteras que viven exclusivamente del turismo.
😓 No podemos ignorar el fenómeno del turismo superficial o irreflexivo, en el que las personas visitan destinos solo para “tacharlos de la lista” o conseguir una foto para redes sociales, sin interés real por el lugar, su historia o su gente. Este tipo de turismo contribuye a una desconexión entre visitantes y anfitriones, y puede alimentar actitudes irrespetuosas o irresponsables.
♻️ Turismo de masas vs. turismo sostenible: ¿cuál es la diferencia?
El turismo de masas y el turismo sostenible representan dos enfoques radicalmente distintos de entender y practicar el acto de viajar. Mientras el primero se enfoca en el volumen, la rapidez y la accesibilidad, el segundo pone el énfasis en la responsabilidad, el equilibrio y el respeto por el entorno y las comunidades locales. Comprender sus diferencias es clave para tomar decisiones más conscientes como viajeros.
🌐 El turismo de masas se basa en la estandarización y la maximización de beneficios económicos a corto plazo. Su objetivo es atraer al mayor número posible de turistas en el menor tiempo, lo que suele implicar recorridos rápidos, experiencias superficiales y una fuerte presión sobre destinos muy populares. Este modelo prioriza el consumo, la comodidad y el bajo coste, muchas veces sin considerar el impacto medioambiental o social que genera. Los visitantes rara vez interactúan con la comunidad local de forma auténtica, y los beneficios económicos tienden a concentrarse en grandes operadores o cadenas internacionales.
🌱 En cambio, el turismo sostenible se enfoca en generar un impacto positivo y duradero tanto en el medio ambiente como en las personas. Busca que el desarrollo turístico sea equilibrado, que respete la capacidad de carga del entorno, y que los beneficios lleguen directamente a las comunidades anfitrionas. Implica elegir alojamientos ecológicos, consumir productos locales, minimizar la huella de carbono y valorar la cultura sin alterarla ni explotarla. En lugar de visitar muchos lugares rápidamente, se prioriza una experiencia más lenta, profunda y conectada.
🏡 Otra gran diferencia radica en la relación con la comunidad local. En el turismo de masas, los residentes muchas veces son desplazados, ignorados o incluso perjudicados por la presencia constante de turistas. En el turismo sostenible, la comunidad es parte activa del proceso: se la escucha, se la respeta y se la involucra, generando un modelo de desarrollo inclusivo y justo.
📊 Además, la sostenibilidad turística no se trata solo de “viajar verde”, sino también de equilibrio económico, justicia social y preservación cultural. Un proyecto turístico sostenible considera el largo plazo, analiza el impacto global y promueve un turismo que beneficie tanto al visitante como al anfitrión.
🌱 Cómo evitar el turismo de masas: consejos para viajeros responsables
Evitar el turismo de masas no significa dejar de viajar, sino hacerlo de forma más consciente, respetuosa y equilibrada. En un mundo donde los destinos más populares reciben a millones de visitantes al año, es más importante que nunca asumir una actitud responsable como turistas. Cada decisión que tomamos al planificar un viaje tiene un impacto directo —ya sea positivo o negativo— en el entorno, la cultura y la vida de las comunidades que visitamos.
📅 Elige viajar en temporada baja o media. Una de las maneras más efectivas de evitar la masificación es programar tus viajes fuera de los picos turísticos. Viajar en otoño, primavera o entre semana no solo reduce la presión sobre los destinos, sino que también te permite disfrutar de una experiencia más auténtica, tranquila y a menudo más económica.
🗺️ Explora destinos alternativos. En lugar de ir a los lugares más conocidos, considera visitar pueblos menos promocionados, regiones rurales o sitios que aún no han sido explotados turísticamente. Estos destinos suelen ofrecer una conexión más genuina con la cultura local y te permiten descubrir lugares únicos, lejos de las multitudes y los circuitos tradicionales.
🏨 Apoya la economía local. Opta por alojamientos gestionados por personas del lugar, come en restaurantes familiares, compra artesanía auténtica y contrata guías locales. Este tipo de consumo ayuda a distribuir los beneficios del turismo de manera más justa y directa, fortaleciendo las comunidades en lugar de enriquecer grandes cadenas internacionales.
🚶 Viaja despacio y con intención. El “turismo exprés”, que busca ver cinco ciudades en una semana, muchas veces contribuye a la desconexión y a una experiencia superficial. En cambio, alargar tu estancia en un solo lugar te permite conocer mejor su cultura, reducir tu huella de carbono y evitar desplazamientos innecesarios.
📚 Infórmate antes de viajar. Conocer la historia, las costumbres, la situación social y ambiental del lugar que vas a visitar te ayudará a tomar decisiones más respetuosas. Ser consciente de las normas locales, evitar comportamientos invasivos o vestir adecuadamente en contextos culturales sensibles son pequeñas acciones que marcan la diferencia.
🚫 Evita actividades turísticas que exploten a personas, animales o el medio ambiente. Tours irresponsables, espectáculos con animales salvajes, paseos en elefante o visitas que vulneran la dignidad de comunidades vulnerables deben ser descartados. El respeto y la ética deben estar por encima del entretenimiento.
♻️ Minimiza tu impacto ambiental. Lleva tu propia botella reutilizable, reduce plásticos, cuida el uso del agua y la energía, y gestiona correctamente tus residuos. Pequeños hábitos sostenibles tienen un gran efecto si los adoptamos de forma colectiva.
Preguntas frecuentes sobre el Turismo de Masas (FAQ)
1. ¿Qué se entiende por turismo de masas?
Se refiere a un flujo elevado y continuo de turistas hacia un mismo destino, generalmente organizado en paquetes turísticos o viajes de gran escala, que puede producir impactos sociales, medioambientales y económicos.
2. ¿Por qué muchas comunidades consideran un problema el turismo de masas?
Porque puede saturar infraestructuras, alterar la calidad de vida de los residentes, inflar precios de vivienda y bienes, y dañar ecosistemas o patrimonio cultural que no estaban preparados para ese volumen de visitantes.
3. ¿Cuáles son los impactos más frecuentes del turismo de masas en el medio ambiente?
Entre los efectos habituales están contaminación, generación excesiva de residuos, erosión de suelos y playas, alto consumo de agua o energía, y pérdida de biodiversidad en zonas naturales muy visitadas.
4. ¿Cómo afecta el turismo de masas a las comunidades locales?
Recursos públicos y servicios pueden priorizarse para visitantes; se pueden disparar los alquileres de viviendas, incrementar la estacionalidad laboral, y perder identidad cultural o espacios tradicionales.
5. ¿El turismo de masas puede tener también efectos positivos para un destino?
Sí: genera empleo, dinamiza la economía local, favorece la inversión en infraestructura turística y posiciona el destino en mercados internacionales. El reto es que esos beneficios se distribuyan de forma equitativa.
6. ¿Cómo detectar que un destino está sufriendo turismo de masas?
Pistas comunes: largas colas, aglomeraciones, residentes que abandonan zonas céntricas, cambios drásticos en el comercio local, aumento de alojamientos turísticos y señales de saturación en transporte o servicios.
7. ¿Qué pueden hacer los turistas para no contribuir al problema del turismo de masas?
Elegir destinos menos concurridos, desplazarse en temporada baja, respetar las costumbres locales, priorizar comercios y alojamientos de proximidad, y evitar comportamientos que impacten negativamente al entorno o a la comunidad.
8. ¿Qué estrategias están adoptando los destinos para gestionar el turismo de masas?
Entre las medidas más frecuentes: limitar el número de visitantes, establecer tarifas o impuestos turísticos, desarrollar turismo disperso o de calidad, fomentar periodos de bajísima demanda, y diversificar producto turístico.
9. ¿Cómo influye el turismo de masas en la infraestructura del destino?
Su capacidad puede alcanzarse rápidamente, provocando sobrecarga en transporte público, suministro de agua, depuración de residuos, servicios sanitarios o seguridad. Esto afecta tanto a visitantes como a residentes.
10. ¿Puede el turismo de masas reducir la experiencia del visitante?
Sí. El exceso de turistas puede provocar aglomeraciones, pérdida de tranquilidad, menor contacto auténtico con el destino, y sensación de “turismo en cadena” en lugar de una vivencia personal.
11. ¿Cuál es la diferencia entre turismo de masas y “sobreturismo”?
El turismo de masas describe simplemente un volumen alto de turistas. El “sobreturismo” (o overtourism) se produce cuando ese volumen supera la capacidad del destino y genera efectos negativos para la comunidad y el entorno.
12. ¿Qué papel juegan los alojamientos turísticos y el alquiler vacacional en este fenómeno?
El crecimiento de viviendas destinadas exclusivamente al turismo puede desplazar a los residentes, encarecer la vivienda, modificar barrios, aumentar la temporada alta y agravar la estacionalidad.
13. ¿Qué indicadores pueden utilizar las administraciones para medir el turismo de masas?
Entre otros: número de visitantes diarios, porcentaje de alojamientos turísticos sobre vivienda total, tasa de ocupación fuera de temporada, impacto en precios de alquiler, nivel de residuos generados y uso del suelo público.
14. ¿Cómo puede evolucionar el turismo de masas hacia un modelo más sostenible?
Implica planificación: incentivar turismo responsable, distribuir flujos en tiempo y espacio, recompensar comportamientos sostenibles, implicar a la comunidad local y promover destinos emergentes menos explotados.
Esperamos que la información de Qué es el Turismo de Masas te haya sido útil!









