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Temperatura Ideal en Casa en Verano ; Mantener una temperatura ideal en casa durante el verano no es solo una cuestión de comodidad, sino también de salud, eficiencia energética y bienestar diario. Con la llegada del calor, nuestras viviendas pueden convertirse en auténticos hornos si no tomamos las medidas adecuadas. ¿Pero cuál es realmente la temperatura óptima para estar frescos sin abusar del aire acondicionado?

La mayoría de personas tiende a bajar el aire al mínimo sin saber que eso puede ser contraproducente: aumenta el consumo eléctrico, reseca el ambiente y puede provocar dolores de cabeza, resfriados o molestias musculares por cambios bruscos de temperatura.

🌡️ Según diversos estudios y organismos internacionales, la temperatura recomendada para interiores en verano se sitúa entre los 24 °C y 26 °C cuando estamos en casa, y un poco más alta si estamos durmiendo. Esta franja permite mantener un ambiente confortable, saludable y energéticamente sostenible.

En este artículo descubrirás por qué es importante mantener esa temperatura, cómo lograrlo sin que tu factura eléctrica se dispare, y qué soluciones inteligentes puedes aplicar para disfrutar de un verano fresco y eficiente, tanto si tienes aire acondicionado como si no. ✅

Temperatura Ideal en Casa en Verano

🌡️ ¿Cuál es la Temperatura Ideal en Casa en Verano?

Durante los meses de verano, mantener una temperatura adecuada dentro del hogar se convierte en una prioridad, especialmente en zonas donde las olas de calor son intensas y prolongadas. Pero no se trata solo de enfriar la casa “al máximo”, sino de encontrar un equilibrio inteligente entre confort, salud y eficiencia energética.

La temperatura ideal en casa durante el verano, según organismos como el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se sitúa entre los 24 °C y 26 °C cuando estamos despiertos y activos. Este rango permite mantener un ambiente agradable sin forzar en exceso los sistemas de climatización ni provocar cambios térmicos bruscos que puedan afectar al organismo.

Por la noche, cuando el cuerpo entra en un estado de reposo y la temperatura corporal desciende, se recomienda ajustar ligeramente la temperatura a entre 26 °C y 27 °C, o incluso dormir sin aire acondicionado siempre que se mantenga una ventilación adecuada. Una temperatura demasiado baja por la noche puede interferir en la calidad del sueño y aumentar el riesgo de enfriamientos.

Es importante recordar que el objetivo no es convertir la casa en un lugar frío, sino en un espacio termorregulado, estable y confortable. De hecho, los expertos aconsejan que la diferencia entre el interior y el exterior no supere los 10 °C, ya que los cambios bruscos pueden provocar estrés térmico, resfriados o sensación de fatiga.

Beneficios de Mantener una Temperatura Adecuada

Mantener la temperatura ideal en casa en verano no es solo una recomendación estética o de confort, sino una decisión estratégica que puede tener un impacto directo en tu salud, tu economía y tu calidad de vida. A menudo se subestima el poder de un ambiente térmico equilibrado, pero la ciencia y la experiencia cotidiana lo confirman: vivir en un entorno térmicamente confortable es vivir mejor.

🌿 1. Mejora tu salud física y mental
Un ambiente demasiado caluroso puede provocar fatiga, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse e incluso insomnio. En casos extremos, puede aumentar el riesgo de golpes de calor, especialmente en niños, personas mayores o quienes sufren enfermedades cardiovasculares. Mantener una temperatura equilibrada reduce el estrés térmico, mejora el descanso y favorece una sensación constante de bienestar.

💡 2. Favorece el ahorro energético y económico
Una de las consecuencias más visibles de mantener la temperatura ideal en casa en verano es el ahorro en la factura eléctrica. Cuando evitamos poner el aire acondicionado a temperaturas extremas y aprendemos a regularlo correctamente, el consumo de energía se reduce considerablemente. Además, el uso consciente de ventilación, persianas y aislamiento térmico potencia este efecto positivo sin renunciar al confort.

🧘 3. Incrementa el confort general en el hogar
Una casa fresca, pero no fría, invita al relax, al descanso y al disfrute. Ya sea que trabajes desde casa, pases tiempo con la familia o simplemente quieras descansar tras un día caluroso, una temperatura agradable ayuda a crear un ambiente acogedor y funcional durante todo el día.

🛠️ 4. Prolonga la vida útil de los equipos de climatización
Al mantener la temperatura en rangos recomendados, los aires acondicionados, ventiladores y otros dispositivos no trabajan al máximo constantemente, lo que reduce el desgaste y prolonga su vida útil. Esto se traduce en menos averías, menos mantenimientos urgentes y una mayor eficiencia a largo plazo.

🌎 5. Contribuye a un estilo de vida más sostenible
Reducir el uso excesivo de climatización no solo ahorra dinero, sino que también disminuye la huella de carbono del hogar. Vivir con conciencia térmica es un paso más hacia un modelo de vida más respetuoso con el medio ambiente, donde cada grado cuenta.

🏠 Factores que Afectan la Temperatura Ideal en Verano

Aunque hablamos con frecuencia de la temperatura ideal en casa en verano, es importante entender que no existe una cifra universal que funcione para todos los hogares por igual. El confort térmico es un concepto relativo que depende de múltiples variables que, combinadas, determinan si una persona se siente bien en un ambiente o si experimenta calor excesivo o incluso frío. Por eso, es esencial conocer qué factores influyen realmente en esa temperatura ideal y cómo podemos adaptarla a nuestro entorno concreto.

🌡️ En primer lugar, el clima de la zona geográfica es uno de los elementos más determinantes. No es lo mismo vivir en una ciudad costera con brisa marina que en una localidad del interior con temperaturas que superan los 40 °C. En climas húmedos, por ejemplo, una misma temperatura puede sentirse más agobiante que en climas secos, debido al efecto de la humedad en la percepción térmica.

🏢 Otro factor clave es el tipo de vivienda y su aislamiento térmico. Las casas bien aisladas, con ventanas de doble cristal, techos protegidos y muros con materiales térmicos, logran mantener el frescor interior durante más tiempo sin necesidad de recurrir constantemente a sistemas de climatización. Por el contrario, los hogares mal aislados tienden a calentarse rápidamente y pierden el frescor con facilidad, obligando a un mayor uso de energía para mantener la temperatura deseada.

🌞 También influye significativamente la orientación de la vivienda y la exposición solar directa. Un piso orientado al sur o al oeste recibirá mayor radiación solar durante el día, por lo que requerirá estrategias adicionales como el uso de toldos, persianas o cortinas térmicas para evitar el sobrecalentamiento. En cambio, las viviendas con orientación norte tienden a mantener una temperatura más estable.

🏠 La distribución de los espacios y la ventilación cruzada natural también condicionan la eficacia con la que se puede mantener la temperatura ideal. Un hogar con corrientes de aire bien aprovechadas puede ventilarse de forma natural durante las horas más frescas del día, reduciendo la necesidad de climatización artificial.

No debemos olvidar que los hábitos de las personas que habitan el hogar también afectan al ambiente térmico. Cocinar durante las horas de más calor, dejar luces encendidas o usar electrodomésticos de alto consumo energético contribuyen a elevar la temperatura interior. Cambiar pequeñas rutinas puede tener un gran impacto en la percepción térmica diaria.

📋 Recomendaciones de Organismos Oficiales

A la hora de establecer la temperatura ideal en casa en verano, no solo debemos dejarnos guiar por la sensación personal de frescor o calor. Existen recomendaciones oficiales, avaladas por organismos nacionales e internacionales, que marcan una guía clara sobre qué rangos de temperatura son saludables, eficientes y sostenibles durante los meses más calurosos del año.

🔬 La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece que una temperatura interior segura y saludable para adultos en verano debe mantenerse entre 24 °C y 26 °C, siempre y cuando se mantenga una humedad relativa moderada. Estas cifras no son arbitrarias: están pensadas para reducir los riesgos asociados al estrés térmico, evitar la deshidratación y mejorar el descanso, especialmente en grupos vulnerables como niños, personas mayores o personas con enfermedades crónicas.

🏛️ En España, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, coincide en sus recomendaciones y va más allá al vincularlas con el ahorro energético. Según el IDAE, cada grado que se baja el termostato por debajo de los 25 °C aumenta el consumo eléctrico aproximadamente un 7%, lo que tiene un impacto directo tanto en la factura de la luz como en el medio ambiente.

🏢 En edificios públicos y espacios de trabajo, la normativa española (Real Decreto 486/1997 y modificaciones posteriores) indica que la temperatura mínima en locales cerrados en verano debe mantenerse en torno a los 26 °C, salvo que la actividad laboral requiera condiciones especiales. Esta medida busca armonizar el confort térmico con la eficiencia energética y la salud ocupacional.

🌍 A nivel europeo, directrices similares forman parte de los planes de eficiencia energética de la UE, que incluyen el fomento de medidas pasivas de climatización (como el uso de toldos, ventilación cruzada y aislamiento térmico) para reducir la dependencia del aire acondicionado y limitar el uso innecesario de energía.

🏡 Temperatura Ideal por Estancia

Aunque solemos hablar de una única temperatura ideal en casa en verano, la realidad es que cada estancia del hogar tiene funciones, necesidades y condiciones térmicas distintas. Por tanto, adaptar la climatización de forma específica para cada espacio no solo mejora el confort general, sino que también permite optimizar el consumo energético y prolongar la vida útil de los equipos.

🛋️ En el salón o sala de estar, donde solemos pasar tiempo en familia, recibir visitas o relajarnos viendo televisión, la temperatura recomendada es de entre 24 °C y 26 °C. Este rango permite un equilibrio ideal entre frescura y comodidad, sin necesidad de abrigarse o recurrir a mantas por un exceso de aire frío. Si el salón tiene grandes ventanales, es importante complementarlo con toldos, cortinas térmicas o láminas solares para evitar el sobrecalentamiento por radiación directa.

🛏️ En los dormitorios, la temperatura adecuada tiende a subir ligeramente, ya que durante el sueño el cuerpo reduce su temperatura interna. Aquí, lo ideal es mantener el ambiente entre 25 °C y 27 °C. Además, es fundamental evitar corrientes de aire directo sobre el cuerpo o una sensación de frío repentino al dormir. Un ambiente demasiado frío puede interrumpir el ciclo de sueño y provocar malestar físico al despertar, como dolor de garganta o rigidez muscular.

🍽️ En la cocina, el calor de los electrodomésticos y el uso del horno o los fogones hacen que la temperatura suba de forma natural. Por eso, no es necesario forzar el aire acondicionado en esta zona. Lo recomendable es ventilar bien durante y después de cocinar, y mantener la temperatura general de la casa en los niveles adecuados, confiando en que la cocina se autorregule. Una buena campana extractora también ayuda a evitar la acumulación de calor y humedad.

🚿 En el cuarto de baño, al ser un espacio pequeño y de uso puntual, no se requiere una temperatura baja constante. Sin embargo, para ducharse en condiciones agradables en verano, lo ideal es mantener una temperatura ambiente similar a la del dormitorio, entre 25 °C y 26 °C, evitando cambios térmicos bruscos entre el agua y el entorno, especialmente si se utiliza agua fría o templada.

🧊 Consejos para Mantener la Temperatura Ideal en Casa

Conseguir y mantener la temperatura ideal en casa en verano no siempre requiere grandes inversiones en tecnología o reformas. En muchos casos, basta con aplicar una serie de hábitos inteligentes y ajustes cotidianos para lograr un ambiente fresco, saludable y eficiente. La clave está en combinar estrategias activas (como el uso del aire acondicionado) con medidas pasivas (como la ventilación y el control solar) que trabajen en conjunto.

🌬️ Uno de los primeros pasos es aprovechar la ventilación natural. Durante las primeras horas de la mañana y al caer la noche, cuando la temperatura exterior baja, abrir ventanas opuestas para generar corrientes de aire cruzado permite refrescar eficazmente el interior de la vivienda. Este simple gesto puede reducir varios grados la temperatura acumulada durante el día, sin coste alguno.

🌞 Durante las horas de más calor, es fundamental bloquear la entrada de radiación solar directa. Cerrar persianas, bajar estores o usar cortinas térmicas ayuda a mantener los espacios interiores más frescos. También se pueden instalar toldos o láminas reflectantes en los cristales, especialmente si la vivienda tiene orientación oeste o sur, donde el sol incide con más fuerza por la tarde.

❄️ Si cuentas con aire acondicionado, ajustar el termostato entre 24 °C y 26 °C es lo más eficiente. Bajar la temperatura por debajo de los 23 °C no refrescará más rápido el ambiente, pero sí incrementará el consumo eléctrico innecesariamente. Además, es recomendable mantener los filtros limpios y realizar revisiones periódicas para asegurar un funcionamiento óptimo del equipo y evitar que el aire se cargue de polvo o alérgenos.

🪟 Otra medida muy efectiva es aislar térmicamente las zonas más expuestas, como ventanas, techos y puertas. Aunque esto suele asociarse a reformas, también existen soluciones simples y económicas como burletes adhesivos, cortinas térmicas o alfombras que bloquean la entrada o salida de calor. Estas mejoras aumentan la eficiencia del hogar y ayudan a estabilizar la temperatura durante todo el día.

🔌 Finalmente, es importante tener en cuenta el uso de electrodomésticos y fuentes de calor. Cocinar, planchar o encender muchos aparatos a la vez puede elevar varios grados la temperatura interior. Por eso, conviene realizar estas tareas en los momentos más frescos del día y apagar los equipos electrónicos que no se estén utilizando, no solo por el calor que generan, sino también por ahorro energético.

🤖 Tecnologías para Controlar la Temperatura

En un contexto donde las temperaturas estivales son cada vez más extremas y prolongadas, la tecnología se convierte en una aliada clave para mantener la temperatura ideal en casa en verano sin esfuerzo y de forma eficiente. El desarrollo de sistemas inteligentes y dispositivos conectados ha transformado la manera en que gestionamos el clima interior del hogar, facilitando no solo el confort térmico, sino también el ahorro energético y la automatización de rutinas diarias.

🎛️ Los termostatos inteligentes son, sin duda, una de las herramientas más eficaces para controlar la climatización. Estos dispositivos permiten programar la temperatura según franjas horarias, detectar si hay personas en casa, y ajustar automáticamente la climatización para mantener un ambiente estable sin desperdicio de energía. Además, muchos modelos se conectan al móvil mediante apps, lo que permite modificar la configuración incluso a distancia. Esto es especialmente útil si pasas parte del día fuera y quieres encontrar tu hogar fresco al regresar, sin haber tenido el aire acondicionado funcionando todo el tiempo.

🌡️ También existen sensores de temperatura y humedad, que proporcionan datos en tiempo real sobre el clima interior. Estos sensores ayudan a detectar puntos calientes o zonas mal ventiladas y permiten tomar decisiones más informadas, como abrir una ventana en el momento justo o encender un ventilador en lugar del aire acondicionado. Algunos sistemas más avanzados integran esta información con asistentes de voz como Alexa o Google Home para ejecutar acciones automáticas según condiciones específicas.

🏡 La domótica o automatización del hogar permite que múltiples dispositivos trabajen de forma coordinada para mantener un entorno térmicamente confortable. Por ejemplo, puedes configurar escenas en las que las persianas se bajen automáticamente cuando la temperatura exterior supere cierto umbral, o que el aire se apague si se abre una ventana. Esta gestión integral no solo mejora el confort, sino que optimiza cada recurso disponible para mantener la temperatura ideal en casa en verano sin despilfarros.

🌀 Por otro lado, los ventiladores inteligentes y climatizadores evaporativos representan una alternativa más sostenible al aire acondicionado tradicional. Algunos modelos modernos permiten control remoto, tienen modos eco y detectan automáticamente la temperatura ambiente para ajustar la velocidad del ventilador. Aunque no enfrían como un aire acondicionado, pueden mantener una sensación térmica agradable cuando se combinan con una buena ventilación cruzada.

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⚠️ Errores Comunes al Regular la Temperatura en Verano

Aunque mantener la temperatura ideal en casa en verano parece algo sencillo, lo cierto es que muchas personas cometen errores que terminan generando incomodidad, gastos innecesarios o incluso problemas de salud. Estos fallos no siempre se deben a la falta de información, sino a hábitos que se repiten por costumbre o desconocimiento. Corregirlos puede marcar una gran diferencia en cómo se vive el verano dentro del hogar.

❄️ Uno de los errores más frecuentes es ajustar el aire acondicionado a temperaturas demasiado bajas, pensando que enfriará más rápido o que se logrará una mayor sensación de frescor. Sin embargo, esta práctica no solo es ineficiente —ya que el sistema no enfría más rápido por estar programado a 19 °C, por ejemplo—, sino que incrementa el consumo energético de forma innecesaria y genera choques térmicos peligrosos al entrar y salir del hogar.

🪟 Otro fallo habitual es usar el aire acondicionado con ventanas abiertas, lo que anula completamente su eficacia. Aunque pueda parecer una obviedad, en muchas viviendas se ventila mientras el aire sigue encendido, lo cual provoca una pérdida constante de energía y obliga al equipo a trabajar más intensamente, acortando su vida útil. Siempre que se ventile, es fundamental apagar temporalmente el sistema de climatización y volver a encenderlo una vez sellado el espacio.

🔁 También es común no realizar el mantenimiento adecuado de los equipos de climatización, especialmente en los filtros del aire acondicionado. Estos se llenan de polvo y suciedad con el tiempo, lo que no solo afecta al rendimiento del aparato, sino que puede contaminar el aire que respiramos, generando alergias o molestias respiratorias. Limpiar o cambiar los filtros periódicamente es una acción sencilla con gran impacto en la calidad del ambiente interior.

🌡️ Un error más sutil, pero igualmente relevante, es no tener en cuenta la humedad relativa del ambiente. Muchas veces, una sensación de calor no proviene de la temperatura en sí, sino del exceso de humedad, que impide la correcta transpiración del cuerpo. En estos casos, usar un deshumidificador o ventilar en los momentos adecuados puede ser más eficaz que bajar un par de grados el aire acondicionado.

🛋️ Muchas personas aplican la misma temperatura a todas las estancias, sin considerar que cada habitación tiene necesidades térmicas diferentes según su uso, orientación, tamaño o aislamiento. Este enfoque uniforme suele generar zonas incómodas y desequilibrios térmicos, por lo que lo más recomendable es ajustar la climatización por zonas o, al menos, priorizar los espacios de uso más frecuente, como dormitorios y salón.

🌡️ ¿Qué Temperatura es Demasiado Alta o Baja?

Cuando hablamos de mantener la temperatura ideal en casa en verano, no solo se trata de alcanzar un número cómodo en el termostato, sino también de evitar los extremos que pueden comprometer tanto el confort como la salud y el rendimiento energético. Saber identificar cuándo una temperatura es excesivamente alta o baja es clave para lograr un entorno equilibrado y seguro durante los días más calurosos del año.

🔥 Una temperatura interior demasiado alta, por encima de los 28 °C o 29 °C de forma constante, puede generar agotamiento físico, dificultad para dormir, sudoración excesiva, deshidratación e incluso golpes de calor. Estos efectos se agravan en personas mayores, niños pequeños o quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Además, los espacios mal ventilados o con alta humedad intensifican esa sensación de bochorno, haciendo que el ambiente resulte mucho más sofocante de lo que indican los grados reales.

❄️ Por el contrario, ajustar el aire acondicionado por debajo de los 22 °C no solo es innecesario, sino también perjudicial. Una temperatura interior excesivamente baja puede provocar resfriados, dolor muscular, sequedad en las vías respiratorias y un gasto energético elevado. Además, el cuerpo sufre un choque térmico cuando se pasa de un ambiente muy frío al exterior caluroso, lo que puede generar fatiga o malestar general.

🔁 Otro error frecuente es crear oscilaciones térmicas bruscas dentro del mismo hogar, al mantener temperaturas muy diferentes entre habitaciones. Por ejemplo, tener un dormitorio a 21 °C y el salón a 27 °C puede parecer lógico por la actividad que se realiza en cada espacio, pero este contraste puede generar incomodidad, especialmente al pasar de una zona a otra.

💡 La mayoría de expertos y organismos oficiales coinciden en que la temperatura ideal en casa en verano debe mantenerse entre los 24 °C y 26 °C cuando estamos activos y entre 26 °C y 27 °C durante el descanso nocturno. Estos valores permiten un entorno térmico saludable, evitan esfuerzos innecesarios del sistema de climatización y favorecen un ambiente más estable y confortable.

❄️💨 Comparativa: Aire Acondicionado vs. Ventilador

A la hora de mantener la temperatura ideal en casa en verano, muchas personas se enfrentan a la duda de elegir entre aire acondicionado y ventilador. Ambos sistemas tienen sus ventajas y limitaciones, y conocer las diferencias entre ellos permite tomar una decisión más inteligente y adaptada a las necesidades específicas de cada hogar.

El aire acondicionado ofrece una solución más potente y precisa para reducir la temperatura interior, lo que lo convierte en la opción preferida en zonas con temperaturas extremadamente altas o durante olas de calor. Su capacidad para controlar el ambiente de forma exacta, incluyendo humedad y circulación del aire, lo hace muy eficaz, aunque su consumo energético y coste de instalación son más elevados.

Por otro lado, el ventilador no enfría el aire, sino que genera una corriente que ayuda a evaporar el sudor y refrescar la sensación térmica en el cuerpo. Es una alternativa más económica, portátil y sostenible, ideal para días de calor moderado o para combinar con otros sistemas de ventilación cruzada. No obstante, en climas muy cálidos o en habitaciones mal ventiladas, puede quedarse corto en efectividad.

CaracterísticasAire AcondicionadoVentilador
Enfriamiento efectivo✔️ Muy alto❌ No enfría el aire
Consumo energético🔋 Alto🔋 Muy bajo
Instalación necesaria⚒️ Sí, instalación técnica🛠️ No, portátil
Control de humedad✔️ Sí❌ No
Ruido🔊 Medio a alto🔈 Bajo
Coste económico💰 Elevado💰 Muy bajo
Ideal para…🌡️ Altas temperaturas, uso prolongado🌬️ Calor moderado, zonas bien ventiladas

Preguntas frecuentes sobre la Temperatura Ideal en Casa en Verano (FAQ)

¿Por qué es importante mantener una buena temperatura en verano?
Lograr una temperatura adecuada permite confort térmico, evita el estrés térmico en el cuerpo, mejora el descanso y reduce el gasto energético del aire acondicionado.

¿Cuál es la temperatura recomendada para casa en verano?
Un valor de referencia común es unos 25-26 °C (≈ 78 °F) cuando estás en casa. Esa cifra equilibra confort y eficiencia energética.

¿Ese valor debe bajar por la noche?
Sí. Durante la noche, un par de grados menos pueden mejorar el descanso y compensar el calor acumulado durante el día.

¿Qué rango es razonable para viviendas bien aisladas?
Para casas con buen aislamiento se puede mantener entre 24 °C y 27 °C, ajustando según orientación, humedad y sensación térmica.

¿La humedad influye en la sensación térmica?
Sí. Una humedad elevada hace que el calor se sienta más intenso. Con humedad controlada entre 40 % y 60 % el ambiente se percibe más fresco.

¿Puedo usar ventiladores junto con el aire acondicionado?
Sí. Un ventilador ayuda a mover el aire, permite programar el AC unos grados más alto y simula sensación de frescura, reduciendo el consumo.

¿Debe apagarse el AC cuando no hay nadie en casa?
Conviene subir la temperatura unos grados mientras no estás para ahorrar energía, pero no apagar por completo si las temperaturas exteriores son muy altas.

¿Cuánto se ahorra por grado subido en el AC?
Aproximadamente un grado más puede conllevar hasta un 3 % de ahorro en la factura eléctrica, según estudios de eficiencia energética.

¿Dónde ubicar el termostato para lecturas realistas?
Debe instalarse en pared interior, lejos de fuentes de calor (ventanas soleadas, humo, electrodomésticos), para reflejar la temperatura ambiente real.

¿Es bueno cerrar cortinas y persianas durante el día?
Sí, para bloquear el sol directo y evitar que la casa se recaliente en exceso. Eso reduce la carga del sistema de aire acondicionado.

¿La ventilación nocturna ayuda?
Sí, si la temperatura exterior baja de forma significativa. Abre ventanas al caer la noche, y ciérralas temprano al despertarse.

¿El aislamiento y sellado de ventanas influyen tanto como el equipo?
Mucho. Un buen aislamiento, vidrios dobles, sellos herméticos y barreras térmicas reducen la pérdida de frío y el trabajo del equipo de aire acondicionado.

¿Cómo ajustar la temperatura en dormitorios vs. sala de estar?
En dormitorios suele bastar con temperaturas unos grados más altas que las de la sala si usas ventilador o ropa de cama ligera. Cada espacio puede adaptarse a su uso.

¿Debo limpiar o mantener filtros y rejillas?
Sí. Filtros sucios reducen la eficiencia, aumentan el consumo y empeoran la sensación térmica. Manténlos limpios regularmente.

¿Hay diferencias según la zona climática o geográfica?
Claro. En zonas muy húmedas o muy calurosas, puede que ese rango ideal se reorganice hacia valores ligeramente más bajos o con apoyo extra (deshumidificadores, sombra, ventilación cruzada).

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