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¿Te has preguntado alguna vez cuánto consume una nevera de casa y cuánto de lo que pagas en tu factura de la luz se va solo en mantenerla encendida las 24 horas del día? La nevera es el electrodoméstico que nunca descansa: está funcionando todos los días del año, haga frío o calor, estés en casa o de vacaciones. Por eso, aunque no haga ruido ni parezca gastar demasiado, su consumo acumulado puede suponer una parte importante de tu gasto eléctrico anual.

Muchos hogares siguen utilizando frigoríficos antiguos, sin saber que, en términos de consumo, pueden estar pagando como si tuvieran dos neveras modernas funcionando a la vez. Por el contrario, una nevera eficiente, bien utilizada y bien ajustada a las necesidades de la familia, puede ayudarte a ahorrar dinero cada mes sin renunciar al confort ni a la seguridad de tus alimentos.

Cuánto Consume una Nevera de Casa

¿Cuánto consume una nevera de casa de media en kWh al año?

Para entender cuánto consume una nevera de casa de media en kWh al año, lo primero es tener clara una idea clave: no todas las neveras consumen lo mismo, pero sí podemos hablar de rangos orientativos según el tipo y la eficiencia del aparato.

En una vivienda media, podemos resumirlo así:

  • Una nevera combi moderna (frigorífico + congelador, clase energética decente) suele situarse aproximadamente entre 150 y 250 kWh al año.

  • Un frigorífico sencillo de una puerta, sin gran congelador y relativamente eficiente, puede moverse en torno a 100–180 kWh al año.

  • Una nevera antigua o poco eficiente puede dispararse fácilmente por encima de los 300–400 kWh al año, llegando incluso a superar los 500 kWh anuales en modelos muy antiguos o mal conservados.

Si pensamos en el conjunto de los hogares, podemos decir que, de forma general, una nevera de casa estándar ronda de media entre 150 y 300 kWh al año, dependiendo de su tamaño, tecnología y antigüedad. Esa es la franja en la que se mueve la gran mayoría de frigoríficos familiares actuales.

Es importante entender que cuando hablamos de “consumo medio anual en kWh” nos referimos a la energía que la nevera utiliza a lo largo de todo un año, teniendo en cuenta que está encendida las 24 horas del día. Esa cifra aparece normalmente indicada en la documentación del aparato o en su ficha técnica como “consumo anual” expresado en kWh/año.

Minimizar el Consumo de una Nevera de Casa

Tabla de consumo de una nevera de casa según tipo y clase energética

A la hora de entender cuánto consume una nevera de casa, es muy útil comparar tipo de frigorífico y clase energética. La siguiente tabla resume, de forma orientativa, los rangos medios de consumo anual en kWh para los modelos más habituales en un hogar, de modo que puedas situar rápidamente tu nevera dentro de una franja de consumo baja, media o alta.

🧊

Consumo anual de una nevera de casa según tipo y clase energética

Valores orientativos de consumo en kWh/año para frigoríficos domésticos actuales.

Cómo leer la tabla: los datos son valores medios aproximados. El consumo real puede variar según el uso, la temperatura ambiente, el tamaño exacto del aparato y la regulación del termostato.

🧾 Tipo de neveraClase energética (etiqueta nueva A–G)Capacidad orientativaConsumo medio (kWh/año)Nivel de consumo
Frigorífico una puerta (sin gran congelador)A – B150–250 L≈ 90–140 kWh/año🔋 Muy eficiente para hogares pequeños o parejas.
Frigorífico una puerta (sin gran congelador)C – D150–250 L≈ 140–200 kWh/año⚖️ Consumo medio: correcto, pero mejorable frente a clases superiores.
Frigorífico combi (nevera + congelador inferior)A – B250–350 L≈ 150–220 kWh/año🔋 Muy eficiente para familias de 2–4 personas.
Frigorífico combi (nevera + congelador inferior)C – D250–350 L≈ 220–300 kWh/año⚖️ Consumo medio-alto en comparación con clases superiores.
Combi grande o familiarB – C350–450 L≈ 220–320 kWh/año📈 Consumo moderado para familias más grandes.
Frigorífico americano (side-by-side)B – C450–600 L≈ 280–380 kWh/año⚠️ Consumo elevado, aunque proporcional a su gran capacidad.
Frigorífico americano (side-by-side)D – E450–600 L≈ 380–500 kWh/año🚨 Consumo muy alto frente a modelos más eficientes.
Frigorífico bajo encimera / miniA – C80–150 L≈ 70–130 kWh/año🔋 Consumo bajo, ideal como apoyo o para segundas viviendas.
Frigorífico + congelador vertical independientesC – D250–350 L + 150–250 L≈ 300–450 kWh/año (conjunto)⚠️ Consumo conjunto alto frente a un único combi eficiente.

Importante: estos valores son aproximados y se basan en consumos medios de modelos recientes. En neveras muy antiguas o poco eficientes, el consumo puede superar con facilidad las cifras indicadas para cada tipo y clase energética.

Factores que hacen que una nevera de casa consuma más o menos

Aunque la etiqueta energética nos da una buena pista sobre cuánto consume una nevera de casa, el consumo real que verás en tu factura depende de varios factores que pueden hacer que gaste bastante más… o bastante menos de lo esperado. Entenderlos es clave para interpretar por qué dos neveras aparentemente similares pueden tener comportamientos muy distintos a lo largo del año.

En primer lugar, influye de forma directa la clase energética y la tecnología del aparato. Una nevera moderna, con compresor más eficiente y mejor aislamiento, necesita menos energía para mantener la misma temperatura interior que un modelo antiguo. Dos frigoríficos con un volumen parecido pueden tener diferencias de decenas de kWh al año solo por la tecnología que utilizan para enfriar.

También es determinante el tamaño y la capacidad útil de la nevera. Un frigorífico grande, pensado para familias, tiene más volumen de aire frío que mantener y más superficie de puertas y paredes por donde puede escapar el frío. Eso no significa que siempre sea una mala opción, pero sí que, a igualdad de eficiencia, un aparato más voluminoso tiende a implicar un consumo anual mayor que uno compacto.

La temperatura seleccionada en el termostato es otro factor clave. Cuanto más baja sea la temperatura que le exigimos a la nevera (por ejemplo, 2 °C en vez de 5 °C), más tiempo tendrá que trabajar el compresor y, por tanto, más electricidad consumirá. Un pequeño ajuste de uno o dos grados puede marcar la diferencia en el consumo acumulado al final del año.

El lugar donde está instalada la nevera y la temperatura ambiente tienen un impacto directo. Un frigorífico pegado al horno, a una fuente de calor o en una cocina muy calurosa en verano tendrá que esforzarse mucho más para mantener el frío en el interior. Cuando la temperatura exterior es alta y además el aparato no tiene buena ventilación en la parte trasera, el resultado es un incremento notable del consumo eléctrico.

También juega un papel importante el estado del aislamiento y de las gomas de la puerta. Si las juntas están deterioradas, la puerta no cierra bien o hay pequeñas fugas de frío, la nevera se ve obligada a encender el compresor con más frecuencia. Con el tiempo, este tipo de desperfectos pueden convertir una nevera que en teoría es eficiente en un aparato que consume bastante más de lo previsto.

La forma de uso diario es otro de los grandes factores que hacen que una nevera de casa consuma más o menos. Abrir la puerta muchas veces seguidas, dejarla abierta durante demasiado tiempo o meter alimentos muy calientes en el interior provoca un choque de temperatura que obliga al sistema de refrigeración a trabajar intensamente para recuperar las condiciones óptimas. Cuanto más extremos sean esos hábitos, mayor será el consumo real frente al teórico.

Por último, la cantidad de escarcha o suciedad en el sistema también influye. Una acumulación de hielo en el congelador o un polvo excesivo en la parte trasera dificulta la transferencia de frío y de calor, haciendo que el compresor tenga que funcionar más tiempo del necesario. Aunque a simple vista pueda parecer un detalle menor, a lo largo de los meses puede suponer una diferencia clara en cuánto consume tu nevera de casa.

Consumo de la nevera de casa al día, al mes y al año en la factura de la luz

El consumo de la nevera se nota poco en un solo día, pero al mirar el gasto al mes y al año en la factura de la luz vemos con claridad cuánto consume una nevera de casa según sea más o menos eficiente. A continuación tienes una tabla comparativa con tres escenarios típicos (nevera muy eficiente, estándar moderna y nevera antigua), usando valores orientativos y un precio medio de la electricidad de 0,20 €/kWh para que puedas hacerte una idea rápida de su impacto económico.

💡

Consumo diario, mensual y anual de la nevera en la factura de la luz

Comparativa orientativa del impacto económico según el tipo de nevera y su eficiencia.

Referencia: cifras aproximadas calculadas con un precio medio de 0,20 €/kWh. El consumo real puede variar según modelo, uso y tarifa contratada.

🧊 Escenario de neveraConsumo diario aprox.
(kWh/día)
Consumo mensual aprox.
(kWh/mes)
Consumo anual aprox.
(kWh/año)
Coste aprox. al mes
(€/mes)
Coste aprox. al año
(€/año)
🔋 Nevera muy eficiente (clase alta, tamaño medio)≈ 0,44 kWh/día≈ 13,3 kWh/mes≈ 160 kWh/año≈ 2,70 €/mes≈ 32 €/año
⚖️ Nevera estándar moderna (combi habitual en un piso)≈ 0,66 kWh/día≈ 20 kWh/mes≈ 240 kWh/año≈ 4 €/mes≈ 48 €/año
🚨 Nevera antigua o poco eficiente≈ 1,15 kWh/día≈ 35 kWh/mes≈ 420 kWh/año≈ 7 €/mes≈ 84 €/año

Nota: estas cifras son orientativas y sirven para visualizar cómo un pequeño consumo diario se convierte en un gasto mensual y anual claro en la factura de la luz. La diferencia entre una nevera eficiente y una antigua puede suponer decenas de euros al año.

7 Mejores Neveras de Bajo Consumo para Casa

Elegir bien la nevera es una de las decisiones que más impacto tiene en cuánto consume una nevera de casa a final de año. Un buen modelo de bajo consumo puede ahorrarte decenas de euros anuales sin que tengas que renunciar a capacidad, comodidad ni diseño.

🔹 1. Cecotec Bolero CoolMarket Combi 250 White E – Combi familiar de bajo consumo equilibrado

No se han encontrado productos.

⭐️⭐️⭐️⭐️☆ (valoración orientativa)

Esta nevera combi de Cecotec está pensada para quienes quieren un frigorífico familiar con buen equilibrio entre capacidad (250 L aprox.) y consumo contenido. Su clasificación energética E y su diseño orientado al “bajo consumo” ayudan a mantener estable el gasto eléctrico sin disparar la factura.

Puntos clave de compra:

  • Frigorífico + congelador con formato combi clásico, ideal para la mayoría de pisos y casas.

  • Sistema Multi Air Flow y Total No Frost, que evitan la formación de hielo y reparten el frío de forma uniforme.

  • Diseño alto y estrecho (aprox. 181 cm de alto y 55 cm de ancho), perfecto para cocinas donde el espacio lateral es limitado.

Lo mejor:

  • Muy buena relación entre capacidad, prestaciones y consumo.

  • Funciones prácticas (cajones específicos, distribución uniforme del frío) que evitan desperdicio de alimentos.

A tener en cuenta:

  • Clase E en la escala nueva A–G: eficiente para un combi actual, pero hay modelos “top” todavía más ajustados en consumo si tu presupuesto es más alto.


🔹 2. Exquisit Frigorífico Combi 251 L Clase C – Uno de los combi más eficientes en kWh/año

No se han encontrado productos.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (valoración orientativa)

Este modelo de Exquisit destaca por ofrecer un consumo muy reducido, con una clase energética C y un consumo orientativo en torno a 141 kWh/año, una cifra excelente para un combi de unos 250 litros de capacidad. Es una opción muy interesante si tu prioridad absoluta es minimizar el gasto eléctrico.

Puntos clave de compra:

  • Clase energética C (nueva etiqueta), de las mejores que se encuentran ahora mismo en combis domésticos.

  • Tecnología No Frost y distribución del frío muy uniforme.

  • Suele incorporar detalles premium como dispensador de agua y buen equipamiento interior.

Lo mejor:

  • Consumo anual muy bajo, ideal si quieres una nevera para muchos años y amortizarla con el ahorro en luz.

  • Buen nivel de equipamiento para su segmento, con detalles que mejoran el confort diario.

A tener en cuenta:

  • Normalmente su precio es algo superior a modelos de clase E, pero la diferencia se compensa con el ahorro de energía a medio y largo plazo.


🔹 3. Siemens KG39EAICA – Combi de alta gama con 149 kWh/año aprox.

No se han encontrado productos.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ (valoración orientativa)

Siemens es una marca muy centrada en la eficiencia energética, y este combi es un ejemplo claro: clase C y consumo alrededor de 149 kWh/año, con una capacidad de unos 249 L de frigorífico y 88 L de congelador. Es una nevera de bajo consumo pensada para quien busca calidad, fiabilidad y silencio.

Puntos clave de compra:

  • Clase energética C y consumo muy contenido para su tamaño.

  • Funciones avanzadas como SuperCooling, buenos cajones de conservación y un control de temperatura muy preciso.

  • Acabados y sensación de robustez propios de una gama media–alta.

Lo mejor:

  • Excelente eficiencia: uno de los mejores equilibrios entre tamaño y kWh/año.

  • Marca reconocida y fiable, con buena reputación en durabilidad.

A tener en cuenta:

  • Es una opción pensada para quienes están dispuestos a invertir un poco más a cambio de calidad y ahorro energético a largo plazo.


🔹 4. Comfee’ RCB169DK2(E) – Combi compacto Low Frost (195 kWh/año)

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⭐️⭐️⭐️⭐️☆ (valoración orientativa)

Este Comfee es perfecto para quienes necesitan una nevera algo más compacta, pero no quieren renunciar a un buen consumo anual. Con unos 174 L de capacidad total y un consumo en torno a 195 kWh/año, se sitúa en una franja muy razonable para un combi pequeño.

Puntos clave de compra:

  • Tamaño ideal para parejas, estudios o segundas residencias.

  • Tecnología Low Frost, que reduce notablemente la formación de hielo en el congelador.

  • Ajuste sencillo de temperatura y diseño práctico con baldas bien aprovechadas.

Lo mejor:

  • Consumo moderado y tamaño contenido, ideal para cocinas donde no cabe un combi grande.

  • Buena opción calidad–precio si buscas algo eficiente sin irte a gamas muy altas.

A tener en cuenta:

  • La capacidad es menor que la de un combi familiar; puede quedarse justo para familias que compran mucha comida fresca o congelada.


🔹 5. Hisense RB372N4AWE – Combi eficiente para familias (clase E, 292 L)

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⭐️⭐️⭐️⭐️☆ (valoración orientativa)

Este modelo de Hisense es una buena alternativa si quieres una nevera combi grande pero con un consumo razonable. Con una capacidad cercana a los 292 L y clasificación energética E, está pensada para hogares de 3–4 personas que quieren buen espacio interior y consumo ajustado.

Puntos clave de compra:

  • Buena capacidad total para familias o personas que cocinan mucho en casa.

  • Cajones de verduras y congelador con 4 estrellas, apto para congelar y conservar durante largo tiempo.

  • Puerta reversible y diseño estándar que se integra bien en la mayoría de cocinas.

Lo mejor:

  • Buen equilibrio entre volumen de almacenamiento y consumo energético, sin irse a cifras muy altas de kWh/año.

  • Marca con presencia amplia y recambios relativamente fáciles de encontrar.

A tener en cuenta:

  • Clase E (nueva escala): no es tan eficiente como un clase C, pero para su tamaño sigue siendo un consumo razonable.


🔹 6. UNIVERSALBLUE Frigorífico Mini Bajo Encimera 90 L – Mini nevera de apoyo de bajo consumo

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⭐️⭐️⭐️⭐️☆ (valoración orientativa)

Este mini frigorífico bajo encimera de UNIVERSALBLUE es ideal como nevera auxiliar o para cocinas pequeñas, oficinas y apartamentos turísticos. Con 90 L de capacidad y un diseño pensado para bajo consumo, permite tener bebidas, lácteos y algo de congelación extra sin disparar el gasto eléctrico.

Puntos clave de compra:

  • Formato bajo encimera, muy fácil de integrar debajo de la bancada de la cocina.

  • Congelador pequeño (0º a -3º), suficiente para hielo y algunos productos básicos.

  • Puerta reversible y distribución interna sencilla, pensada para el día a día.

Lo mejor:

  • Consumirá bastante menos que un combi grande, perfecto como nevera secundaria o para hogares de 1 persona.

  • Buena flexibilidad de instalación y fácil de mover si cambias de casa.

A tener en cuenta:

  • No sustituye a una nevera grande en familias; está pensada como complemento o solución minimalista.


🔹 7. Cecotec GrandCooler 20000 SilentCompress 46 L – Minibar silencioso y eficiente para espacios pequeños

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⭐️⭐️⭐️⭐️☆ (valoración orientativa)

Esta mininevera de Cecotec, con unos 46 L de capacidad y clasificación energética E, está pensada como minibar de bajo consumo para habitaciones, despachos o segundas residencias. Su diseño silencioso y su consumo ajustado la convierten en una opción muy interesante si quieres mantener bebidas frías sin notar casi el gasto en la factura.

Puntos clave de compra:

  • Tamaño muy compacto, perfecto para habitaciones, estudios o como minibar.

  • Compresor SilentCompress, orientado a reducir el ruido al mínimo.

  • Puerta reversible y diseño sobrio que encaja bien en casi cualquier entorno.

Lo mejor:

  • Consumo eléctrico bajo gracias a su reducido volumen: ideal cuando solo necesitas enfriar bebidas y algunos snacks.

  • El nivel de ruido contenido la hace muy adecuada para dormitorios o zonas de trabajo.

A tener en cuenta:

  • No es una nevera para compras semanales; está concebida como equipo de apoyo o uso ocasional.

Cómo saber cuánto consume tu nevera de casa por la etiqueta energética

La forma más sencilla y directa de saber cuánto consume una nevera de casa es mirar su etiqueta energética oficial. En esa pegatina —que suele venir pegada en la puerta cuando el aparato es nuevo, y que también puedes consultar en la ficha del producto online— aparece el dato clave que necesitas: el consumo anual en kWh/año.

Para interpretarla correctamente, fíjate en estos elementos:

En la parte central de la etiqueta verás un número grande, normalmente junto al icono de una nevera y la unidad kWh/annum o kWh/año.
Ese número indica la energía que tu frigorífico consume a lo largo de un año de uso típico, teniendo en cuenta que está encendido las 24 horas del día.
Por ejemplo, si en la etiqueta ves “240 kWh/año”, significa que, en condiciones estándar, tu nevera utilizará unos 240 kWh de electricidad al año.

Justo al lado o en la parte superior, aparece la clase energética en forma de letras de la A a la G, acompañadas de una barra de colores, de verde (más eficiente) a rojo (menos eficiente). Aunque esa letra no te dice por sí sola cuánto consume en cifras, sí te permite comparar rápidamente la eficiencia entre diferentes modelos de la misma categoría:

  • Una nevera clase C con 150 kWh/año será más eficiente que una clase E con 250 kWh/año.

  • A igualdad de tamaño, cuanto más cerca esté la letra de la A, menos energía necesitará para hacer el mismo trabajo.

Además, en la etiqueta energética suele aparecer también la capacidad útil del frigorífico y del congelador (en litros). Estos datos son útiles para poner el consumo en contexto:
una nevera grande consumirá más kWh/año que una pequeña, pero si ofrece mucha más capacidad puede seguir siendo eficiente en relación a su tamaño.

Cómo calcular cuánto pagas por la nevera de casa en tu factura paso a paso

Saber cuánto pagas exactamente por tu nevera de casa en la factura de la luz es más fácil de lo que parece. Solo necesitas un dato de la nevera y un dato de tu factura, y a partir de ahí aplicar una sencilla operación. Te lo dejo desglosado paso a paso para que puedas hacerlo tú mismo en unos minutos.


1. Localiza el consumo anual de tu nevera (kWh/año)

Lo primero es saber cuánta energía consume tu nevera al año. Ese dato suele aparecer como:

  • Consumo anual: XXX kWh/año o XXX kWh/annum.

Puedes encontrarlo en:

  • La etiqueta energética del frigorífico.

  • El manual de instrucciones.

  • La ficha del producto en la web del fabricante o de la tienda donde lo compraste.

Quédate con ese número. Por ejemplo:

Imaginemos que tu nevera indica 240 kWh/año.


2. Busca el precio del kWh en tu factura de la luz

Ahora necesitas saber cuánto te cobra tu compañía por cada kWh.

En tu factura, normalmente aparecerá como:

  • “Precio energía”, “término de energía” o similar.

  • Algo del estilo: 0,18 €/kWh, 0,20 €/kWh, etc.

Si tienes varias franjas horarias (punta, llano, valle), para una estimación sencilla puedes usar:

  • Un precio medio aproximado (por ejemplo, 0,20 €/kWh).

  • O, si tu factura lo indica, una media real calculada sobre tus consumos.

Para seguir con el ejemplo, vamos a suponer:

Tu precio medio de la luz es 0,20 €/kWh.


3. Aplica la fórmula para saber cuánto pagas al año

Una vez que tienes:

  • Consumo de la nevera en kWh/año.

  • Precio de la electricidad en €/kWh.

Solo tienes que multiplicar:

Coste anual de la nevera = Consumo anual (kWh/año) × Precio de la luz (€/kWh)

Con el ejemplo:

  • Consumo: 240 kWh/año

  • Precio: 0,20 €/kWh

Cálculo:

240 kWh/año × 0,20 €/kWh = 48 €/año

Es decir, esa nevera te cuesta unos 48 € al año en electricidad.


4. Calcula cuánto pagas al mes y al día (opcional, pero muy útil)

Si quieres afinar más, puedes sacar el coste mensual y diario a partir del dato anual:

  • Coste mensual aproximado

    Coste mensual = Coste anual ÷ 12

    Con el ejemplo:

    48 €/año ÷ 12 ≈ 4 €/mes

  • Coste diario aproximado

    Coste diario = Coste anual ÷ 365

    Con el ejemplo:

    48 €/año ÷ 365 ≈ 0,13 €/día

Así puedes ver de un vistazo qué parte de tu factura se va solo en tener la nevera encendida.

Ejemplos reales de cuánto consume una nevera de casa en distintos tipos de hogar

Los siguientes ejemplos te ayudarán a visualizar cuánto consume una nevera de casa en distintos tipos de hogar, usando consumos medios orientativos y un precio de la luz de 0,20 €/kWh. Así puedes hacerte una idea de qué impacto tiene realmente la nevera en la factura anual según el tamaño de la vivienda, el número de personas y el tipo de frigorífico.

🏠

Ejemplos reales de consumo de la nevera según el tipo de hogar

Escenarios orientativos con consumos medios y coste anual aproximado en la factura de la luz.

Referencia: cálculos realizados con un precio medio de 0,20 €/kWh y consumos típicos para cada tipo de nevera. El porcentaje de factura se ha estimado sobre hogares con consumo medio.

👨‍👩‍👦 Tipo de hogarTipo de nevera en casaConsumo aprox. nevera
(kWh/año)
Coste aprox. al año
solo nevera (€/año)
Peso en la factura
de la luz
Qué significa en la práctica
🧍 Piso pequeño de 1 personaMini nevera o bajo encimera eficiente (≈ 90 L)≈ 100 kWh/año≈ 20 €/año

(0,20 €/kWh)
🔹 8–10 % aprox. de la factura anual de un hogar de bajo consumo.La nevera supone un gasto muy contenido; el resto de la factura depende sobre todo de iluminación, ordenador, etc.
👩‍❤️‍👨 Pareja en piso de tamaño medioFrigorífico combi moderno clase E (≈ 250–300 L)≈ 200 kWh/año≈ 40 €/año

(0,20 €/kWh)
🔹 10–12 % aprox. de la factura anual de un piso estándar.La nevera empieza a tener un peso visible en el gasto eléctrico, pero sigue siendo asumible si es moderna y eficiente.
👨‍👩‍👧‍👦 Familia de 4 en vivienda habitualCombi grande clase C–D (≈ 350–400 L)≈ 260 kWh/año≈ 52 €/año

(0,20 €/kWh)
🔹 8–10 % aprox. de la factura de una familia con más electrodomésticos.A pesar de su tamaño, una buena clase energética mantiene el gasto controlado respecto al resto de consumos del hogar.
🏡 Familia numerosa que cocina a diarioFrigorífico americano clase D–E (≈ 450–550 L)≈ 350 kWh/año≈ 70 €/año

(0,20 €/kWh)
🔸 10–14 % aprox. de la factura anual, según el resto de consumos.El gran volumen y el uso intensivo suben el gasto, pero se compensa con la comodidad de tener mucha capacidad de frío.
🧓 Pareja mayor con nevera antiguaFrigorífico combi viejo (> 10 años, sin buena eficiencia)≈ 400 kWh/año≈ 80 €/año

(0,20 €/kWh)
🔺 15–20 % aprox. de la factura anual en hogares de consumo moderado.Una nevera antigua puede estar gastando casi el doble que un modelo moderno: suele ser un claro candidato a renovación.
🌴 Apartamento vacacional usado solo en veranoCombi sencillo eficiente (≈ 200–250 L)≈ 180 kWh/año*

*equivalente al uso concentrado en 3–4 meses
≈ 36 €/año

(0,20 €/kWh)
🔹 En la factura anual total, su peso suele ser bajo, pero muy concentrado en verano.Aunque el uso sea estacional, una nevera eficiente evita que la factura de los meses de vacaciones se dispare.
🏘️ Hogar con dos neveras (principal + auxiliar)Combi familiar + segunda nevera antigua en trastero/garaje≈ 260 + 350 = 610 kWh/año≈ 122 €/año

(0,20 €/kWh)
🔺 20 % o más de la factura en muchos casos.Mantener una segunda nevera antigua encendida todo el año puede duplicar el gasto asociado al frío en el hogar.

Importante: estos son ejemplos orientativos, pensados para ver de forma clara cómo cambia el consumo de la nevera según el tipo de hogar, el tamaño del frigorífico y su antigüedad. El consumo real dependerá de la etiqueta energética, del uso diario y de la tarifa eléctrica contratada.

Trucos para reducir el consumo eléctrico de la nevera de casa sin perder frío

Reducir cuánto consume una nevera de casa no significa pasar frío tú… ni que tus alimentos estén menos protegidos. Al contrario: una nevera bien ajustada, bien colocada y bien utilizada suele consumir menos y conservar mejor la comida. Estos trucos están pensados precisamente para eso: ahorrar energía sin perder frío ni seguridad alimentaria.


1. Ajusta la temperatura correcta (ni más, ni menos)

Uno de los errores más habituales es poner la nevera “a tope” pensando que así enfría mejor. En realidad, eso solo hace que consuma más y, en muchos casos, ni siquiera mejora la conservación.

  • Para la zona de refrigeración, la temperatura recomendada es de unos 4–5 °C.

  • Para el congelador, alrededor de -18 °C es más que suficiente.

Si bajas varios grados por debajo de estos valores, el compresor trabajará más tiempo y tu factura lo notará, sin ninguna ventaja real. Tenlo claro: temperatura óptima = mejor conservación con el mínimo consumo.


2. No pegues la nevera a fuentes de calor

La ubicación de la nevera influye muchísimo en su consumo. Si está pegada al horno, al lavavajillas, a un radiador o recibe sol directo, el motor tendrá que trabajar el doble para mantener el frío.

Siempre que puedas:

  • Deja unos centímetros de separación respecto al horno y otros electrodomésticos que generen calor.

  • Evita colocarla en una pared donde dé el sol directo muchas horas.

  • Asegúrate de que la parte trasera tenga buena ventilación, sin muebles pegados que impidan la circulación del aire.

Una buena ubicación puede suponer decenas de kWh menos al año sin que tú tengas que hacer nada más.


3. No abras la puerta más de lo necesario

Cada vez que abres la puerta, el aire frío sale y el aire caliente entra. Ese intercambio obliga a la nevera a gastar energía para volver a la temperatura adecuada. No se trata de obsesionarse, pero sí de aplicar un poco de sentido común:

  • Piensa antes de abrir: decide qué vas a coger y evita abrir “por mirar”.

  • Evita tener la puerta abierta de par en par mientras colocas la compra; hazlo con agilidad.

  • Si hay niños en casa, explícales que la nevera no es un escaparate que se abre para decidir qué se quiere.

Reduciendo el tiempo de apertura, estás reduciendo directamente el tiempo de funcionamiento del compresor.


4. No metas comida caliente en la nevera

Introducir platos muy calientes hace que la temperatura interior suba de golpe y el motor tenga que trabajar intensamente para compensarlo. Además, se genera condensación que puede afectar a la formación de hielo y humedad.

Lo ideal es:

  • Dejar que la comida se atemple fuera de la nevera hasta que deje de emitir calor (sin pasarse de tiempo por seguridad alimentaria).

  • Guardarla en recipientes cerrados, para evitar que el vapor y la humedad pasen al interior.

De esta forma, proteges el frío interior y haces que la nevera funcione en condiciones más estables.


5. Mantén una carga “razonable”: ni vacía ni a rebosar

Una nevera casi vacía tiende a cambiar de temperatura con más facilidad cada vez que abres la puerta, y una nevera a reventar impide que el aire frío circule bien. Ninguno de los dos escenarios es bueno para el consumo.

  • Procura que haya cierta cantidad de alimentos o botellas (que ayudan a estabilizar la temperatura), pero sin llegar al punto de bloquear las rejillas de ventilación.

  • Evita apilarlo todo sin orden: deja pequeños espacios para que el frío circule libremente.

Una nevera con carga equilibrada es más estable, necesita menos ciclos de encendido y, por tanto, consume menos energía.


6. Cuida las gomas de la puerta y el cierre

Las juntas de goma son las responsables de que el frío no se escape cada vez que la puerta está cerrada. Si están viejas, rotas o deformadas, la nevera puede estar perdiendo frío continuamente aunque tú no lo veas.

Trucos sencillos:

  • Pasa la mano por el borde de la puerta cuando esté cerrada; si notas corrientes de aire frío, algo no está bien.

  • Observa si la puerta queda bien alineada o se queda ligeramente abierta si no la empujas.

  • Limpia las gomas de vez en cuando con un paño húmedo y jabón neutro para que mantengan su elasticidad.

Si las juntas están muy dañadas, plantéate cambiarlas. Una simple goma en mal estado puede disparar el consumo de la nevera mes tras mes.


7. Descongela y limpia el congelador si no es No Frost

En los congeladores sin sistema No Frost, la escarcha acumulada actúa como una manta aislante que dificulta la transmisión de frío, obligando al compresor a trabajar más.

  • Si ves que la capa de hielo supera medio centímetro, es momento de descongelar.

  • Aprovecha para limpiar paredes y cajones, y reorganizar los alimentos.

Con el congelador limpio, la nevera enfría más rápido y con menos esfuerzo, lo que se traduce en un menor consumo eléctrico.


8. Organiza bien el interior para abrir menos tiempo

Una nevera ordenada no solo es más cómoda: también es más eficiente. Si sabes dónde está cada cosa, tardas menos en encontrarla y mantienes la puerta abierta menos tiempo.

  • Usa cajones específicos para verduras, lácteos, embutidos, etc.

  • Coloca lo que más usas en zonas accesibles.

  • Evita esconder alimentos en el fondo que luego se estropean (tirar comida también es tirar energía).

Cuanto más ágil seas al abrir y cerrar, menos variarán las temperaturas internas y menos tendrá que trabajar el motor.


9. Apaga o ajusta la nevera secundaria si no la usas siempre

Si tienes una segunda nevera en el garaje, trastero o terraza que solo usas en verano, fiestas o momentos puntuales, plantéate:

  • Apagarla completamente cuando va a estar semanas sin uso.

  • Ajustar la temperatura a un nivel razonable si solo la necesitas para bebidas o uso esporádico.

Muchas veces, esa nevera “extra” es la que explica por qué el consumo de la casa está más alto de lo esperado, sobre todo si es antigua y poco eficiente.

Preguntas frecuentes sobre Cuánto Consume una Nevera de Casa (FAQ)

1. ¿Cuántos kWh consume de media una nevera de casa al año?

Depende del tamaño y de la eficiencia, pero la mayoría de neveras domésticas actuales se mueven, de forma orientativa, entre 150 y 300 kWh al año.
Los modelos más eficientes pueden bajar a unos 100–180 kWh/año, mientras que las neveras antiguas o poco eficientes pueden dispararse por encima de 400–500 kWh/año.


2. ¿Cuánto consume una nevera al día y qué parte de la factura supone?

Un frigorífico combi moderno suele consumir entre 0,4 y 0,8 kWh al día, según su clase energética y el uso que se haga de él.
En términos de factura, se estima que la nevera puede representar aproximadamente entre un 10 y un 15 % del consumo eléctrico anual de un hogar medio, ya que es el electrodoméstico que está funcionando las 24 horas.


3. ¿Qué diferencia de consumo hay entre una nevera nueva y una antigua?

Entre una nevera moderna, con buena clase energética, y una nevera antigua sin etiqueta actualizada puede haber diferencias de consumo de hasta un 50–60 % para hacer el mismo trabajo de refrigeración.

En la práctica, mientras una nevera eficiente puede rondar los 150–200 kWh/año, una antigua puede acercarse o superar los 500–600 kWh/año si el aislamiento y el compresor están muy envejecidos.


4. ¿La clase energética (A, B, C, D…) influye mucho en lo que gasta mi nevera?

Sí, influye bastante. La clase energética resume la relación entre la energía que la nevera necesita y su capacidad.

A igualdad de tamaño:

  • Una clase alta (A, B) suele situarse en consumos bastante contenidos.

  • Clases intermedias (C, D) suben algunos peldaños en kWh/año.

  • Clases bajas (E, F, G) se mueven en consumos claramente más elevados.

Cuanto mejor sea la letra (más cerca de la A), menos energía necesitará la nevera para mantener el frío.


5. ¿Es buena idea apagar la nevera por la noche para ahorrar?

No. Una nevera está diseñada para funcionar de forma continua y mantener una temperatura estable. Apagarla cada noche:

  • Rompe la cadena de frío y pone en riesgo la seguridad de los alimentos.

  • Obliga al compresor a trabajar más al volver a encenderse para recuperar la temperatura perdida.

El resultado no es un ahorro real, sino más desgaste, más riesgo y, a menudo, más consumo a medio plazo.


6. ¿Consume más una nevera llena o vacía?

Una nevera completamente vacía tiende a desestabilizarse más: cada vez que abres la puerta entra mucho aire caliente y sale el frío, obligando al motor a arrancar con más frecuencia.

Lo ideal es:

  • Mantener una carga intermedia, con cierto volumen de alimentos o botellas que actúen como “masa térmica”.

  • Evitar tanto la nevera casi vacía como la nevera a rebosar, donde el aire frío no puede circular bien.

Con esa carga equilibrada, la nevera mantiene mejor la temperatura y el consumo se mantiene más estable.


7. ¿Una nevera americana consume mucho más que una combi normal?

En general, sí. Un frigorífico americano (side-by-side) tiene más volumen interior y más superficie de puertas, por lo que su consumo anual suele estar por encima del de un combi estándar.

Es habitual que un americano moderno consuma más kWh/año que un combi de tamaño medio, aunque todo depende de la clase energética y del uso. Si realmente necesitas ese volumen extra, conviene elegir un modelo lo más eficiente posible.


8. ¿Una mini nevera gasta poco por ser pequeña?

No necesariamente. Una mini nevera suele consumir menos kWh totales al año que un combi grande porque su volumen es menor, pero, si comparas el consumo por litro de capacidad, algunas mini neveras baratas pueden ser poco eficientes.

En términos prácticos:

  • Una mini nevera eficiente puede moverse en rangos de 70–130 kWh/año.

  • Modelos antiguos o de baja calidad pueden acercarse al consumo de un combi pequeño sin ofrecer tanta capacidad.

Por eso conviene mirar también la etiqueta energética y los kWh/año, no solo el tamaño.


9. ¿Cómo puedo saber el consumo real de mi nevera si no encuentro la etiqueta?

Tienes varias opciones:

  1. Buscar el modelo exacto en internet para ver la ficha técnica del fabricante.

  2. Revisar el manual de usuario, donde suele aparecer el consumo anual.

  3. Usar un medidor de enchufe (wattímetro): se conecta entre la nevera y el enchufe y mide cuánta energía consume durante varios días.

Con este último método sabrás el consumo real de tu nevera con tu uso y tus condiciones de temperatura.


10. ¿Es cierto que los imanes en la puerta aumentan el consumo de la nevera?

Es un mito muy extendido, pero no es cierto. Los imanes típicos de nevera no afectan al funcionamiento del motor ni al sistema de refrigeración; su campo magnético es muy débil y no llega al interior.

Lo único que podría ocurrir, en casos extremos, es que una cantidad exagerada de imanes muy pesados forzara ligeramente las bisagras, pero no supone un aumento apreciable del consumo eléctrico.


11. ¿La nevera consume más en verano que en invierno?

Sí, lo normal es que consuma algo más en verano, porque:

  • La temperatura ambiente es más alta.

  • Abrimos la puerta con más frecuencia para bebidas frías.

  • La cocina suele calentarse más por el uso del horno o la vitrocerámica.

El compresor tiene que trabajar más para evacuar el calor y mantener la misma temperatura interior, y eso se traduce en un aumento de consumo frente a los meses fríos.


12. ¿Puedo reducir el consumo solo cambiando la temperatura del termostato?

Ajustar bien el termostato es una de las formas más sencillas de reducir gasto:

  • En la parte de nevera se recomienda alrededor de 4–5 °C.

  • En el congelador, unos –18 °C.

Bajar muchos grados por debajo de estos valores aumenta el tiempo de funcionamiento del compresor y, por tanto, el consumo, sin que la conservación mejore de forma proporcional.


13. ¿Qué señales indican que mi nevera está gastando más de la cuenta?

Algunas señales claras son:

  • El motor funciona casi sin parar o hace ciclos muy largos.

  • Se forma mucha escarcha en el congelador (en modelos sin No Frost).

  • Las gomas de la puerta están deterioradas o la puerta no cierra bien.

  • Notas temperaturas irregulares en el interior (zonas demasiado frías y otras templadas).

Si se dan varios de estos síntomas y la nevera es antigua, es probable que su consumo esté muy por encima del de un modelo moderno.


14. ¿Cuándo compensa cambiar la nevera por una de menor consumo?

Suele compensar cuando:

  • La nevera tiene muchos años (10 o más).

  • La clase energética es baja (E, F, G o etiqueta antigua sin equivalencia clara).

  • Muestra síntomas de mal rendimiento (ruidos, escarcha, motor continuo).

Si al comparar ves que una nevera nueva eficiente consumiría, por ejemplo, la mitad de kWh/año que la tuya, el ahorro acumulado en pocos años puede pagar una parte importante de la inversión, además de mejorar la conservación de los alimentos y reducir averías.

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Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de Cuánto Consume una Nevera de Casa te haya sido útil!

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