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Ingredientes de la Pizza estilo Chicago – La pizza estilo Chicago no es solo una receta; es una declaración culinaria. Este icónico platillo nacido en el corazón de Estados Unidos ha conquistado paladares alrededor del mundo gracias a su profundidad, textura única y mezcla abundante de sabores. A diferencia de otros estilos más delgados y crocantes, como la neoyorquina o la napolitana, la pizza de Chicago se caracteriza por su masa gruesa y crujiente, cocida en un molde hondo que le da esa forma tipo “pastel” tan distintiva.
Pero más allá de su forma y grosor, lo que realmente hace única a esta pizza son sus ingredientes clave. Desde una masa a base de harina de maíz que aporta sabor y firmeza, hasta una generosa capa de queso mozzarella y una salsa de tomate densa y bien sazonada que se coloca por encima del queso, cada elemento está cuidadosamente pensado para lograr un equilibrio perfecto. Además, la incorporación de carnes sabrosas como salchicha italiana o pepperoni, junto con vegetales al gusto, convierte cada bocado en una experiencia reconfortante y deliciosa.
Conocer los ingredientes exactos de una auténtica pizza estilo Chicago es fundamental si deseas replicar en casa esa sensación inolvidable de probar una pizza profunda, rica y abundante. En este artículo, te llevaremos paso a paso por cada uno de esos componentes esenciales, para que puedas entender qué hace tan especial a esta receta y cómo lograrla con éxito.
Ingredientes de la Pizza estilo Chicago
🍕 ¿Qué es la pizza estilo Chicago?
La pizza estilo Chicago es mucho más que una simple variante regional: es un ícono gastronómico que ha dejado huella en la cultura culinaria estadounidense y mundial. Originada en la ciudad de Chicago en la década de 1940 —se dice que en el legendario restaurante Pizzeria Uno—, esta pizza se ha ganado su lugar por desafiar lo convencional y elevar el concepto de “pizza” a un nuevo nivel.
A diferencia de las pizzas tradicionales de masa delgada, la pizza de Chicago se caracteriza por tener una masa gruesa, mantecosa y ligeramente crujiente que se cocina en un molde profundo, similar a una sartén de hierro fundido. Este tipo de cocción le da su característica forma de “tarta salada” o deep dish, con bordes altos que permiten contener una gran cantidad de ingredientes, organizados en un orden poco común.
🔄 ¿Sabías que en la pizza estilo Chicago el queso va antes que la salsa? Sí, en esta pizza el orden importa: primero va la masa, luego una capa generosa de queso mozzarella (¡mucho queso!), seguida de carnes como salchicha italiana o pepperoni, vegetales al gusto, y por último una salsa de tomate espesa y bien condimentada, que cubre todo como si fuese una manta caliente de sabor. Esta técnica evita que el queso se queme durante la cocción prolongada.
🥄 El resultado es una pizza rica, abundante y sustanciosa, que se come más con tenedor y cuchillo que con las manos. No es una comida ligera, sino una experiencia completa que mezcla lo crujiente con lo suave, lo salado con lo dulce del tomate, y una sensación de confort en cada porción.
Ya sea que la pruebes en un restaurante emblemático de Chicago o que la prepares en casa, entender qué es la pizza estilo Chicago te permitirá apreciarla en todo su esplendor. A continuación, descubriremos cuáles son sus ingredientes esenciales y cómo cada uno contribuye a su sabor inconfundible.
🧩 Características principales de la pizza estilo Chicago
La pizza estilo Chicago no solo destaca por su sabor, sino también por su estructura única y características distintivas que la diferencian por completo de otros estilos más comunes. Esta pizza profunda, robusta y generosa en cada capa es un claro ejemplo de cómo una receta puede reinventar lo tradicional para crear algo completamente nuevo.
🍽️ 1. Masa gruesa tipo «deep dish»
Una de las señas de identidad más reconocibles de la pizza estilo Chicago es su masa gruesa y crujiente, que recuerda más a una base de tarta que a una masa convencional de pizza. Se prepara con harina, agua, levadura, aceite y muchas veces harina de maíz, lo que le da ese tono dorado y textura arenosa tan característica. Esta masa se hornea en un molde profundo, formando un “cuenco comestible” que contiene todos los ingredientes.
🧀 2. Queso en la base, no encima
Una de las curiosidades más llamativas es el orden inverso de los ingredientes. A diferencia de la mayoría de las pizzas, aquí el queso mozzarella va directamente sobre la masa, en una capa generosa y fundente. Esta técnica evita que se queme durante el horneado, ya que la cocción suele durar más tiempo que en una pizza tradicional.
🍅 3. Salsa de tomate en la parte superior
Encima del queso y de los demás toppings se coloca una salsa de tomate espesa y bien condimentada, elaborada con tomate triturado, ajo, orégano, albahaca y a veces un toque de azúcar. Este detalle no solo aporta un sabor profundo, sino que también mantiene la humedad en el interior durante la cocción.
🥩 4. Ingredientes abundantes y en capas
Los ingredientes de la pizza estilo Chicago suelen incluir salchicha italiana, pepperoni, champiñones, pimientos, cebolla y aceitunas negras, organizados en capas. Esta disposición hace que cada porción sea consistente, densa y repleta de sabor, como si fuera un pastel salado.
🔥 5. Cocción lenta y profunda
Debido a su grosor, esta pizza requiere un tiempo de cocción más largo (generalmente entre 30 y 45 minutos), lo que permite que todos los sabores se integren perfectamente y que la masa se hornee de forma pareja sin quedar cruda por dentro.
En conjunto, estas características hacen que la pizza estilo Chicago sea una experiencia completamente diferente a cualquier otra pizza tradicional. No se come a la ligera ni de prisa: se disfruta con calma, bocado a bocado, apreciando el equilibrio entre la masa, el queso, la salsa y los toppings. Y por supuesto, todo esto no sería posible sin una cuidada elección de los ingredientes de la pizza estilo Chicago, que veremos en detalle más adelante.
🧂 Ingredientes esenciales de la pizza estilo Chicago
La auténtica pizza estilo Chicago es el resultado de una combinación precisa de ingredientes, dispuestos en un orden específico y cocinados con una técnica muy particular. Lo que hace especial a esta pizza no es solo su forma profunda o su masa gruesa, sino la calidad y abundancia de sus componentes, pensados para lograr una experiencia rica, sabrosa y reconfortante en cada bocado. A continuación, te presentamos los ingredientes esenciales de la pizza estilo Chicago, pieza clave para lograr una versión casera o profesional que se mantenga fiel a su esencia.
🥣 1. Masa estilo deep dish
La base de todo comienza con una masa espesa, mantecosa y ligeramente crujiente, muy diferente a la de una pizza tradicional. Se elabora con harina de trigo, levadura, aceite (usualmente de maíz o vegetal), agua, sal y en muchos casos, un poco de harina de maíz o semolina para darle ese toque dorado y textura granulada tan característica. Esta masa se presiona contra los bordes de un molde profundo, formando una especie de recipiente comestible.
🧀 2. Queso mozzarella (¡y mucho!)
A diferencia de otras pizzas, el queso mozzarella se coloca directamente sobre la masa, antes que cualquier otro ingrediente. Esta técnica protege al queso del calor directo del horno y permite que se derrita de forma uniforme. Se suele utilizar mozzarella entera o en bloque, no rallada ni baja en grasa, para asegurar una textura rica y fundente.
🍖 3. Toppings clásicos: carnes y vegetales
Los ingredientes de la pizza estilo Chicago también incluyen una buena cantidad de carnes y vegetales, que se colocan en capas sobre el queso. Los más tradicionales son:
Salchicha italiana (en trozos grandes o desmenuzada)
Pepperoni en lonchas
Champiñones frescos
Pimientos verdes o rojos
Cebolla blanca o morada
Aceitunas negras
Esta combinación ofrece un equilibrio entre sabores salados, umami y un toque de frescura vegetal.
🍅 4. Salsa de tomate espesa y aromática
Uno de los sellos de identidad más notables es que la salsa de tomate se coloca al final, sobre todo lo demás. Se trata de una salsa espesa, no líquida, preparada generalmente con tomate triturado, ajo, cebolla, orégano, albahaca, pimienta negra y, en algunos casos, una pizca de azúcar para balancear la acidez. Esta salsa no solo aporta sabor, sino que ayuda a mantener la humedad durante la cocción prolongada.
🧈 5. Aceite y mantequilla en la masa (secreto de sabor)
Una diferencia clave con otras pizzas es la adición de aceite y/o mantequilla en la masa, lo que le da una textura más suave por dentro y un toque crujiente y dorado por fuera. Este detalle, aunque parezca menor, marca una gran diferencia en la experiencia final.
🍞 Masa gruesa y crujiente: base fundamental
Si hay un elemento que define a la pizza estilo Chicago desde el primer vistazo —y el primer bocado— es, sin duda, su masa gruesa, dorada y crujiente. Esta base no es un mero soporte para los ingredientes, sino una parte esencial del sabor y la experiencia. A diferencia de otras pizzas que apuestan por la ligereza o la elasticidad de la masa, aquí se busca una textura más densa, ligeramente hojaldrada y con un fondo crujiente que aguante el peso de todos los ingredientes sin perder integridad.
La masa de la pizza estilo Chicago se elabora con una mezcla simple pero precisa de harina de trigo, agua, sal, levadura y aceite vegetal, a lo que en muchos casos se le añade un toque de harina de maíz o semolina. Este último ingrediente, aunque opcional, le aporta ese color dorado tan característico y una textura ligeramente granulada que se vuelve crujiente al hornear. No es una masa aireada ni elástica como la napolitana; es más compacta, firme por fuera y tierna por dentro.
Una de las claves para lograr esa textura tan especial es el uso de grasa en la masa, ya sea aceite o incluso un poco de mantequilla derretida. Este detalle no solo aporta sabor, sino que contribuye a que la corteza se dore y adquiera un toque casi caramelizado, especialmente cuando se hornea en un molde de hierro o aluminio previamente engrasado. Además, este tipo de cocción permite que los bordes de la masa queden ligeramente tostados y crujientes, mientras que el interior permanece suave, creando un contraste delicioso.
El proceso de armado también es único. En lugar de estirar la masa como se haría con una pizza tradicional, aquí se presiona y moldea directamente dentro de un molde profundo, cubriendo el fondo y los laterales para formar una especie de “cáscara” comestible que contendrá el queso, los toppings y la salsa. Esta forma de preparación es clave para soportar el volumen de ingredientes sin que se derrame o se humedezca en exceso durante la cocción.
La masa gruesa y crujiente no es solo la base física, sino también el corazón de la pizza estilo Chicago. Es la primera impresión y el último sabor que queda en el paladar, y su correcta elaboración puede marcar la diferencia entre una pizza mediocre y una experiencia memorable. Entender su importancia y cómo influye en el equilibrio del conjunto es fundamental para dominar los auténticos ingredientes de la pizza estilo Chicago y lograr una versión fiel y deliciosa.
🍅 Salsa de tomate espesa y sabrosa
Uno de los elementos más emblemáticos —y a menudo sorprendentes— de la pizza estilo Chicago es la salsa de tomate, que en este caso se ubica en la parte superior, cubriendo todos los demás ingredientes como una capa final. Esta inversión en el orden clásico de montaje no es solo un detalle curioso, sino una decisión fundamental en el sabor y la cocción del plato. La salsa de tomate espesa y sabrosa cumple una doble función: potencia el perfil aromático y protege el interior durante el horneado prolongado.
A diferencia de una salsa de pizza tradicional, que suele ser más líquida o triturada finamente, aquí se busca una textura densa, casi rústica, con pequeños trozos de tomate que aporten cuerpo y una sensación más casera. Para ello, se utilizan generalmente tomates triturados o enteros pelados en conserva, que luego se cocinan lentamente para reducir su contenido de agua. El resultado es una salsa rica, espesa y con un sabor concentrado que resalta sin opacar a los demás ingredientes.
El secreto está en el equilibrio entre acidez, dulzor y especias. Una buena salsa para pizza estilo Chicago debe llevar ajo fresco o en polvo, cebolla (opcional), orégano seco, albahaca, sal, pimienta negra recién molida y, en algunos casos, una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez natural del tomate. Algunos cocineros incluso añaden un toque de aceite de oliva o mantequilla al final, para darle más suavidad y un acabado sedoso.
Otro detalle fundamental es la cantidad: no se aplica una fina capa como en otras pizzas, sino que se cubre toda la superficie de la pizza con una generosa porción de salsa, que actúa como “tapa” de sabor. Este espesor no solo enriquece el conjunto, sino que también evita que el queso y los toppings se sequen en el horno, manteniendo la jugosidad interior durante la cocción profunda que requiere este estilo.
Al hablar de los ingredientes de la pizza estilo Chicago, la salsa merece un protagonismo especial. No es un simple acompañante, sino una parte esencial del alma de esta receta. Bien condimentada, cocinada con paciencia y aplicada en su justa cantidad, la salsa de tomate espesa y sabrosa eleva cada porción y aporta ese carácter inconfundible que hace de esta pizza algo memorable.
🧀 Queso mozzarella en abundancia
En la pizza estilo Chicago, el queso mozzarella no solo es un ingrediente más, sino uno de los pilares que definen su sabor, textura y apariencia. Si bien todas las pizzas llevan queso en mayor o menor medida, lo que distingue a esta versión profunda y contundente es la cantidad generosa con la que se utiliza, así como el lugar estratégico que ocupa en la construcción de cada porción.
A diferencia de las pizzas tradicionales, donde el queso se coloca sobre la salsa, aquí sucede todo lo contrario: el mozzarella se ubica directamente sobre la masa, justo en el fondo del molde. Este orden no es aleatorio. Gracias a su colocación, el queso queda protegido del calor directo del horno por la capa de salsa que lo cubre, lo que permite que se derrita de forma uniforme y conserve una textura suave, elástica y perfectamente fundida, sin llegar a dorarse o endurecerse en exceso.
Para conseguir ese resultado ideal, se recomienda utilizar mozzarella de leche entera y en bloque, no la versión rallada ni baja en grasa, ya que estas tienden a liberar más humedad o no funden con la misma consistencia. El queso debe cortarse en tiras gruesas o en rodajas, y distribuirse por toda la base, asegurándose de que llegue hasta los bordes para crear ese borde dorado y pegajoso que tanto caracteriza a esta pizza.
El uso abundante del queso no es solo un capricho estético. En el contexto de los ingredientes de la pizza estilo Chicago, el mozzarella cumple un papel fundamental: actúa como capa intermedia entre la masa y los toppings, sellando la base para que no se humedezca con la salsa ni con los jugos de los ingredientes superiores. Al mismo tiempo, aporta ese sabor lácteo, suave y reconfortante que equilibra la intensidad de la salsa de tomate y la potencia de las carnes o vegetales.
Además, al cortar una porción y levantarla con una espátula, el queso se estira en hilos largos y fundidos, creando ese efecto visual irresistible que hace que esta pizza sea tan fotogénica como deliciosa. Cada bocado combina la firmeza de la masa, la jugosidad de la salsa y la suavidad del queso derretido, creando un equilibrio perfecto de texturas y temperaturas.
🥩 Carnes típicas: pepperoni, salchicha y más
Uno de los grandes atractivos de la pizza estilo Chicago es su carga generosa de ingredientes, y entre ellos, las carnes juegan un papel protagonista. Esta pizza no escatima en sabor ni en volumen, y por eso las carnes elegidas deben ser intensas, jugosas y capaces de aportar profundidad al conjunto sin opacar al resto de los elementos. Entre los ingredientes de la pizza estilo Chicago, las carnes no solo suman sabor, sino que también aportan textura, contraste y ese carácter reconfortante que ha convertido a esta pizza en un clásico eterno.
Las dos carnes más tradicionales y representativas de esta receta son el pepperoni y la salchicha italiana, aunque existen muchas otras variantes que también se han vuelto populares con el tiempo. El pepperoni, con su sabor ligeramente picante y su alto contenido graso, se funde entre las capas con facilidad, aportando toques de sal y especias que contrastan perfectamente con la suavidad del queso y el dulzor de la salsa de tomate. Se suele utilizar en rodajas finas, distribuidas de manera uniforme sobre el queso, antes de cubrir todo con la salsa.
Por otro lado, la salchicha italiana es quizás el ingrediente cárnico más emblemático de la pizza estilo Chicago. A diferencia del pepperoni, que es curado y en rodajas, la salchicha se coloca cruda y desmenuzada, en trozos medianos que se cocinan directamente durante el horneado. Esto permite que los jugos de la salchicha se integren con el queso y la salsa, intensificando los sabores y dejando pequeñas zonas doradas y crujientes que aportan textura al conjunto. Generalmente se utiliza salchicha italiana con especias como hinojo, pimienta negra, ajo y un leve toque de picante, aunque también puede adaptarse al gusto.
Además de estos dos clásicos, existen otras carnes que se suelen incorporar en versiones más personalizadas: bacon crujiente, jamón cocido, panceta, carne molida sazonada e incluso pollo marinado. Estas opciones permiten crear variaciones sin perder la esencia, siempre y cuando se mantenga la lógica de una pizza rica, densa y bien equilibrada.
La clave está en la calidad de la carne, la forma en que se corta o se presenta y su capacidad de integrarse armoniosamente con el resto de los ingredientes de la pizza estilo Chicago. No se trata de recargar por recargar, sino de elegir con intención: cada tipo de carne debe aportar su propia identidad al conjunto, sin competir ni eclipsar los demás sabores.
🫑 Ingredientes opcionales y toppings populares
Aunque la receta clásica de la pizza estilo Chicago se basa en una estructura definida —masa gruesa, queso mozzarella, carnes tradicionales y salsa de tomate espesa—, su naturaleza profunda y generosa permite una amplia variedad de combinaciones que se adaptan al gusto de cada comensal. A lo largo del tiempo, han surgido numerosos toppings populares y ingredientes opcionales que, sin alterar la esencia de esta pizza, aportan toques personales, color y nuevos matices de sabor.
Entre los más comunes se encuentran los vegetales frescos, que añaden textura, equilibrio y un punto de frescura que contrasta con la intensidad de las carnes. Ingredientes como pimientos verdes o rojos, cebolla morada, champiñones, espinaca fresca y aceitunas negras son opciones muy populares. Estos vegetales no solo decoran, sino que complementan perfectamente la jugosidad del queso y la acidez de la salsa, haciendo que cada porción se sienta más completa y equilibrada.
Otro topping habitual es el ajo asado o picado, que puede integrarse en la salsa o esparcirse sobre la superficie para realzar los aromas al salir del horno. También es frecuente encontrar tomates secos al sol, albahaca fresca o incluso un toque de queso parmesano rallado por encima justo antes de servir, para aportar un contraste más salado y aromático al conjunto.
Además, en algunas versiones más modernas o adaptadas al gusto contemporáneo, se incluyen ingredientes como jalapeños, alcachofas, pollo marinado, tocino crujiente o incluso piña, para quienes disfrutan del contraste dulce-salado. Aunque estos elementos no forman parte de la receta tradicional, su incorporación ha ganado popularidad, especialmente en versiones caseras o gourmet.
Lo importante es entender que, gracias a su formato profundo y a su base robusta, la pizza estilo Chicago admite con facilidad estos ingredientes extra sin perder su estructura ni volverse excesivamente pesada. Eso sí, es fundamental respetar el orden clásico de montaje: masa, queso, toppings, y por último, la salsa. De esa manera, incluso al añadir ingredientes opcionales, se mantiene la integridad de la receta y la cocción se realiza correctamente.
🍽️ Diferencias entre los ingredientes de la pizza estilo Chicago y otros estilos
Uno de los aspectos más fascinantes del mundo de la pizza es la enorme variedad de estilos que existen, cada uno con su propia historia, técnica de preparación y selección de ingredientes. La pizza estilo Chicago destaca por romper con los esquemas tradicionales, no solo por su forma profunda y presentación única, sino también por los ingredientes que la componen y la forma en la que se ensamblan. Comprender estas diferencias permite apreciar mejor su carácter distintivo frente a estilos como la napolitana, la neoyorquina o la romana.
En primer lugar, la masa es uno de los elementos más diferenciadores. Mientras que la pizza napolitana apuesta por una masa delgada, ligera y aireada, y la neoyorquina por una base flexible y crujiente, la pizza estilo Chicago utiliza una masa gruesa, rica en grasa, a menudo con harina de maíz o semolina, que se hornea en un molde profundo. Esta base funciona casi como un recipiente que sostiene el resto de los ingredientes, ofreciendo una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
Otra gran diferencia se encuentra en el orden de los ingredientes. En la mayoría de los estilos clásicos, la secuencia habitual es masa, salsa, queso y toppings. Sin embargo, en la pizza estilo Chicago, esta estructura se invierte deliberadamente: primero se coloca el queso mozzarella directamente sobre la masa, seguido de los toppings (como salchicha o pepperoni) y, por último, una generosa capa de salsa de tomate espesa. Esta disposición no solo protege el queso del calor directo del horno, sino que también permite una cocción más lenta y uniforme, especialmente en una pizza de mayor grosor.
En cuanto a los ingredientes en sí, la pizza estilo Chicago se caracteriza por su abundancia. No hay miedo al exceso: se utilizan grandes cantidades de queso, porciones generosas de carne, y capas gruesas de salsa. En contraste, una pizza napolitana, por ejemplo, suele ser más minimalista y ligera, con ingredientes frescos y bien espaciados. La pizza estilo romana, por su parte, apuesta por una base fina y crujiente, con menos volumen y más sencillez en la cobertura.
También hay diferencias en el tipo de queso. En Chicago, el protagonista absoluto es el mozzarella de leche entera en bloque, mientras que en otros estilos se pueden encontrar mezclas con fior di latte, provolone o parmesano, dependiendo de la tradición local o del chef. En cuanto a las carnes, el uso de salchicha italiana desmenuzada y cocida dentro del horno es un sello distintivo de Chicago, frente al pepperoni en lonchas finas que predomina en la pizza neoyorquina.
👨🍳 Consejos para elegir los mejores ingredientes caseros
Cuando se trata de preparar una auténtica pizza estilo Chicago en casa, la clave no está solo en seguir una receta al pie de la letra, sino en elegir ingredientes de calidad que marquen la diferencia en el resultado final. Esta pizza, por su estructura profunda y generosa, exige productos que resistan bien la cocción prolongada y aporten sabor en cada capa. Usar ingredientes caseros no solo permite un mayor control sobre lo que se consume, sino que también garantiza una experiencia mucho más rica y auténtica.
Empezando por la masa, es fundamental optar por una harina de fuerza o harina panificable, que contenga un buen nivel de proteínas para desarrollar una estructura firme. Si quieres acercarte al estilo original, puedes incorporar una pequeña proporción de harina de maíz o semolina fina, lo que aportará una textura ligeramente granulada y un color dorado muy característico. Además, no escatimes en la grasa: añadir aceite vegetal o mantequilla derretida a la masa le dará ese toque suave y mantecado que define a la pizza estilo Chicago.
En cuanto al queso mozzarella, evita las versiones ralladas industriales que suelen venir con agentes antiapelmazantes y tienen un menor contenido de grasa. Lo ideal es utilizar mozzarella de leche entera en bloque, cortada a mano o en rodajas, que se derrite de manera uniforme y crea esa capa fundente tan característica. Si deseas elevar aún más el sabor, puedes mezclarla con un poco de provolone o fontina, siempre cuidando de mantener una textura equilibrada.
Para la salsa de tomate, lo mejor es prepararla en casa a partir de tomates triturados naturales (en conserva o frescos), cocinados lentamente con ajo, orégano, albahaca, sal, pimienta y un toque de azúcar si los tomates están muy ácidos. La salsa debe ser espesa, ya que una versión demasiado líquida arruinaría la textura interna de la pizza y podría humedecer en exceso la masa.
En el caso de las carnes, opta por productos frescos y de buena calidad. La salchicha italiana cruda, ligeramente picante y sazonada con hinojo, es una de las opciones más auténticas. Desmenúzala y colócala cruda sobre el queso: se cocinará dentro del horno, soltando sus jugos y fusionándose con los demás sabores. El pepperoni artesanal, de lonchas gruesas y con buen contenido graso, también aportará intensidad sin secarse demasiado durante el horneado.
Por último, si decides añadir toppings opcionales como pimientos, champiñones, espinaca o cebolla, procura que estén frescos y bien escurridos. Evita ingredientes que suelten demasiada agua durante la cocción, ya que podrían alterar la textura final. Saltearlos ligeramente antes de usarlos es una buena práctica para reducir humedad y potenciar su sabor.
📋 Receta básica con los ingredientes originales
Ahora que conocemos a fondo los ingredientes y las características de esta icónica preparación, es momento de poner manos a la obra. A continuación, te comparto una receta básica con los ingredientes originales para preparar una auténtica pizza estilo Chicago en casa, siguiendo su estructura tradicional y respetando cada uno de sus elementos clave.
La base comienza con una masa gruesa y mantecosa, que se trabaja directamente en un molde profundo para lograr ese efecto tipo “pastel salado”. Para ello, necesitarás harina de trigo de fuerza, un toque de harina de maíz o semolina, levadura seca activa, agua tibia, sal, aceite vegetal y una pequeña cantidad de mantequilla derretida. La masa debe reposar al menos una hora para permitir que leve y desarrolle sabor. Luego, se presiona en el molde (bien engrasado) cubriendo fondo y bordes, dejando una especie de cuenco que contendrá el resto de los ingredientes.
Una vez lista la base, el primer paso de montaje es agregar una capa generosa de queso mozzarella, preferiblemente de leche entera y en bloque. Córtalo en rodajas o en tiras gruesas y cúbrelo todo, llegando bien a los bordes. Justo encima del queso, distribuye los toppings clásicos, comenzando por la salchicha italiana desmenuzada cruda, que se cocinará durante el horneado y aportará un sabor especiado y jugoso. Puedes complementarla con pepperoni, champiñones frescos, pimientos o cebolla morada, según tus preferencias.
Luego viene la protagonista superior: la salsa de tomate espesa y sabrosa. Puedes prepararla en casa con tomates triturados, ajo, orégano, albahaca, sal, pimienta negra y un toque de azúcar. Cocina a fuego lento hasta que espese bien, y una vez lista, espárcela con generosidad sobre todos los ingredientes. Esta capa final, además de aportar sabor, protegerá el queso del calor y ayudará a mantener la humedad interna de la pizza durante la cocción.
Con la pizza montada, llévala al horno precalentado a 220 °C (430 °F) y cocínala durante aproximadamente 35 a 45 minutos. La masa debe quedar dorada y crujiente en la base, y la salsa burbujeante en la superficie. Una vez fuera del horno, deja reposar unos minutos antes de cortar, para que los ingredientes se asienten y sea más fácil servir cada porción.
Esta receta básica con los ingredientes originales es la forma perfecta de experimentar en casa la magia de una auténtica pizza estilo Chicago: densa, rica, llena de capas y profundamente satisfactoria. Ideal para compartir en familia o con amigos, y perfecta para quienes disfrutan de una pizza contundente, sabrosa y distinta a todo lo que ya conocen.
Preguntas frecuentes sobre los ingredientes que lleva la Pizza estilo Chicago (FAQ)
¿Cuáles son los ingredientes básicos de una auténtica pizza estilo Chicago?
La versión tradicional de pizza estilo Chicago —conocida como “deep-dish”— incluye una masa de corte grueso o “tipo pastel” preparada con harina, maíz o semolina, y mantequilla o aceite de maíz para lograr un borde dorado. Luego se coloca una capa generosa de queso mozzarella sobre la base, encima se añaden carnes como salchicha italiana o pepperoni, y finalmente se cubre todo con una salsa de tomate espesa, encimita del queso, para evitar que se queme durante la cocción prolongada.
¿La salsa de tomate va debajo o encima de los demás ingredientes?
En esta pizza la salsa se coloca típicamente después del queso y de los ingredientes principales. Esta disposición invertida evita que el queso se queme durante el largo tiempo de horneado y define el estilo Chicago-deep-dish.
¿Qué tipo de queso se utiliza principalmente?
El queso común es mozzarella en abundancia, a menudo rallado o en láminas, para garantizar una capa fundida gruesa entre la masa y el resto de ingredientes. A veces también se añade queso parmesano o romano por encima, justo antes de servir.
¿Qué carnes o toppings suelen emplearse en esta pizza?
Los toppings más habituales incluyen salchicha italiana (dulce o picante), pepperoni, bacon o panceta, y en ocasiones vegetales como champiñones o pimientos, pero siempre en menor cantidad comparado con el volumen del queso y la salsa.
¿La masa tiene alguna característica especial en esta pizza?
Sí. La masa está pensada para llenarse de ingredientes y permanece en un molde alto. Se suele preparar con harina más algún almidón (como maíz o semolina), mantequilla o aceite para una textura rica y crujiente-dorado. Esto le da una corteza distintiva respecto a otras pizzas.
¿Se incluyen vegetales o extras sin perder el estilo auténtico?
Sí. Puedes añadir vegetales como cebolla, pimiento verde, champiñones o incluso aceitunas, siempre que mantenga su base gruesa, capa abundante de queso y la salsa por encima. Esto conserva la identidad estilo Chicago aunque incorpore variaciones.
¿Cómo debe presentarse al servir?
Debe servirse caliente, de forma similar a un pastel: corteza alta, relleno denso de queso, carnes y salsa visible por encima. Cada porción se sostiene firmemente, pues la estructura es más firme que una pizza al estilo plano.
¿Qué errores comunes evitar al preparar esta pizza en casa?
Evita usar poca masa o un molde bajo, lo cual desvirtúa el estilo “deep‐dish”. No coloques la salsa por debajo del queso como en pizzas tradicionales, o el queso puede quemarse. Tampoco escatimes en queso ni reduzcas demasiado los ingredientes de soporte; el equilibrio textural es clave.
¿Esta pizza es más pesada o ligera que una pizza típica?
Sí, es considerablemente más contundente debido a sus múltiples capas: masa gruesa, queso abundante, carnes y salsa densa. Se disfruta idealmente en porciones más pequeñas o en compañía, y preferiblemente con una guarnición ligera.
¿Puedo adaptar la receta para hacer una versión más ligera?
Sí. Puedes usar menos mantequilla o aceite en la masa, reducir la cantidad de queso, elegir carnes magras o vegetales adicionales, y preparar una salsa de tomate más ligera. Aunque se pierda algo de la textura típica, sigue siendo sabrosa.
¿La pizza estilo Chicago sólo se hace en molde profundo o también en versión más plana?
El estilo clásico lo define el molde alto y el relleno voluminoso. Hay versiones tipo “tavern” o “pan pizza” que adoptan ingredientes similares con corteza más baja, pero si buscas el estilo auténtico, el molde profundo es esencial.
¿Merece la pena usar ingredientes de alta gama para esta pizza?
Sí. Dada la estructura rica de la receta, usar queso de buena calidad, carne sabrosa y masa bien preparada mejora claramente el resultado final. La inversión en ingredientes se nota.
¿Se puede conservar sobras de esta pizza y cómo recalentarla?
Sí. Guarda en el refrigerador en un contenedor hermético. Para recalentar, prefiera el horno o una sartén tapada a fuego medio para que la corteza recupere firmeza y el queso se funda nuevamente.
¿Cuál es la conclusión sobre los ingredientes de la pizza estilo Chicago?
Para lograr una auténtica pizza estilo Chicago se necesita una masa gruesa y bien estructurada, una capa generosa de queso, carnes o toppings bien distribuidos y una salsa de tomate por encima. Si mantienes este orden y volumen, tu pizza adquirirá la identidad característica de este estilo culinario.
Esperamos que la información de Ingredientes de la Pizza estilo Chicago te haya sido útil!









