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Qué es el Turismo Experiencial ; 🌍 En un mundo donde las personas buscan más que solo fotos para subir a redes sociales, ha nacido una forma de viajar que va mucho más allá de visitar monumentos o dormir en hoteles de lujo. Hablamos del turismo experiencial, también conocido como turismo de emociones, una tendencia en crecimiento que pone en el centro del viaje no tanto el destino, sino las sensaciones, los aprendizajes y las conexiones que se generan durante el recorrido.

💡 Este tipo de turismo responde a una necesidad cada vez más común: vivir experiencias auténticas y memorables. Ya no basta con ver un lugar, ahora se busca sentirlo. Desde aprender a cocinar con una abuela local en Italia, hasta dormir bajo las estrellas con una comunidad indígena en América Latina, el turismo experiencial invita a involucrarse activamente en la cultura, naturaleza y vida cotidiana del destino, dejando de ser un espectador para convertirse en parte de la historia.

🧠 A diferencia del turismo tradicional, donde el foco está en lo superficial o en el consumo rápido de lugares turísticos, el turismo de emociones promueve una forma de viajar más humana, transformadora y significativa. Cada actividad está pensada para generar un impacto emocional positivo, que se convierta en un recuerdo duradero y en muchos casos, en una forma de ver el mundo desde otra perspectiva.

📌 En este artículo descubrirás:

  • 🌱 Qué es el turismo experiencial y cómo se diferencia del turismo convencional

  • 🤝 Qué tipo de experiencias lo definen y por qué están marcando tendencia

  • 🧭 Ejemplos reales que inspiran a conectar con lo local, lo auténtico y lo personal

  • ❤️ Los beneficios emocionales, culturales y sociales de este estilo de viaje

  • ✈️ Y cómo saber si tú también estás listo para vivir un viaje con alma

✨ Porque al final, lo que más recordamos no es cuántos kilómetros recorrimos ni cuántos museos visitamos… sino las historias que nos tocaron el corazón y las emociones que jamás olvidaremos. Así es el turismo experiencial: un viaje hacia afuera, que también transforma por dentro.

Qué es el Turismo Experiencial o Turismo de Emociones

¿Cuándo usar el Turismo Experiencial? 🌎✨

El turismo experiencial es la opción ideal cuando se busca vivir un viaje que vaya más allá de la simple visita a un lugar, priorizando experiencias auténticas, participativas y emocionalmente significativas. En esta modalidad, el viajero deja de ser un espectador pasivo y se convierte en protagonista, interactuando con la cultura local, aprendiendo de sus tradiciones y formando parte activa de actividades que conectan con la esencia del destino.

Es especialmente recomendable para quienes valoran las vivencias personalizadas y desean crear recuerdos únicos. Funciona muy bien en viajes que incluyen talleres artesanales, clases de cocina local, convivencia con comunidades, rutas guiadas por habitantes del lugar o actividades que involucren los cinco sentidos. También es una excelente elección en destinos que quieren diferenciarse de la oferta turística masiva y atraer a un público que busca profundidad, autenticidad y conexión humana.

El turismo experiencial es clave cuando el objetivo es generar un vínculo emocional duradero con el lugar visitado, ya que permite que el viajero se sienta parte de su historia y de su gente. Además, esta modalidad contribuye al desarrollo local, pues fomenta el consumo de productos y servicios ofrecidos directamente por la comunidad, beneficiando de manera directa a sus habitantes.

✨🤝 Definición de Turismo Experiencial

El turismo experiencial, también conocido como turismo de emociones, es una modalidad de viaje centrada en vivir experiencias auténticas, significativas y memorables, que conecten al visitante con la esencia cultural, natural, humana o espiritual del destino. A diferencia del turismo tradicional —más enfocado en lo visual o en el consumo de atracciones— el turismo experiencial pone el énfasis en sentir, participar y conectar emocionalmente con el entorno.

🌱 Este tipo de turismo propone al viajero salir del rol pasivo de espectador y convertirse en protagonista de su propia aventura, a través de actividades que implican interacción directa con personas, tradiciones, paisajes o historias locales. Puede tratarse de una clase de cocina típica con una familia rural, una jornada de pesca artesanal con pescadores de la zona, un taller de cerámica indígena o una caminata por senderos sagrados guiada por habitantes del lugar.

🎯 El objetivo del turismo experiencial no es solo mostrar lo que un lugar tiene, sino hacer sentir al visitante que forma parte de algo único y transformador. La experiencia genera un vínculo emocional que deja una huella profunda y duradera, haciendo del viaje una vivencia mucho más rica, humana y personal.

📌 Ejemplo claro:
No es lo mismo visitar una comunidad que ver su folclore desde lejos, que compartir un almuerzo con sus habitantes, aprender sus canciones y participar en una ceremonia local. Esa vivencia se convierte en un recuerdo imborrable, y en muchos casos, en una experiencia de crecimiento personal.

📚🌍 ¿Cuál es el Origen del Turismo Experiencial o Turismo de Emociones?

El turismo experiencial, también llamado turismo de emociones, no surgió de la nada, sino como una respuesta natural a los cambios sociales, culturales y emocionales del viajero moderno. Su origen se remonta a finales del siglo XX y se consolidó en las primeras décadas del siglo XXI, cuando el turismo tradicional comenzó a mostrar signos de saturación y homogeneidad. Los viajeros ya no se conformaban con tomarse una foto frente a un monumento; querían sentir, aprender, interactuar y conectar profundamente con los lugares que visitaban.

🧠 Desde una perspectiva académica, el turismo experiencial se inspira en teorías de la psicología positiva, el marketing emocional y el turismo vivencial, que valoran las experiencias como elementos claves en la construcción de recuerdos significativos. También se basa en el concepto de «economía de la experiencia» propuesto por Pine y Gilmore en 1999, donde se plantea que las personas ya no solo compran productos o servicios, sino experiencias que generan emociones auténticas y memorables.

🌱 En paralelo, surgieron movimientos globales que valoran lo local, lo humano y lo sostenible: el turismo rural, comunitario, ético y responsable, que dieron las bases prácticas para el desarrollo de experiencias reales con impacto social positivo. A medida que más personas buscaban viajar con propósito, escapar de lo superficial y conectar con valores como la empatía, la cultura viva o la naturaleza, el turismo experiencial comenzó a ganar protagonismo en todo el mundo.

📱 Además, el auge de la tecnología y las redes sociales tuvo un papel clave en su expansión. Los viajeros comenzaron a compartir no solo fotos de lugares, sino momentos vividos, historias personales y emociones. Esto reforzó la idea de que lo verdaderamente valioso en un viaje no es lo que se ve, sino lo que se siente y se vive.

📈🌄 ¿Por qué Está Aumentando el Turismo Experiencial? ¿Y Dónde Está Ocurriendo?

El turismo experiencial o turismo de emociones está creciendo aceleradamente en todo el mundo porque responde a una nueva forma de entender los viajes, mucho más conectada con las emociones, los valores personales y la búsqueda de sentido. Hoy en día, los viajeros ya no solo quieren “ver cosas bonitas”, sino sentirse parte del lugar, conocer sus historias, vivir como un local y regresar con recuerdos que hayan transformado su manera de ver el mundo.

💡 Este auge se debe a varios factores clave:

🌍 1. Cambio en el perfil del viajero
Las nuevas generaciones, especialmente los millennials y centennials, priorizan las experiencias por encima de los bienes materiales. Buscan viajes que los enriquezcan emocionalmente, que tengan impacto, que cuenten una historia. No les interesa tanto acumular sellos en el pasaporte, sino vivir momentos únicos que los hagan sentir conectados consigo mismos, con la cultura y con los demás.

🧠 2. Deseo de autenticidad y desconexión del turismo masivo
Después de años de turismo superficial, impersonal y a veces masificado, los viajeros están eligiendo rutas menos conocidas, propuestas con alma, y formas de viajar que respeten la identidad local. El turismo experiencial surge como una alternativa más auténtica, más humana, más lenta y más significativa.

📱 3. Influencia de la tecnología y las redes sociales
Las redes sociales han impulsado este fenómeno, ya que los viajeros comparten cada vez más no solo imágenes, sino experiencias vividas, emociones reales, encuentros especiales y aprendizajes personales. Esto ha generado una demanda por vivir lo que otros ya han contado con pasión, y también por encontrar experiencias únicas que “no estén en Google”.

🌱 4. Mayor conciencia sobre sostenibilidad y responsabilidad social
Muchos turistas ya no quieren ser simples consumidores de destinos, sino viajeros conscientes que aportan al desarrollo local, respetan la cultura y cuidan el medio ambiente. El turismo experiencial, al fomentar el vínculo con las comunidades y las actividades locales, se alinea perfectamente con esta forma ética y responsable de viajar.

📍 ¿Dónde está creciendo más el turismo experiencial?

El crecimiento del turismo experiencial se está dando a nivel global, pero especialmente en regiones que apuestan por el turismo rural, comunitario, cultural y sostenible. Algunos ejemplos destacados son:

  • 🏔️ América Latina: países como Perú, México, Colombia, Costa Rica y Ecuador están promoviendo rutas de turismo vivencial, visitas a comunidades indígenas, talleres artesanales y experiencias agroecológicas con gran éxito entre viajeros extranjeros.

  • 🛶 Sudeste Asiático: destinos como Tailandia, Vietnam o Indonesia ofrecen experiencias que mezclan espiritualidad, naturaleza y cultura local, como retiros de meditación, clases de cocina tradicional o alojamiento en casas rurales.

  • 🧀 Europa rural: en países como Italia, España, Francia o Portugal, las zonas rurales están rescatando tradiciones locales a través del turismo: desde pisar uvas en la vendimia hasta aprender a hacer queso o pan en pueblos auténticos.

  • 🌾 África y Medio Oriente: experiencias en desiertos, comunidades beduinas, campamentos tribales o convivencias rurales están despertando el interés de quienes buscan un viaje diferente y profundo.

💼🌐 ¿Cómo se Comercializan los Viajes Experienciales?

A diferencia del turismo tradicional, donde la venta suele centrarse en paquetes genéricos con alojamiento, transporte y visitas panorámicas, el turismo experiencial se comercializa de una forma mucho más emocional, personalizada y narrativa. Aquí, lo que se vende no es solo un lugar, sino una historia, un momento único, un aprendizaje y una conexión real con el destino y su gente. Por eso, las estrategias para comercializar este tipo de viajes deben tocar el corazón del viajero, no solo su bolsillo.

📲 1. Marketing emocional y storytelling
La clave para vender un viaje experiencial es contar historias que inspiren. Las agencias, emprendedores turísticos y plataformas digitales utilizan el storytelling (narración de experiencias reales) para mostrar lo que vive un viajero en un taller de cerámica con artesanos locales, en una comida familiar en un pueblo remoto o en una caminata guiada por un sabio de la comunidad. Se apela a emociones como la empatía, la curiosidad, el asombro o la gratitud, no a listas de servicios.

🌐 2. Canales digitales especializados y redes sociales
Hoy, gran parte de la comercialización de viajes experienciales se realiza a través de plataformas online, donde se puede mostrar cada experiencia con fotos auténticas, videos inmersivos y testimonios reales. Instagram, YouTube y TikTok juegan un papel clave en la difusión orgánica de estas experiencias, ya que el viajero moderno busca lo que otros han vivido antes que él. También existen marketplaces especializados como:

  • Airbnb Experiences

  • Civitatis

  • GetYourGuide

  • LocalAdventures

  • Authenticitys

Estas plataformas permiten a anfitriones locales vender directamente experiencias únicas, como clases de cocina, rutas de senderismo personalizadas, visitas a talleres, ceremonias espirituales, entre otras.

🧭 3. Venta directa en destino o a través de operadores locales
En muchos casos, las experiencias se venden una vez que el viajero ya está en el lugar, a través de cooperativas, emprendimientos comunitarios, casas rurales o guías independientes. Esto permite una atención más humana, precios más justos y una conexión directa entre anfitrión y visitante. Algunos hoteles o agencias responsables también incluyen estos servicios como parte de sus propuestas personalizadas.

💻 4. Paquetes flexibles, personalizados o a medida
En lugar de ofrecer un paquete cerrado tipo “todo incluido”, los viajes experienciales suelen adaptarse al interés, tiempo y valores del viajero. Algunas agencias crean itinerarios a medida, donde se combinan actividades culturales, naturales y sociales según el perfil emocional del visitante. También hay viajes temáticos (gastronómicos, espirituales, artesanales, de conexión personal) que se venden como experiencias transformadoras completas.

🌱 5. En colaboración con ONGs, proyectos sociales y comunidades locales
Muchas experiencias se comercializan a través de organizaciones que impulsan el desarrollo sostenible, el comercio justo y el empoderamiento local. El viajero sabe que su inversión tiene un impacto positivo directo, lo cual refuerza el valor emocional y ético de la experiencia. Este modelo de comercialización genera confianza y fidelidad.

🌟🧳 Ejemplos de Turismo Experiencial o Turismo de Emociones

El turismo experiencial se manifiesta en miles de formas alrededor del mundo, y cada experiencia tiene el poder de despertar emociones, aprendizajes y conexiones únicas. No se trata de grandes lujos ni de itinerarios masivos, sino de vivencias auténticas, significativas y personales. A continuación, te comparto algunos ejemplos concretos y memorables de lo que es viajar con el corazón abierto y los sentidos despiertos:


👵 1. Cocinar con una abuela en un pueblo italiano
En la Toscana, muchos viajeros optan por dejar de ser comensales para convertirse en aprendices de cocina tradicional, preparando pasta fresca con una nonna en su propia casa. Mientras amasan, también escuchan historias familiares, risas sinceras y canciones que han pasado de generación en generación.
👉 Emoción vivida: conexión, calidez, gratitud.


🪔 2. Participar en una ceremonia ancestral con una comunidad indígena
En Perú, Bolivia o México, algunas comunidades ofrecen la oportunidad de vivir una ceremonia espiritual guiada por un sabio local (como una ceremonia de agradecimiento a la Pachamama). El viajero se sumerge en rituales antiguos, comprendiendo la cosmovisión de los pueblos originarios.
👉 Emoción vivida: respeto, introspección, humildad.


🌾 3. Dormir en una finca cafetera y cosechar con campesinos en Colombia
Más allá de probar una buena taza de café, muchos visitantes se animan a participar en el proceso completo, desde recolectar los granos hasta tostar y moler. Se trata de una experiencia inmersiva que también permite conocer la vida del campo y las historias de quienes viven del café.
👉 Emoción vivida: valoración, empatía, admiración.


🎭 4. Crear tu propia máscara en un taller de carnaval en Venecia
En lugar de comprar un souvenir típico, algunos viajeros prefieren crear el suyo con sus propias manos. En Venecia, los talleres artesanales enseñan cómo hacer máscaras de carnaval con técnicas antiguas, mientras comparten la historia y el simbolismo detrás de cada diseño.
👉 Emoción vivida: creatividad, orgullo, identidad.


🧘‍♀️ 5. Hacer un retiro de silencio o meditación en Asia
Destinos como Tailandia, India o Nepal ofrecen retiros de varios días donde los visitantes se desconectan del ruido externo para reconectar consigo mismos. En silencio, rodeados de naturaleza o en templos budistas, muchos viajeros descubren que el viaje más profundo no es hacia fuera, sino hacia adentro.
👉 Emoción vivida: paz, claridad, transformación personal.


🐑 6. Pastorear ovejas con una familia rural en el País Vasco
En esta experiencia, los viajeros se suman por un día (o más) a la rutina real de una familia ganadera, ayudando a guiar ovejas, aprender sobre quesos artesanales y disfrutar de un almuerzo casero. Es una forma de comprender el valor de lo simple y lo cotidiano.
👉 Emoción vivida: alegría, conexión con la naturaleza, sencillez.


🎨 7. Pintar un mural colectivo en una comunidad urbana
En barrios populares de ciudades como Medellín, Ciudad de México o Valparaíso, algunos proyectos sociales invitan a los visitantes a participar en intervenciones artísticas comunitarias, donde el arte se convierte en un puente entre culturas, historias y esperanzas.
👉 Emoción vivida: solidaridad, inspiración, sentido de pertenencia.

🧭❤️ Cómo Hacer que tu Viaje sea más Experiencial

Viajar de forma experiencial no significa cambiar completamente tu estilo de viaje, ni renunciar a la comodidad o a los atractivos clásicos. Se trata, más bien, de ajustar la mirada y la actitud, para que cada momento del viaje se convierta en una experiencia auténtica, profunda y transformadora. Aquí te comparto algunas ideas y consejos prácticos para que tu próxima aventura esté llena de emociones, conexión y sentido:


🧠 1. Cambia el “checklist” por la curiosidad
En lugar de correr para “ver todo” o tomarte la típica foto en cada punto turístico, detente a observar, sentir y entender lo que hay detrás de cada lugar. Pregunta, escucha, explora. No busques solo los lugares más “instagrameables”, busca momentos que realmente te emocionen o te enseñen algo nuevo.


🏡 2. Elige alojamientos con alma y conexión local
Opta por casas de familia, hospedajes rurales, hostales temáticos o posadas manejadas por locales. Más allá de dormir, estos lugares te permiten conocer personas, compartir historias, y descubrir tradiciones desde adentro. Incluso puedes buscar alojamientos que incluyan experiencias, talleres o actividades culturales.


🍲 3. Participa en experiencias auténticas, no solo en tours
En lugar de seguir itinerarios masivos, busca vivencias que te permitan participar activamente: desde cocinar con una familia, asistir a una ceremonia local, trabajar la tierra, hacer voluntariado o aprender un oficio artesanal. Muchas veces, lo más simple es lo más poderoso.


🌐 4. Conecta con personas, no solo con lugares
Habla con taxistas, guías, comerciantes, niños, abuelos, artesanos. Las historias de las personas son el verdadero alma de los destinos. Una conversación puede enseñarte más que una guía turística. Sé respetuoso, pero también abierto y genuino. El vínculo humano es lo que convierte un viaje en una experiencia inolvidable.


📱 5. Desconéctate un poco del celular para conectarte más contigo y con el entorno
Toma fotos, sí, pero no vivas todo a través de la pantalla. Guarda el teléfono, respira el momento, siente el lugar, escucha los sonidos. El turismo experiencial se vive con los sentidos despiertos, no con filtros.


🧘 6. Deja espacio para la improvisación y lo inesperado
No planifiques cada segundo. Déjate sorprender, permite que el destino también te guíe. A veces, los mejores momentos ocurren fuera del itinerario: una charla espontánea, una fiesta local, un sendero que no estaba en el mapa. Estar abierto a lo inesperado es parte esencial de viajar con emoción.


🌿 7. Elige actividades responsables y sostenibles
Busca experiencias que respeten la cultura, el medio ambiente y a las comunidades locales. Apuesta por iniciativas éticas, con impacto positivo. Así no solo vivirás algo genuino, sino que también dejarás una huella positiva en el lugar que visitas.

🌍💖 ¿Por qué el Turismo Experiencial o Turismo de Emociones es una Buena Forma de Ver el Mundo?

El turismo experiencial no solo cambia la forma de viajar, también transforma la forma en que miramos el mundo. Mientras que el turismo convencional muchas veces se enfoca en lo que se ve —monumentos, postales, listas de sitios por visitar—, el turismo de emociones se enfoca en lo que se siente, lo que se aprende, y lo que se comparte con otros seres humanos. Por eso, más que una moda pasajera, es una forma consciente, sensible y enriquecedora de conectar con el planeta y con nosotros mismos.

🧠 1. Porque nos enseña a mirar con profundidad, no con prisa
Cuando viajamos con una actitud experiencial, dejamos de correr de un punto a otro para tomarnos selfies y comenzamos a observar, escuchar y reflexionar. Descubrimos que cada destino tiene una historia, una voz, una emoción. Y que muchas veces, lo más valioso no está en lo visible, sino en lo que se siente al estar ahí.

🫱 2. Porque pone en valor a las personas, no solo a los lugares
El turismo de emociones nos recuerda que la riqueza de un viaje está en quienes nos reciben, nos enseñan y nos acompañan. En lugar de consumir un destino, lo compartimos. Creamos vínculos, aprendemos desde la empatía, y entendemos que el otro no es tan diferente de nosotros. Ver el mundo con ojos humanos lo vuelve más cercano, más real y más justo.

🌱 3. Porque genera impacto positivo y conciencia social
A través del turismo experiencial, contribuimos a economías locales, respetamos culturas, apoyamos tradiciones y protegemos el entorno. Es una forma ética y sostenible de viajar, donde cada decisión importa. Viajamos no solo por placer, sino también por propósito. Y eso cambia la forma en que entendemos nuestro rol como viajeros y como ciudadanos del mundo.

🧭 4. Porque nos transforma desde adentro
Un viaje experiencial es, muchas veces, un viaje hacia uno mismo. Nos confronta, nos inspira, nos conecta con emociones dormidas. Aprendemos nuevas habilidades, superamos miedos, escuchamos historias que nos sacuden, descubrimos otras formas de vivir y de valorar la vida. No regresamos igual, y eso es precisamente el mayor regalo.

💬 5. Porque convierte cada viaje en una historia que vale la pena contar (y recordar)
Cuando viajamos con el corazón abierto, cada experiencia se convierte en un recuerdo duradero, en una historia que nos marcó. No se trata solo de haber estado en un lugar, sino de haber vivido algo que nos cambió, aunque sea un poquito.

Preguntas frecuentes sobre el Turismo Experiencial (FAQ)

¿Qué es el turismo experiencial?
Es una modalidad de viaje donde el visitante pasa de “ver” el destino a vivirlo activamente, a través de experiencias inmersivas, significativas y conectadas con la cultura, la comunidad o el entorno natural.

¿En qué difiere del turismo tradicional?
Mientras el turismo convencional suele centrarse en visitar lugares emblemáticos con actividades prefijadas, el turismo experiencial prioriza la participación, la personalización y la emoción vinculada al momento vivido.

¿Qué tipo de actividades se desarrollan bajo esta modalidad?
Participar en talleres artesanales locales, cocinar con una familia del destino, caminar con guías de la comunidad, cosechar alimentos en una granja, dormir en un entorno poco convencional: son acciones que colocan al viajero como protagonista.

¿Cuáles son los principales beneficios para el viajero?
Generan mayor conexión con el lugar, recuerdos más duraderos, comprensión cultural más profunda y una sensación de autenticidad que trasciende al simple consumo turístico.

¿Y cuáles los retos que conlleva?
Requiere mayor implicación del viajero, flexibilidad, posibles ajustes de logística, así como la toma de conciencia de que la comodidad puede verse alterada. Para el destino, implica garantizar autenticidad y gestionar impacto.

¿Cómo elegir una experiencia de turismo experiencial de calidad?
Busca que la actividad tenga contexto, sea respaldada por la comunidad local, fomente la interacción real, no esté exclusivamente diseñada para turistas, y promueva sostenibilidad y respeto por el entorno.

¿Puede cualquier destino ofrecer turismo experiencial?
Sí. Desde grandes ciudades hasta espacios rurales pueden desarrollarlo. La clave está en la propuesta: integrar al viajero, involucrar a la comunidad y diseñar una experiencia que vaya más allá de la visita superficial.

¿Cuál es el papel de la sostenibilidad en esta modalidad?
Es central: una buena experiencia experiencial debe respetar el ecosistema, valorar la cultura local, asegurar que los beneficios fluyan hacia la comunidad anfitriona y no generar impactos negativos por el solo hecho de “vivir algo distinto”.

¿Cómo se adapta al entorno digital y a los nuevos hábitos de viaje?
Las plataformas permiten visualizar, reservar y preparar experiencias antes del viaje, incorporar realidad virtual o aumentada, compartir vivencias y fomentar el deseo de experiencias únicas y “vividas” más que vistas.

¿Qué errores comunes debe evitar un destino o proveedor?
Convertir la experiencia en una atracción turística estándar, no implicar al viajero verdaderamente, replicar clichés o no considerar el impacto en la comunidad anfitriona, lo que puede generar una experiencia vacía o invasiva.

¿Puede un viajero con poco tiempo o presupuesto participar en turismo experiencial?
Sí. No siempre implica lujo o largas estancias. Existen formatos de inmersión corta, actividades de medio día o integradas en el alojamiento que permiten vivir el destino de manera más activa sin salirse del presupuesto.

¿Cómo se mide el éxito de una actividad de turismo experiencial?
No sólo por reservas o visitas, sino por la satisfacción del viajero, el impacto social o cultural, la permanencia del recuerdo, la participación real de la comunidad local y la capacidad del destino para generar valor compartido.

¿Cuál es el perfil del viajero experiencial?
Personas que buscan más que ver: desean vivir, aprender, sentirse conectadas con el entorno, disfrutar con sentido, escoger calidad por encima de cantidad y llevarse algo que permanezca más allá del viaje.

¿Por qué debería un negocio turístico o un destino invertir en turismo experiencial?
Porque permite diferenciarse, prolongar la estancia del visitante, aumentar la fidelidad, ofrecer valor añadido significativo y responder a la demanda creciente de viajeros que no sólo desean “ir de vacaciones”, sino “vivir algo”.

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Esperamos que la información de Qué es el Turismo Experiencial o Turismo de Emociones te haya sido útil!

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