Bienvenido a la RED SyC, Hoy es: febrero 13, 2026

RED SyC

Tiempo de Lectura 5 Minutos.

Un NAS (Network Attached Storage) es, en esencia, tu almacenamiento central en la red: un pequeño servidor diseñado para guardar, proteger y compartir archivos entre todos tus dispositivos —ordenadores, móviles, Smart TV— sin depender de servicios externos. Imagina una nube privada en tu casa o tu oficina, siempre disponible, con tus datos bajo tu control y accesibles desde cualquier lugar.

¿Cómo funciona? Dentro del NAS conviven hardware optimizado (procesador eficiente, memoria RAM y bahías para discos) y un sistema operativo pensado para el almacenamiento. Este sistema crea carpetas compartidas a través de protocolos estándar (SMB, AFP, NFS, WebDAV), gestiona usuarios y permisos, y ofrece herramientas para copias de seguridad automatizadas, sincronización entre equipos, streaming multimedia y hasta aplicaciones como contenedores Docker, servidores de fotos o vigilancia por cámaras IP. Todo se administra desde una interfaz web intuitiva, accesible desde el navegador.

La magia aparece cuando conectas el NAS a tu router: pasa a formar parte de tu red local y se comporta como un servidor 24/7 de bajo consumo. Con RAID (según el número de discos) puedes tolerar fallos de una unidad sin perder datos; con cifrado, versionado y snapshots añades capas reales de seguridad; y con acceso remoto seguro (VPN o enlaces protegidos) llevas tus archivos contigo, sin cuotas mensuales ni límites arbitrarios.

Si te atrae la idea de consolidar fotos, documentos y copias en un único punto, acelerar tu flujo de trabajo y dejar de preocuparte por discos sueltos o suscripciones, un NAS es el siguiente paso lógico. En las siguientes secciones verás para qué sirve en casa y en empresa, qué componentes importan al comprarlo, cómo configurarlo con seguridad y qué marcas y modelos destacan hoy.

Qué es un NAS y cómo funciona

¿Qué es un NAS y para qué sirve?

Un NAS (Network Attached Storage) es un servidor de almacenamiento conectado a la red que centraliza tus archivos —documentos, fotos, vídeos, copias de seguridad— para que puedas acceder a ellos desde cualquier dispositivo de tu hogar u oficina (PC, Mac, móviles, Smart TV), dentro y fuera de tu red. A diferencia de un disco USB que depende de un único ordenador, el NAS funciona 24/7, tiene su propio sistema operativo y se administra desde una interfaz web muy sencilla.

¿Para qué sirve en la práctica? Para crear tu nube privada sin cuotas mensuales; para compartir carpetas con permisos por usuario y registro de actividad; para automatizar copias de seguridad (Time Machine, rsync, Hyper Backup, versiones y snapshots que permiten volver atrás si borras o modificas algo por accidente); para sincronizar equipos como si fuese un “Dropbox local” más rápido; para servir contenido multimedia a tu tele o a tu reproductor (Plex/Emby/DLNA) sin tener el ordenador encendido; para colaborar en proyectos con enlaces seguros y caducidad; para acceder en remoto con VPN o túneles cifrados; e incluso para ampliar funciones con aplicaciones como Docker, máquinas virtuales ligeras, vigilancia con cámaras IP o descarga programada de contenidos legales.

La gran diferencia frente a soluciones externas es el control: tus datos están en tu casa o en tu empresa, bajo tus políticas de privacidad y con rendimiento local (1/2.5/10 GbE según el modelo). Además, al poder instalar varios discos, un NAS permite configurar RAID para tolerar el fallo de una unidad sin perder disponibilidad. Eso sí, RAID no es una copia de seguridad: lo ideal es combinarlo con la estrategia 3-2-1 (tres copias, dos soportes, una fuera de la ubicación) para blindarte de fallos, errores humanos o ransomware.

Qué es un NAS y cómo funciona

Cómo funciona un NAS: hardware, sistema operativo y conexión en red

Un NAS funciona como un pequeño servidor siempre encendido que combina hardware dedicado, un sistema operativo orientado al almacenamiento y una conexión en red pensada para compartir datos con seguridad y buen rendimiento. Su misión: centralizar archivos, automatizar copias de seguridad y ofrecer servicios (multimedia, sincronización, virtualización ligera) a todos tus dispositivos.

Hardware: diseñado para estar 24/7
En el interior encontrarás una placa con CPU eficiente (x86 o ARM), RAM ampliable, y bahías para discos duros o SSD (SATA/NVMe según modelo). El chasis incluye ventilación silenciosa, sensores térmicos y fuentes de alimentación estables para uso continuo. A partir de 2 bahías puedes configurar RAID (1, 5, 6, 10 o SHR/RAID propietario), que permite tolerar el fallo de una unidad sin perder el servicio. Muchos equipos añaden caché SSD para acelerar lecturas/escrituras frecuentes y puertos de expansión (USB, eSATA, ranuras M.2) para crecer con el tiempo.

Sistema operativo: el cerebro del almacenamiento
El SO del NAS se administra desde el navegador, con paneles claros para crear volúmenes, compartir carpetas y gestionar usuarios y permisos (ACL). Suele ofrecer sistemas de archivos modernos (ext4, Btrfs o ZFS según fabricante) con instantáneas (snapshots) y versionado para recuperar archivos ante borrados, errores o ransomware.
De serie integra servicios de archivos como SMB (Windows/macOS), NFS (Linux/virtualización), AFP/Time Machine mediante SMB para copias de Mac, y WebDAV para acceso remoto sencillo. Sobre esa base, el catálogo de aplicaciones amplía posibilidades: sincronización tipo “nube privada”, indexación de fotos, servidores multimedia (DLNA/Plex/Emby), Docker y contenedores, e incluso máquinas virtuales ligeras en modelos con más CPU/RAM. También encontrarás asistentes para tareas de backup: del NAS hacia discos externos, hacia otro NAS o hacia la nube (S3/Backblaze/Google Drive), de modo que implementes una estrategia 3-2-1 real.

Conexión en red: de la LAN al acceso seguro desde fuera
El NAS se conecta por Ethernet al router o al switch. Con DHCP obtiene IP automáticamente, aunque conviene asignar IP fija para evitar cambios. Según la gama, tendrás 1/2.5/10 GbE y opciones de Link Aggregation (LACP) para sumar ancho de banda a varios clientes simultáneos. En entornos exigentes puedes segmentar mediante VLAN o QoS. Aunque algunos modelos admiten Wi-Fi vía adaptador, la práctica recomendada es cableado para asegurar estabilidad y velocidad.
Para el exterior, la vía moderna es el acceso remoto seguro: VPN (WireGuard/OpenVPN) o túneles cifrados con HTTPS y certificado automático (p. ej., Let’s Encrypt). Evita exponer puertos críticos; si necesitas publicación de servicios, usa reverse proxy, reglas de firewall y autenticación de dos factores. El sistema registra eventos, envía alertas por correo o app y permite monitorizar S.M.A.R.T., estado del RAID, scrubbing y temperatura para actuar antes de que haya problemas.

Cómo se traduce todo en tu día a día

  • En minutos creas una carpeta compartida y la montas en tus equipos: trabajas con ella como si fuese un disco local, pero con versionado y permisos.

  • Los portátiles hacen copias de seguridad automáticas al volver a la red.

  • Tu tele o reproductor accede a la biblioteca multimedia sin encender el ordenador.

  • Desde fuera, entras por VPN y sigues viendo tus archivos con la misma estructura y velocidad razonable.

  • Si un disco falla, el RAID mantiene el servicio mientras sustituyes la unidad y reconstruyes el volumen.

NAS vs nube pública y discos externos: diferencias, ventajas y límites

Elegir entre un NAS, la nube pública o un disco externo no es solo cuestión de precio: implica control de datos, rendimiento, seguridad, escalabilidad y experiencia diaria. Un NAS convierte tu red en una nube privada con acceso local ultrarrápido, permisos y copias automatizadas; la nube pública aporta disponibilidad global y cero mantenimiento de hardware a cambio de cuotas y menor control; el disco externo es simple y barato, pero depende de que ese ordenador esté encendido y carece de acceso multiusuario real. La comparativa siguiente te ayuda a decidir según tus prioridades.

🗄️☁️💽

Comparativa: NAS vs Nube Pública vs Disco Externo

Diferencias clave en control, seguridad, coste, rendimiento y casos de uso

🧭 Criterio🗄️ NAS (nube privada)☁️ Nube pública💽 Disco externo
Propiedad y controlDatos en tu red y bajo tus políticas. Permisos detallados por usuario y registro de actividad.Infraestructura de un tercero; control condicionado por sus términos y cambios de precio.Control total físico, pero sin control multiusuario ni auditoría.
Coste totalPago inicial (equipo + discos). Coste mensual bajo; energía y reemplazos a largo plazo.Cuota mensual/anual según capacidad y transferencias.Muy bajo (disco único). Sin cuotas, pero sin alta disponibilidad.
RendimientoVelocidad local 1/2.5/10 GbE; ideal para edición y trabajo en LAN.Limitado por internet; excelente para colaboración remota.Muy rápido en el equipo conectado; nulo para otros dispositivos.
Acceso y disponibilidad24/7 en red local; remoto seguro vía VPN o túneles cifrados.Acceso global desde cualquier lugar, sin gestionar hardware.Depende del ordenador donde esté enchufado; sin acceso remoto nativo.
Seguridad y privacidadCifrado, snapshots, control de permisos y registros. Responsabilidad de configuración.Cifrado y certificaciones del proveedor; compartes superficie de riesgo.Privacidad física; riesgo alto de pérdida/robo si no hay cifrado.
Resiliencia y copiasRAID y backups 3-2-1 hacia otra sede o nube. Recuperación rápida en local.Alta disponibilidad del proveedor; recuperación sujeta a planes y costes.Si falla o se daña, pierdes el acceso; copias manuales.
EscalabilidadAmpliable con bahías, SSD caché, expansión y upgrades.Elástica al instante: pagas por lo que usas.Escasa: añadir otro disco y mover datos a mano.
ColaboraciónCompartición granular, enlaces seguros, control por IP/usuario.Experiencia nativa de coedición y compartición.No pensado para multiusuario simultáneo.
MantenimientoTú gestionas actualizaciones, discos y alertas (S.M.A.R.T., RAID, snapshots).Cero hardware que mantener; solo administra cuentas y permisos.Mínimo, pero sin automatizaciones ni avisos preventivos.
Casos idealesEquipos creativos, PYMEs, hogares con gran biblioteca, backup central.Colaboración remota, movilidad, picos de trabajo y acceso global.Copias rápidas locales, transporte físico de datos, uso esporádico.
ProsControl total, velocidad local, sin cuotas, funciones avanzadas (Docker, Plex).Disponibilidad global, escalabilidad inmediata, cero hardware propio.Precio bajo, simplicidad, portabilidad física.
ContrasInversión inicial, curva de configuración y responsabilidad de seguridad.Cuotas y cambios de precios, menor control sobre datos y latencia por internet.Sin acceso multiusuario real, sin remoto, riesgo de pérdida si es la única copia.
Consejo: elige por objetivo principal. NAS si quieres control y rendimiento local; Nube si priorizas colaboración y movilidad; Disco externo si buscas una solución simple y barata para copias puntuales.

Usos del NAS en casa y empresa: copias de seguridad, nube privada y servidor multimedia

Un NAS es mucho más que “un cajón de discos”. Bien configurado, se convierte en el centro nervioso de tu red: guarda, protege y reparte información con rapidez y control total. Estos son los usos que realmente marcan la diferencia, tanto en casa como en empresa.

Copias de seguridad automáticas: tu seguro contra el caos
El valor del NAS empieza con el backup. Desde portátiles y sobremesas (Windows, macOS y Linux) puedes programar copias incrementales con versionado y snapshots para volver atrás si borras algo por error o te afecta un ransomware. En Mac, Time Machine por SMB; en Windows, historial de archivos o software de la propia marca; en Linux, rsync o borg. Además, el propio NAS puede replicarse a otro NAS o a la nube (S3, Backblaze, Google Drive) para cumplir la estrategia 3-2-1: tres copias, dos soportes, una fuera de la sede.

Nube privada: tus archivos, tus reglas
Con un NAS creas tu nube privada: acceso por web, apps móviles y clientes de sincronización tipo “Dropbox local”, pero sin cuotas y con permisos granulares por usuario, grupo o carpeta. Comparte enlaces con contraseña y caducidad, controla quién ve qué y registra actividad. Desde fuera de la oficina o de casa, entra por VPN o mediante túneles cifrados (HTTPS) y trabaja como si estuvieras en la red local.

Servidor multimedia: todo tu catálogo, sin encender el PC
Para el hogar, el NAS brilla como biblioteca central de fotos, música y vídeo. Indexa tu colección y sirve contenido a Smart TV, Apple TV, Chromecast o reproductores mediante DLNA, Plex o Emby. Con transcodificación (según CPU) podrás reproducir formatos pesados en dispositivos ligeros. El resultado: una experiencia ordenada, rápida y sin depender de discos USB repartidos por la casa.

Colaboración y productividad: archivos siempre al día
En equipos de trabajo, el NAS ofrece carpetas compartidas vía SMB/NFS/WebDAV para que todos trabajen sobre la misma fuente de verdad. El versionado evita conflictos y el bloqueo de archivos (file locking) protege documentos en uso. Puedes integrar con servicios de directorio (LDAP/AD) y aplicar ACL detalladas por proyecto, cliente o departamento.

3 Mejores Marcas de NAS

Elegir un NAS no va solo de terabytes: importa el sistema operativo, los servicios incluidos, la facilidad de ampliación y la fiabilidad del hardware. Tras evaluar catálogo, ecosistema de apps, soporte y calidad-precio (modelos disponibles en Amazon España), estas son las tres marcas líderes para comprar con confianza.

1) Synology — ⭐⭐⭐⭐⭐ (4,8/5)

No se han encontrado productos.

Resumen profesional: Referencia en facilidad de uso y ecosistema software. Su sistema DSM ofrece copias de seguridad sencillas, gestión fotográfica, nubes privadas y virtualización ligera con una curva de aprendizaje amable.

Puntos fuertes

  • DSM con interfaz pulida y apps propias maduras (Drive, Photos, Active Backup).

  • Excelente gestión de copias y versionado para PC/Mac/servidores.

  • Consumo contenido y chasis silenciosos en gamas domésticas/pyme.

  • Gran comunidad, documentación y actualizaciones frecuentes.

A mejorar

  • Hardware algo más caro a igualdad de potencia.

  • Gama de entrada suele venir con 1 GbE de serie (requiere tarjetas/puertos extra para más velocidad).

Ideal para: usuarios domésticos exigentes, autónomos y pymes que priorizan estabilidad, backups y servicios listos para usar sin complicaciones.


2) QNAP — ⭐⭐⭐⭐✰ (4,6/5)

No se han encontrado productos.

Resumen profesional: La opción más potente y flexible para quien quiere exprimir el hardware. QTS/QuTS brilla en virtualización, multimedia y redes avanzadas; abundan modelos con 2.5/10 GbE, ranuras M.2 NVMe y expansión PCIe.

Puntos fuertes

  • Catálogo muy amplio con CPU potentes, aceleración por GPU y múltiples bahías M.2.

  • Excelente para Plex/Transcodificación, contenedores y máquinas virtuales.

  • Conectividad superior en muchos modelos (2.5G/10G, PCIe, HDMI según serie).

A mejorar

  • Interfaz y opciones más complejas; requiere perfil técnico medio.

  • Mayor dispersión de apps; conviene revisar compatibilidades antes de montar.

Ideal para: creadores de contenido, entusiastas y pymes que buscan rendimiento, redes rápidas y virtualización sin cuellos de botella.


3) TerraMaster — ⭐⭐⭐⭐✰ (4,4/5)

No se han encontrado productos.

Resumen profesional: Calidad-precio muy competitiva para iniciarse en el mundo NAS sin renunciar a funciones clave. Su sistema TOS ha madurado y cubre copias, nube privada, multimedia y snapshots en gamas recientes.

Puntos fuertes

  • Precio agresivo con buena construcción en series de 2–5 bahías.

  • Modelos actuales con 2.5 GbE y soporte para Btrfs/snapshots según gama.

  • Configuración inicial rápida y mejoras notables en TOS.

A mejorar

  • Ecosistema de apps más corto que Synology/QNAP.

  • Menor variedad de accesorios oficiales y comunidad más pequeña.

Ideal para: hogares y pequeños equipos que priorizan ahorro, almacenamiento centralizado y backups fiables sin pagar extras.


Veredicto y guía rápida de elección

  • Quiero algo que “funcione solo” para copias, fotos y familia → Synology (experiencia pulida, menor mantenimiento).

  • Quiero máximo rendimiento, 2.5/10 GbE, M.2 y virtualización → QNAP (flexibilidad y potencia).

  • Quiero gastar menos sin perder lo esencial → TerraMaster (excelente entrada al ecosistema NAS).

Cómo elegir tu NAS: bahías, CPU/RAM, puertos, 1/2.5/10 GbE y posibilidades de expansión

Elegir bien un NAS es combinar capacidad, potencia y red según lo que harás hoy y lo que crecerás mañana. Esta guía te ayuda a acertar a la primera, sin pagar extras que no usarás… ni quedarte corto.

Bahías: cuánto espacio necesitas (y en qué configuración)

  • 2 bahías: perfecto para hogares y autónomos que quieren RAID 1 (duplicado) hasta 20–24 TB útiles con discos grandes. Sencillo y económico.

  • 4 bahías: el punto dulce para crecer y abaratar el TB. Permite RAID 5/6 (tolerancia a 1–2 fallos de disco), cachés y más servicios a la vez.

  • 6–8 bahías o más: pymes, creadores de vídeo, backups voluminosos. Más IOPS y flexibilidad para pools, snapshots y ampliaciones.
    Consejo: calcula tu consumo actual, añade un 25–30% de margen y piensa si quieras expandir a 3 años. Mejor 4 bahías “sobradas” que 2 bahías justas.

CPU y RAM: rendimiento real, no solo GHz

  • CPU ARM/Efficient (4–8 núcleos): ideal para copias, nube privada, multimedia sin transcodificación pesada y apps básicas. Bajo consumo y silencio.

  • CPU x86 (Intel/AMD): multitarea y virtualización ligera, Plex con transcodificación, objetos S3, contenedores y cifrado más ágil por hardware.

  • RAM: 2–4 GB bastan para uso doméstico; 8–16 GB si usas Docker/VMs, control de versiones pesado o muchos usuarios concurrentes. Verifica si es ampliable y el máximo soportado.
    Pista: si editarás vídeo sobre red o usarás múltiples servicios simultáneos, prioriza x86 + 8 GB de entrada.

Red: 1 / 2.5 / 10 GbE… ¿cuál te conviene?

  • 1 GbE: tope real ~110 MB/s. Suficiente para copias, fotos y streaming 4K sin transcodificación.

  • 2.5 GbE: salto coste/beneficio excelente (hasta ~280 MB/s). Ideal para catálogo de fotos RAW, proyectos pesados y varios usuarios.

  • 10 GbE (SFP+ o RJ45): producción audiovisual, VMs y flujos >1 GB/s con RAID/caché que lo sostenga. Requiere switch y cableado acordes.
    Importante: es tan rápido tu NAS como el eslabón más lento (PC, cableado, switch). Planifica el ecosistema.

Puertos y almacenamiento rápido: detalles que marcan diferencia

  • M.2 NVMe: para caché de lectura/escritura (acelera pequeños archivos y metadatos) o como volumen en modelos que lo permitan.

  • USB 3.x: copia rápida desde discos externos o SD/CFexpress (mediante lector) sin encender el PC.

  • eSATA / Bahías de expansión: añade bandejas cuando te quedes corto sin cambiar de NAS.

  • PCIe: habilita 10 GbE, más puertos NVMe o tarjetas especializadas. Útil para crecer sin migrar.

Expansión y resiliencia: que tu NAS envejezca bien

  • RAID (1/5/6/10) y tecnologías tipo SHR/Btrfs: tolerancia a fallos + snapshots para volver atrás si algo se rompe o borras por error.

  • Ampliación en caliente: cambia discos por otros mayores sin parar el servicio (según modelo/RAID).

  • Backups externos y nube: tres copias, dos soportes, una off-site. El NAS no es el backup: es tu origen de datos.

Casos de uso y configuraciones recomendadas

  • Hogar exigente (fotos, copias, streaming 4K sin transcodificar)
    2–4 bahías | ARM o x86 básico | 4–8 GB RAM | 1–2.5 GbE | 2×M.2 para caché opcional.

  • Creador de contenido (foto/vídeo, catálogos grandes, edición en red)
    4–6 bahías RAID 5/6 | x86 moderno | 8–16 GB RAM | 2.5–10 GbE | M.2 caché | posible PCIe.

  • Pyme/Workgroup (varios usuarios, documentos, VMs ligeras)
    4–8 bahías | x86 | 16 GB RAM | 2.5–10 GbE | snapshots y replicación.

Preguntas frecuentes sobre Qué es un NAS y para qué sirve (FAQ)

1) ¿Qué es un NAS?

Un NAS (Network Attached Storage) es un dispositivo de almacenamiento conectado a la red que permite guardar, compartir y proteger archivos entre varios equipos y usuarios, sin necesidad de tenerlos encendidos.

2) ¿Para qué sirve un NAS en casa o en una pyme?

Centraliza documentos, fotos y copias de seguridad, ofrece acceso remoto seguro, sirve contenido multimedia (por ejemplo, a televisores) y puede alojar apps como nube privada o videovigilancia.

3) ¿En qué se diferencia un NAS de un disco externo USB?

El disco USB depende de un único ordenador; el NAS funciona de forma independiente, está siempre disponible en la red, permite varios usuarios y suele añadir funciones como RAID, usuarios, permisos y apps.

4) ¿NAS o nube pública?

El NAS te da control, privacidad y pagos únicos por hardware; la nube pública ofrece sencillez fuera de casa con pago recurrente. Lo habitual es combinarlos: datos principales en NAS y una copia externa en la nube.

5) ¿Qué es el RAID y por qué importa?

RAID distribuye los datos entre varios discos para tolerar fallos (según nivel). No es un respaldo en sí, pero reduce el riesgo de perder el servicio por la avería de un disco.

6) ¿Cuántas bahías necesito?

Dos bahías bastan para empezar con duplicación; cuatro o más facilitan ampliar capacidad, usar RAID 5/6 y mejorar el rendimiento cuando crezcas.

7) ¿Qué CPU y RAM elegir?

Para copias y nube básica, modelos eficientes con 2–4 GB de RAM funcionan bien; para virtualización ligera, fotos/vídeo pesados o varios usuarios, busca CPU más potente y 8–16 GB de RAM.

8) ¿Qué velocidad de red necesito: 1, 2.5 o 10 GbE?

1 GbE basta para copias y streaming estándar. Si mueves catálogos grandes o trabajas en red, 2.5 GbE ofrece un salto notable; 10 GbE es para flujos muy exigentes y requiere switch/cableado acordes.

9) ¿Qué discos instalar en un NAS?

Unidades específicas “NAS” (tecnología CMR, no SMR para cargas intensivas) por su fiabilidad en uso continuo. Revisa garantía, vibraciones y compatibilidad del fabricante.

10) ¿Es seguro un NAS y cómo lo protejo?

Sí, si lo configuras bien: usuarios y permisos, actualizaciones, 2FA, copias de seguridad y acceso remoto a través de servicios seguros (VPN, HTTPS). Evita exponer puertos innecesarios.

11) ¿Un NAS sirve para Plex u otros servidores multimedia?

Sí. Si el cliente reproduce el formato nativo, no necesitas gran CPU; si hay que transcodificar a otros formatos o resoluciones, conviene un NAS con mayor potencia.

12) ¿Qué sistema de archivos usar (Btrfs vs ext4, etc.)?

Btrfs aporta snapshots y verificación de integridad en muchos modelos; ext4 es muy sólido y eficiente. Elige el que ofrezca tu marca en el modelo concreto y según tus necesidades de snapshots.

13) ¿Cómo hago copias de seguridad con un NAS?

Configura trabajos automáticos: copia desde PC/móvil al NAS y del NAS a un destino externo (otro NAS, disco USB o nube). La regla práctica: al menos tres copias, en dos soportes, una fuera de casa.

14) ¿Consume y suena mucho un NAS?

Los domésticos y de oficina consumen poco (decenas de vatios) y son silenciosos, sobre todo con discos de bajas revoluciones y modos de reposo. Sitúalo ventilado y lejos de zonas de descanso.

Compartir!

Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de Qué es un NAS y cómo funciona te haya sido útil!

Ir a Arriba