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Si alguna vez te has preguntado por qué a unas personas les seduce perderse en destinos poco explorados mientras otras prefieren la seguridad de un resort conocido, el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog ofrece una respuesta elegante y sorprendentemente práctica. Desarrollado por el psicólogo del turismo Stanley C. Plog, este marco sitúa a los viajeros a lo largo de un continuo de personalidad y comportamiento: desde los psicocéntricos, amantes de la previsibilidad, hasta los alocéntricos, exploradores natos que buscan novedad, autenticidad y riesgo controlado. Entre ambos extremos se hallan perfiles intermedios que, bien comprendidos, revelan oportunidades de segmentación y posicionamiento para marcas y destinos.

¿Por qué importa hoy? Porque el mercado turístico se ha vuelto más competitivo y fragmentado que nunca. Comprender qué mueve a cada tipo de viajero permite diseñar propuestas de valor que conecten de verdad: itinerarios, mensajes, experiencias y canales adecuados para cada público. Cuando un destino o empresa acierta con el tono, el producto y el momento, la conversión se dispara y la satisfacción del viajero se multiplica.

En este artículo desgranaremos el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog con un enfoque claro y accionable: entenderás el continuo y sus perfiles, verás cómo aplicarlo para ajustar tu oferta, descubrirás evidencias y críticas que ayudan a usarlo con rigor, y aprenderás pasos prácticos de marketing para atraer al viajero correcto en el momento preciso. Si buscas una guía que convierta un marco teórico en ventaja competitiva real, sigue leyendo: aquí empieza tu mapa para segmentar mejor, comunicar con precisión y diseñar experiencias memorables.

El Modelo de Alocentrismo y Psicocentrismo de Plog

¿Qué es el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog y por qué sigue siendo clave en turismo?

El modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog es un marco de segmentación psicográfica que clasifica a los viajeros según su orientación hacia la novedad y su tolerancia a la incertidumbre. En un extremo sitúa a quienes buscan seguridad y familiaridad; en el otro, a quienes persiguen originalidad y exploración. Esta lectura psicológica —simple, clara y operativa— permite entender cómo decide un viajero antes de reservar y qué tipo de experiencias le resultan más atractivas.

¿Por qué sigue siendo clave en turismo?

  • Aporta un lenguaje común: facilita que equipos de marketing, producto y destinos hablen de los públicos con términos consistentes y comparables.

  • Es rápido de aplicar: con pocos indicadores de actitud y motivación, orienta decisiones sin depender de datos inaccesibles.

  • Conecta con la intención de viaje: va más allá de la demografía; capta motivaciones reales, núcleo de la conversión.

  • Permite diferenciar propuestas: ayuda a afinar el tono del mensaje, el nivel de novedad y la promesa de experiencia para cada segmento.

  • Sigue siendo vigente: su lógica psicológica es atemporal y se integra bien con enfoques actuales (personas, embudos y testing).

Segmentación de Tipos de Turistas Utilizando El Modelo de Alocentrismo y Psicocentrismo de Plog

Stanley C. Plog: origen del modelo y su evolución histórica (1974–2001)

El modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog nace en 1974 con el artículo “Why Destination Areas Rise and Fall in Popularity” en Cornell Hotel and Restaurant Administration Quarterly. Plog propone un continuo psicográfico que explica por qué ciertos destinos emergen y otros se masifican o declinan, según el tipo de viajero que atraen. La idea prende rápido en el ámbito académico y profesional por su claridad operativa y su utilidad para segmentar mercados turísticos. En 1991, Plog amplía su marco en el libro Leisure Travel: Making It a Growth Market… Again!, y en 2001 actualiza la terminología, popularizando los polos “Dependable” (psicocéntrico) y “Venturer” (alocéntrico) para facilitar su adopción por el marketing.

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Línea de tiempo — Origen y evolución (1974–2001)

Hitos principales del modelo, publicaciones clave e impacto en su uso por destinos y marcas.

📅 AñoHitoPublicación / FuenteImpacto en el modelo
1974Formulación del continuo psicocéntrico ↔ alocéntrico.Artículo en Cornell Hotel and Restaurant Administration Quarterly: “Why Destination Areas Rise and Fall in Popularity”.Nacimiento del modelo; base teórica para relacionar tipos de viajeros con la evolución de destinos.
Finales 70–80Difusión académica y primeras adopciones profesionales.Citas recurrentes en investigación turística y manuales sectoriales.El modelo se consolida como tipología de referencia para segmentación psicográfica.
1991Ampliación y divulgación gerencial.Leisure Travel: Making It a Growth Market… Again! (Wiley).Traducción del marco a decisiones de marketing; mayor acceso para organizaciones de destino y empresas.
Mediados 90Refinamientos terminológicos y operativos en prácticas de segmentación.Trabajos y presentaciones de Plog y autores afines sobre “venturesomeness”.Uso creciente del continuo para perfilar producto, mensajes y canales.
2001Revisión publicada y popularización de los términos Dependable (psicocéntrico) y Venturer (alocéntrico).Actualización en *Cornell Hotel and Restaurant Administration Quarterly* y literatura derivada.Facilita la adopción del modelo en marketing moderno y mantiene su vigencia conceptual.
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Fechas y fuentes clave verificadas en la literatura académica y de divulgación del propio Plog (1974, 1991, 2001).

Cómo funciona el continuo: de psicocéntrico a alocéntrico (incluye el perfil mid-centric)

En el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog, el comportamiento del viajero se representa en un continuo que va desde el extremo psicocéntrico —orientado a la familiaridad y la previsibilidad— hasta el extremo alocéntrico, definido por la búsqueda de novedad y exploración. No son categorías rígidas, sino posiciones dinámicas a lo largo de una misma escala que reflejan actitudes, motivaciones y tolerancia a la incertidumbre.

En el polo psicocéntrico, el viajero prioriza seguridad, control y confort: itinerarios muy planificados, marcas conocidas, destinos consolidados y servicios estandarizados. Su toma de decisiones se apoya en experiencias previas, reseñas abundantes y baja ambigüedad en la oferta. El resultado es una preferencia por entornos previsibles y con baja complejidad cultural o logística.

En el polo alocéntrico, el viajero se siente estimulado por la novedad, la autenticidad y el reto: acepta incertidumbre, valora el descubrimiento y tolera mayores distancias culturales y geográficas. La planificación es flexible, los itinerarios se adaptan sobre la marcha y el atractivo principal reside en experiencias singulares o poco masificadas.

Entre ambos extremos se sitúa el perfil mid-centric (intermedio), que combina búsqueda de variedad con necesidad de ciertos anclajes. Este viajero acepta elementos nuevos —barrios menos turísticos, actividades originales, gastronomías locales— siempre que el núcleo del viaje conserve estabilidad: buena conectividad, estándares razonables de servicio y cierta anticipación en los puntos clave (alojamiento, traslados).

Una forma sencilla de visualizar el continuo es pensar en tres ejes psicológicos que se mueven en paralelo y explican el desplazamiento de un viajero a lo largo de la escala:

  • Novedad ↔ Familiaridad: cuánto valor aporta el descubrimiento frente a lo conocido.

  • Tolerancia al riesgo/ambigüedad: grado de comodidad con la incertidumbre del viaje.

  • Necesidad de control: preferencia por planificar todo vs. improvisar.

Cuando estos ejes se inclinan hacia familiaridad, baja ambigüedad y alto control, la posición es psicocéntrica; cuando se inclinan hacia novedad, mayor ambigüedad y bajo control, la posición es alocéntrica; y cuando se equilibran, el viajero se ubica en el segmento mid-centric.

Perfil psicocéntrico (o “Dependable”): rasgos, motivaciones y preferencias de viaje

El perfil psicocéntrico —también denominado “Dependable” en el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog— se caracteriza por una alta necesidad de seguridad, control y familiaridad. No busca “sorpresas agradables”, sino certezas: destinos conocidos, servicios estandarizados y experiencias de bajo riesgo que reduzcan la ambigüedad del viaje.

Rasgos principales

  • Orientación a la familiaridad: valora lo probado y reconocido (marcas globales, cadenas hoteleras, aerolíneas tradicionales).

  • Planificación exhaustiva: itinerarios claros y predecibles, con reservas cerradas y horarios definidos.

  • Baja tolerancia a la incertidumbre: evita cambios de último momento y contextos logísticos complejos.

  • Búsqueda de confort: prioriza comodidad, limpieza y conveniencia por encima de la novedad.

  • Confianza en la validación social: opiniones, sellos de calidad y recomendaciones de fuentes fiables.

Motivaciones de viaje

  • Descanso y recuperación: escapar del estrés con rutinas cómodas y sin sobresaltos.

  • Reencuentro y cohesión familiar: vacaciones multi-generacionales o en pareja con actividades fáciles de coordinar.

  • Seguridad percibida: contextos culturales cercanos, infraestructura clara y asistencia disponible.

  • Relación calidad-precio estable: valora la previsibilidad del gasto y las condiciones sin letra pequeña.

  • Reconocimiento de marca: la confianza en proveedores reduce la fricción en la decisión.

Preferencias de viaje (producto y experiencia)

  • Destinos: ciudades y zonas consolidadas, resorts de playa, capitales europeas clásicas, parques temáticos, cruceros estándar.

  • Alojamiento: hoteles de categoría media-alta o cadenas reconocidas, con servicios predecibles (desayuno incluido, recepción 24 h).

  • Transporte: vuelos directos cuando sea posible, traslados organizados y poco cambio de medio; evita trayectos largos o complicados.

  • Itinerario: paquetes “todo incluido” o circuitos guiados; excursiones opcionales de baja exigencia física.

  • Gastronomía: cartas internacionales o locales adaptadas, horarios regulares, normas sanitarias visibles.

  • Información y reserva: compara en portales confiables, prefiere políticas claras de cancelación y atención postventa.

  • Actividades: visitas icónicas, museos principales, compras en áreas céntricas, espectáculos programados; evita aventuras de alto riesgo.

  • Acompañamiento: viajes en pareja o familia, grupos organizados con guía que simplifique decisiones.

  • Temporalidad: temporadas medias o altas por mayor servicio disponible y menos incertidumbre operativa.

Perfil alocéntrico (o “Venturer”): rasgos, motivaciones y preferencias de viaje

El perfil alocéntrico —denominado “Venturer” en el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog— representa al viajero que elige la novedad por encima de la rutina, la autenticidad sobre lo prefabricado y el reto antes que la comodidad absoluta. No busca confirmar expectativas: quiere expandirlas.

Rasgos principales

  • Alta curiosidad y apertura mental: se siente impulsado por lo desconocido, culturas distintas y paisajes poco transitados.

  • Tolerancia a la ambigüedad y al riesgo (calculado): acepta imprevistos como parte del aprendizaje del viaje.

  • Autonomía y flexibilidad: prefiere autogestionar su itinerario, cambiar planes y diseñar en ruta.

  • Baja necesidad de estandarización: valora lo singular y rehúye experiencias “enlatadas”.

  • Búsqueda de autenticidad: interacción genuina con residentes, costumbres y entornos naturales sin intermediaciones excesivas.

  • Orientación a la autoeficacia: disfruta resolver logística, barreras idiomáticas y retos físicos o culturales.

Motivaciones de viaje

  • Descubrimiento y aprendizaje profundo: comprender contextos locales, historias y realidades distintas.

  • Autenticidad y conexión humana: prioriza experiencias inmersivas frente a atractivos masificados.

  • Creatividad e identidad personal: el viaje como expresión de valores, intereses y estilo de vida.

  • Aventura y reto personal: senderismo técnico, travesías, deportes outdoor, nuevos territorios.

  • Contribución y sentido: interés por impactos positivos (conservación, economía local, turismo responsable).

Preferencias de viaje (producto y experiencia)

  • Destinos: territorios emergentes o periféricos, parques naturales, regiones remotas, barrios locales no turísticos; evita centros saturados salvo como base logística.

  • Alojamiento: boutique, ecolodges, guesthouses y estancias familiares; acepta comodidades básicas si ganan autenticidad.

  • Transporte: combina multimodalidad (tren, bus local, ferris, 4×4, bici); prioriza trayectos escénicos sobre la rapidez.

  • Itinerario: marco abierto con hitos flexibles; tiempo para deambular, explorar mercados, talleres, senderos no señalizados.

  • Gastronomía: cocina regional, callejera y de temporada; disposición a probar ingredientes y técnicas poco habituales.

  • Actividades: trekking, buceo, escalada, kayak, fotografía de naturaleza, talleres artesanales, festivales comunitarios; evita experiencias estandarizadas y shows “para turistas”.

  • Información y reserva: investiga en fuentes especializadas y locales, foros y mapas; reserva solo lo imprescindible y deja margen a la improvisación.

  • Sostenibilidad y ética: sensibilidad por huella ecológica, consumo responsable, respeto por normas culturales y límites del entorno.

  • Acompañamiento: viaja solo o en grupos muy pequeños con intereses afines; valora guías locales de nicho, no tours masivos.

  • Temporalidad: prefiere temporadas bajas para convivir con ritmos locales y evitar masificación.

Perfiles intermedios: near-psychocentric, mid-centric y near-allocentric con ejemplos

En el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog, los perfiles intermedios conectan los polos y explican la mayor parte del mercado real: viajeros que buscan novedad, sí, pero con anclajes que les den seguridad. Entenderlos con precisión evita sobredimensionar (o subestimar) la propuesta de valor.

Near-psychocentric: cauteloso con curiosidad controlada

Rasgos clave:

  • Necesita estructura (vuelos cerrados, alojamientos reservados), pero acepta pequeñas variaciones.

  • Baja tolerancia a la ambigüedad logística; confía en marcas reconocidas.

  • Prefiere destinos consolidados, aunque prueba alguna experiencia local.

Motivaciones: descanso sin sorpresas, comodidad y sensación de control, con “toques” de autenticidad.

Preferencias típicas:

  • Itinerario: paquete base + 1–2 excursiones suaves (mercado local, paseo guiado de barrio).

  • Alojamiento: hotel de cadena o boutique céntrico con servicios claros.

  • Gastronomía: alterna restaurantes internacionales con un par de locales recomendados.

Ejemplo de persona: Clara, 42, viaja en pareja a Roma.
Reserva vuelo y hotel con antelación, compra entradas a los iconos (Coliseo, Museos Vaticanos) y añade un tour gastronómico en Trastevere. Evita motos de alquiler y prefiere traslados oficiales.


Mid-centric: equilibrio entre novedad y estabilidad

Rasgos clave:

  • Explora con ganas, pero protege hitos logísticos (primeras noches, conexiones).

  • Tolera cierta improvisación si hay plan B.

  • Alterna lugares emblemáticos con otros menos turísticos.

Motivaciones: variedad, aprendizaje moderado y eficiencia del viaje.

Preferencias típicas:

  • Itinerario: diseño modular (3–4 bases logísticas) para combinar ciudades y naturaleza.

  • Alojamiento: mezcla hoteles y apartamentos; lee reseñas, prioriza ubicación.

  • Actividades: visitas icónicas + experiencias originales (clase de cocina, ruta en bici).

Ejemplo de persona: Javier, 35, viaja con amigos por Japón.
Compra un JR Pass, planifica Tokio–Kioto–Osaka y deja días libres para explorar barrios periféricos, izakayas locales y un onsen en ruta. No descarta cambiar un día si descubre un festival.


Near-allocentric: explorador con red de seguridad

Rasgos clave:

  • Alta curiosidad y gusto por lo no masivo, pero mantiene puntos de apoyo (seguros, contactos locales).

  • Acepta terrenos remotos y decisiones en ruta, con criterios mínimos de seguridad y ética.

  • Investigación previa en fuentes especializadas; reserva lo estrictamente necesario.

Motivaciones: autenticidad, reto moderado y aprendizajes profundos sin renunciar a mínimos de confort.

Preferencias típicas:

  • Itinerario: base abierta con checkpoints (por clima, accesos).

  • Alojamiento: guesthouses, ecolodges o estancias locales de calidad básica.

  • Actividades: senderos secundarios, talleres artesanales, observación de fauna, rutas en 4×4 con operador local.

Ejemplo de persona: Sofía, 29, viaja sola por Patagonia.
Define 2–3 hitos (El Chaltén, Torres del Paine), reserva solo los trayectos críticos y decide trekks según el clima. Come en comedores vecinales, conversa con guías locales y evita miradores saturados.


Cómo distinguirlos de un vistazo

  • Near-psychocentric: prioriza certidumbre y añade chispas de novedad.

  • Mid-centric: reparte al 50/50 iconos y exploración con un plan ordenado.

  • Near-allocentric: busca singularidad con mínimos de seguridad y margen para improvisar.

Aplicación del modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog a destinos: relación con el ciclo de vida turístico

El modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog se integra de forma directa con el ciclo de vida de los destinos turísticos (exploración → implicación → desarrollo → consolidación → estancamiento → rejuvenecimiento/declive) al mostrar qué tipo de viajero predomina en cada fase y cómo esa composición empuja la evolución del destino.

1) Exploración
Predominan perfiles alocéntricos (Venturer): buscan novedad y autenticidad, llegan cuando la infraestructura es mínima y validan el potencial del lugar. Su presencia abre la puerta a una narrativa de descubrimiento.

2) Implicación
Aparecen near-allocentric y una primera ola mid-centric. Crece la oferta local y empiezan a definirse productos base (rutas, alojamientos pequeños), sin perder el carácter del destino. El boca-oreja y contenidos especializados aceleran la demanda.

3) Desarrollo
El segmento mid-centric se vuelve mayoritario. Aumentan accesos, estandarización y capacidad. La experiencia se hace más predecible, con variedad suficiente para sostener volúmenes crecientes sin depender de nichos.

4) Consolidación
Se imponEN perfiles near-psychocentric y psicocéntricos (Dependable). El destino ya es conocido, la cadena de valor está madura y la promesa es familiaridad + eficiencia. La diferenciación depende más de marca y servicios que de novedad.

5) Estancamiento
La demanda se satura y la propuesta pierde singularidad. Domina el viajero psicocéntrico, con expectativas de confort y precio. La percepción de masificación y la comoditización reducen el atractivo para segmentos exploradores.

6) Rejuvenecimiento / Declive

  • Rejuvenecimiento: el destino reinvierte en experiencias auténticas o de alto valor, recuperando interés de mid-centric y near-allocentric (nuevos barrios, naturaleza, cultura viva, sostenibilidad real).

  • Declive: si no hay ajuste, el destino se abarata y compite por precio para un público altamente psicocéntrico, con menor rentabilidad y menor fidelidad.

Claves operativas para alinear destino ↔ segmento (sin adelantar tácticas):

  • Lectura de mezcla de segmentos: medir qué proporción de Venturer → Dependable llega cada temporada indica fase real del ciclo.

  • Señales de transición: el aumento de mid-centric precipita el paso a desarrollo; la caída de near-allocentric anuncia consolidación/estancamiento.

  • Gestión de identidad: mantener rasgos auténticos evita la rápida deriva hacia la comoditización y amplía el tiempo en fases rentables.

  • Diversificación por zonas: un mismo destino puede alojar microfases distintas por barrio/valle/costa, atendiendo a segmentos diferentes sin canibalizarse.

Evidencia, actualizaciones y críticas al modelo de Plog: qué dice la investigación reciente

Evidencia empírica mixta pero significativa. Las revisiones acumuladas indican que el modelo de alocentrismo psicocentrismo de Plog recibe apoyos parciales y consistentes en distintos contextos: funciona especialmente bien cuando se usa la escala original de “venturesomeness” y se mide intención/elección de destinos, más que rasgos abstractos aislados.

Actualizaciones recientes: validez situacional en crisis. Estudios posteriores a 2020 muestran que las tendencias alocéntricas se asociaron con una vuelta más temprana a viajar tras periodos de alto riesgo percibido (p. ej., pandemia), mientras que los perfiles psicocéntricos mostraron mayor cautela y latencia. Esto refuerza la utilidad del continuo en escenarios de incertidumbre.

Críticas recurrentes: distribución, medición y contexto. Entre las objeciones más citadas destacan:

  • La suposición de distribución normal a lo largo del continuo, que no siempre se observa.

  • La sensibilidad a los instrumentos de medida y a cortes segmentarios arbitrarios.

  • La variabilidad cultural y territorial, que exige calibraciones locales para clasificar con precisión.

Relecturas y extensiones. Una línea convergente de trabajos sugiere tratar lo psicocéntrico/alocéntrico como arquetipos de un continuo dinámico, no como compartimentos rígidos; y combinar la tipología con variables conductuales (búsqueda de novedad, tolerancia a la ambigüedad, elección real de destinos) para elevar su potencia predictiva.

Preguntas frecuentes sobre el Modelo de Alocentrismo y Psicocentrismo de Plog (FAQ)

  1. ¿Qué es el modelo de Plog?
    Tipología psicográfica que sitúa a los viajeros en un continuo entre perfiles psicocéntricos (más conservadores) y alocéntricos (más exploradores), con mayoría en posiciones intermedias.

  2. ¿Qué significa “alocéntrico”?
    Perfil aventurero: busca novedades, destinos menos masificados, autonomía y mayor tolerancia a la incertidumbre.

  3. ¿Qué significa “psicocéntrico”?
    Perfil orientado a lo familiar: prefiere destinos consolidados, servicios previsibles y organización estructurada del viaje.

  4. ¿Existe un término medio? ¿Qué es “mediocéntrico”?
    Sí. Quienes equilibran novedad y confort; suelen representar el grueso del mercado.

  5. ¿Cómo se relaciona el modelo con la popularidad de los destinos?
    En fases tempranas de un destino predominan viajeros alocéntricos; con la estandarización crecen los mediocéntricos y psicocéntricos.

  6. ¿Se ha probado empíricamente?
    Sí; es influyente en investigación y práctica, aunque con debates sobre su precisión y estabilidad en el tiempo.

  7. ¿Cuáles son sus principales críticas?
    Simplificación del comportamiento turístico y dificultad de clasificar personas que cambian de estilo según contexto y viaje.

  8. ¿Para qué sirve en marketing y planificación?
    Para segmentar mensajes, diseñar productos y anticipar qué público encaja con un destino en cada fase de desarrollo.

  9. ¿En qué se diferencia de otras tipologías (por ejemplo, Cohen)?
    Plog se centra en rasgos psicográficos (búsqueda de novedad y tolerancia al riesgo); otras tipologías priorizan institucionalización del viaje o motivaciones.

  10. ¿El modelo ha cambiado desde 1974?
    Sí; se han hecho revisiones que actualizan y matizan, manteniendo la lógica del continuo.

  11. ¿Cómo aplicarlo a un análisis de audiencia?
    Ubica a tu público en el continuo mediante encuestas y patrones de comportamiento; ajusta tono, propuesta y nivel de novedad del producto/destino.

  12. ¿Se puede combinar con datos oficiales (visitantes, turistas, excursionistas)?
    Sí; el modelo añade una capa psicográfica que complementa las estadísticas de demanda.

  13. ¿Qué malentendidos conviene evitar?
    No es un juicio de valor ni un molde fijo; una misma persona puede situarse en distintos puntos según viaje y circunstancias.

  14. ¿Por qué sigue siendo relevante?
    Porque conecta el desarrollo de destinos con expectativas de los viajeros y facilita decisiones de comunicación y producto.

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Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de El Modelo de Alocentrismo y Psicocentrismo de Plog te haya sido útil!

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