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Si estás buscando un destino que combine mar, cultura, naturaleza y ocio en un mismo lugar, “hacer un viaje a Benalmádena” es la decisión acertada. Situada en el corazón de la Costa del Sol, esta localidad malagueña te recibe con kilómetros de litoral cuidado, un casco histórico con alma andaluza, y atracciones únicas que se adaptan a todo tipo de viajeros: parejas, familias y escapadas de fin de semana. Aquí conviven el encanto blanco de Benalmádena Pueblo, el ambiente náutico y vibrante de Puerto Marina, y rincones icónicos como el Castillo de Colomares, el Parque de la Paloma o el Teleférico del Monte Calamorro, desde donde las vistas al Mediterráneo te roban el aliento.
¿Quieres planes que marquen la diferencia? Benalmádena te lo pone fácil: pasea al atardecer junto a la playa de Santa Ana y el Castillo Bil-Bil, saborea una gastronomía con sello andaluz y desplázate en minutos entre mar y montaña para completar un itinerario redondo. Además, su excelente conexión con el Aeropuerto de Málaga y el tren de cercanías permite un viaje cómodo, sin complicaciones y perfecto para exprimir 1, 2 o 3 días.
En esta guía encontrarás las mejores cosas que hacer en Benalmádena, con rutas claras, consejos prácticos y recomendaciones actuales para que planifiques tu estancia paso a paso. Sigue leyendo y descubre por qué este rincón del Mediterráneo se convierte, una y otra vez, en la escapada favorita de quienes buscan sol, autenticidad y experiencias memorables.
Por qué Hacer un Viaje a Benalmádena. Las Mejores Cosas que Hacer
Por qué hacer un viaje a Benalmádena: razones que la convierten en “la joya” de la Costa del Sol
Porque reúne en pocos kilómetros todo lo que buscas del Mediterráneo, sin complicaciones. Decidir hacer un viaje a Benalmádena es apostar por un destino compacto, cómodo y amable, donde el mar y la vida local andaluza conviven con una infraestructura turística moderna. Aquí no pierdes tiempo: todo está cerca, fluye y se disfruta desde el primer paseo.
Porque su ubicación es estratégica y multiplica tus planes. En el corazón de la Costa del Sol, Benalmádena te permite exprimir cada día: amanecer junto al Mediterráneo, disfrutar del ambiente urbano y, si quieres, saltar a otros puntos de la costa en minutos. Es una base ideal para escapadas cortas o puentes, sin largos desplazamientos.
Porque el clima acompaña… de verdad. Con muchas horas de sol al año y temperaturas suaves, la temporada se alarga más que en otros destinos. Eso se traduce en amaneceres templados, tardes de terrazas y atardeceres frente al mar casi en cualquier momento del año.
Porque ofrece equilibrio: mar, ocio, cultura y naturaleza en dosis justas. No es un lugar de “todo o nada”; Benalmádena combina relax y actividad, planes tranquilos y ambiente animado, rincones tradicionales y propuestas actuales. Encuentras tu ritmo sin sentirte en un sitio masificado o, al contrario, desangelado.
Porque la relación calidad-precio es honesta. Alojamientos para distintos bolsillos, buena restauración y servicios bien resueltos hacen que cada euro rinda más. Ideal si quieres una experiencia mediterránea auténtica sin sobrecostes innecesarios.
Porque es sencilla para el viajero. Señalización clara, oferta diversa y un tejido local acostumbrado a acoger visitantes hacen que todo sea intuitivo: reservar, moverte, elegir zonas y disfrutar sin fricción.

Cuándo hacer un viaje a Benalmádena: clima, mejores temporadas y eventos destacados
La mejor ventana para hacer un viaje a Benalmádena, si buscas clima agradable y menos gente, es primavera (marzo–junio) y otoño (septiembre–octubre). Encontrarás temperaturas suaves (alrededor de 18–26 °C), poca lluvia y precios más amables, con luz perfecta para pasear y fotografiar sin calor extremo.
Verano (julio–agosto) es pleno Mediterráneo: días largos, casi sin precipitaciones y máximas que suelen moverse entre 28–32 °C. Es la época de ambiente más animado, playa a diario y vida nocturna más intensa; a cambio, mayor ocupación y tarifas altas. Ideal si tu prioridad es el mar y los planes al aire libre.
Invierno (noviembre–febrero) ofrece un clima templado para la estación (máximas habituales de 15–19 °C), con más posibilidades de lluvia concentradas en episodios breves. Es una temporada tranquila y económica: perfecta para quien busca paseos sin masificación, museos y terrazas al sol del mediodía.
El mar, a tener en cuenta: la temperatura del agua resulta más agradable de junio a octubre (aprox. 20–24 °C en los picos), algo más fresca el resto del año. Si tu viaje gira en torno al baño y deportes acuáticos, prioriza finales de primavera a comienzos de otoño.
Eventos destacados, en líneas generales:
Primavera–verano: semanas culturales, ferias y fiestas locales, agenda de conciertos y actividades al aire libre.
Otoño: festivales temáticos y programación cultural estable.
Invierno: Navidad con mercadillos y luces, y Semana Santa (fechas variables según el año) con ambiente tradicional en todo el entorno malagueño.

Cómo llegar a Benalmádena y cómo moverse: coche, tren, bus y traslados desde el aeropuerto de Málaga
Qué ver en Benalmádena Pueblo y el Castillo de Colomares: casco histórico, miradores y plazas imprescindibles
Benalmádena Pueblo es la estampa blanca y sosegada que completa cualquier plan de hacer un viaje a Benalmádena. Calles encaladas, patios con macetas azules, rejas con buganvillas y pequeñas plazoletas de sombra te conducen, sin prisa, por el casco histórico más auténtico del municipio.
Casco histórico, paso a paso. Empieza por las calles Real y Santo Domingo, un entramado peatonal con tiendas artesanas y bares de toda la vida. Sube hasta la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, templo encaramado sobre la ladera cuyo entorno concentra algunos de los balcones más fotogénicos del pueblo. A su alrededor, fachadas blancas, azulejería tradicional y rincones con fuentes crean una postal andaluza impecable.
Miradores con vistas al Mediterráneo. Junto a la iglesia te esperan los Jardines del Muro, terrazas ajardinadas que se asoman a la costa y que, al atardecer, regalan panorámicas de 10: el azul del mar, el relieve de la Sierra y el dibujo del litoral hasta donde alcanza la vista. Muy cerca encontrarás otros miradores señalizados entre plazoletas y callejones; son perfectos para fotografía y para una pausa tranquila antes de seguir la ruta.
Plazas imprescindibles. La Plaza de España es el corazón del Pueblo: solemne y acogedora, con naranjos, bancos de cerámica y la célebre escultura de La Niña, símbolo de hospitalidad. Es un lugar ideal para sentarte, observar la vida local y empaparte del ritmo pausado que define a Benalmádena Pueblo. En torno a ella, pequeñas plazoletas con sombra, fuentes y terrazas completan el paseo.
Castillo de Colomares, el guiño monumental. A pocos minutos del centro histórico emerge el Castillo de Colomares, un singular homenaje arquitectónico al viaje de Colón. Su estética ecléctica y fantástica —torreones, arcos, relieves y detalles simbólicos— lo convierten en una visita icónica. Desde su entorno también se obtienen vistas elevadas del litoral, cerrando una ruta que combina historia, artesanía y panorámicas sin salir del Pueblo.
Idea de recorrido: casco histórico → Plaza de España → Iglesia de Santo Domingo → Jardines del Muro (miradores) → Castillo de Colomares. Una secuencia breve, muy “paseable”, que concentra lo esencial y deja el resto de la guía para seguir descubriendo más adelante.

Puerto Marina y Paseo Marítimo: ocio náutico, vida nocturna y planes junto al mar
Puerto Marina es el pulso marítimo de Benalmádena: una mezcla de canales, isletas residenciales y pantalanes donde los veleros dibujan la postal perfecta. Durante el día, el ambiente gira en torno a escuelas de vela, salidas en catamarán y excursiones de avistamiento; al caer la tarde, las terrazas frente al muelle se encienden con música suave, cócteles y cenas junto al agua.
Ocio náutico a medida. Desde el propio puerto podrás alquilar embarcación con patrón, reservar rutas en barco al atardecer o sumarte a actividades como paddle surf y kayak en aguas tranquilas. Si prefieres mantener los pies en tierra, los paseos por los diques regalan perspectivas fotogénicas de los amarres y del skyline costero.
Vida nocturna junto al muelle. Cuando el sol baja, Puerto Marina se transforma en un pequeño boulevard nocturno: bares con terraza, gastro-bares especializados en pescado y marisco, y clubes con programación variada. El plan ideal: tardeo frente a los barcos, cena con vistas y, si apetece, copa en locales con buen ambiente hasta la madrugada.
Paseo Marítimo: el hilo costero que no se acaba. Desde Puerto Marina se despliega un paseo marítimo amplio y llano, pensado para caminar, correr o ir en bicicleta con el Mediterráneo como compañía. A cada tramo, quioscos, heladerías y terrazas invitan a parar; los bancos orientados al mar son perfectos para ver amaneceres y atardeceres sin prisas.
Planes sencillos que funcionan siempre.
Ruta de atardecer: paseo suave desde el puerto, mirada al horizonte, y regreso con cena frente al agua.
Mañana activa: alquiler de bicicleta o patinete, recorrido por el paseo y desayuno en chiringuito.
Parejas y amigos: barco al atardecer, brindis en terraza y noche de música a pocos metros de los pantalanes.
En dos palabras: mar y ambiente. Puerto Marina y el Paseo Marítimo concentran el carácter mediterráneo de Benalmádena: planes náuticos, gastronomía frente al mar y una vida nocturna elegante que invita a quedarse un rato más.

Las mejores playas de Benalmádena: Carvajal, Santa Ana, Bil-Bil y áreas para familias o deporte
Si tu plan es hacer un viaje a Benalmádena con el mar como protagonista, estas son las playas que definen el carácter del litoral: accesibles, fotogénicas y con servicios para todos.
Playa de Carvajal:
Franja de arena amplia y tranquila en el extremo oriental. Ideal si buscas ambiente relajado, aguas generalmente calmadas y un toque más natural. Sus chiringuitos funcionan como cuartel general para pasar el día sin moverte: desayuno tardío, paella al mediodía y café frente a la orilla.
Playa de Santa Ana:
La urbana por excelencia, pegada al paseo marítimo. Perfecta para familias y para quien quiere servicios a mano (duchas, hamacas, restaurantes, heladerías). Al atardecer ofrece una luz dorada preciosa para pasear; por la noche, las terrazas se llenan de ambiente sin perder el tono tranquilo.
Playa de Bil-Bil:
Reconocible por la silueta del Castillo Bil-Bil, es una playa muy fotogénica y con buena dotación de servicios. Combina proximidad al centro con la posibilidad de pasar del baño a la cena con vistas en cuestión de minutos. Si quieres una postal icónica de Benalmádena, la encontrarás aquí.
Áreas para familias:
Tramos urbanos con bandera y socorristas en temporada, pasarelas y juegos infantiles hacen fácil la logística con peques.
Aguas relativamente resguardadas en muchas secciones y oferta de hamacas/sombrillas para estar cómodos todo el día.
Chiringuitos “family friendly” con menús sencillos y horarios continuos.
Áreas para deporte y actividad:
Zonas del litoral con alquiler de kayaks y paddle surf para salir cuando el mar está más plano.
Paseo marítimo largo y llano para correr, patinar o pedalear junto al agua.
En días de algo más de mar, algunos tramos permiten bodyboard o snorkel en pequeñas calas rocosas, siempre atendiendo a la bandera de baño.
Naturaleza y miradores: Parque de la Paloma y Teleférico del Monte Calamorro
Si vas a hacer un viaje a Benalmádena, reserva tiempo para su cara más verde y sus mejores vistas. El tándem Parque de la Paloma + Teleférico del Monte Calamorro te da exactamente eso: naturaleza cuidada a pie de costa y miradores panorámicos a vista de pájaro.
Parque de la Paloma: el respiro verde del litoral.
Un gran jardín urbano con lagos, praderas y caminos sombreados donde desconectar del paseo marítimo sin alejarte del centro. Entre pinos, palmeras y buganvillas, verás pavos reales y conejos que conviven en libertad, áreas de descanso para picnic y zonas infantiles. Es el lugar perfecto para caminar al amanecer, leer a la sombra o fotografiar rincones de calma con el Mediterráneo muy cerca.
Teleférico del Monte Calamorro: ascenso a los grandes miradores.
Desde la base, el teleférico asciende hasta la cota del Calamorro, donde te esperan senderos señalizados y balcones naturales con vistas que abarcan la costa, Málaga y, en días claros, el perfil de África. Arriba, el plan es sencillo y memorable: recorrer los miradores, respirar aire de sierra y detenerte a contemplar la luz del atardecer bañando el litoral.
La combinación ganadora.
Primero, paseo relajado por el Parque de la Paloma; después, subida en teleférico para rematar con panorámicas de 360º.
Planes en familia y cultura: Estupa Budista, Mariposario y museos
Si piensas hacer un viaje a Benalmádena en clave familiar y cultural, hay tres paradas que no fallan: la Estupa Budista, el Mariposario y sus museos. Son visitas cómodas, educativas y fotogénicas, perfectas para combinar en una misma mañana o tarde.
Estupa Budista de Benalmádena:
Un símbolo de paz que sorprende por su silueta blanca y dorada sobre la ladera. El entorno funciona como mirador tranquilo y espacio de contemplación; dentro, paneles y detalles artísticos ayudan a introducir a los peques (y no tan peques) en valores de respeto y mindfulness. Ideal para una pausa serena con vistas al Mediterráneo.
Mariposario de Benalmádena:
A pocos pasos de la Estupa, un jardín tropical interior donde centenares de mariposas vuelan en libertad. La visita es corta, inmersiva y muy didáctica: verás ciclos de vida, crisálidas y especies exóticas a centímetros. Es el plan perfecto para familias, con recorrido accesible y explicaciones sencillas que despiertan la curiosidad.
Museos para completar la jornada:
Remata el día con una pincelada de historia y arte local. El Museo Precolombino Felipe Orlando acerca piezas y culturas de América con un enfoque claro y ameno, mientras que los espacios expositivos municipales (con programación rotatoria) ofrecen muestras temporales ideales para una visita breve. Son paradas fáciles de integrar tras la Estupa y el Mariposario, manteniendo el hilo cultural sin cansar a los más pequeños.
Itinerarios para hacer un viaje a Benalmádena (1, 2 y 3 días) + mapa, dónde dormir y dónde comer
Preguntas frecuentes sobre Por qué Hacer un Viaje a Benalmádena (FAQ)
¿Por qué elegir Benalmádena para una escapada?
Porque combina una marina icónica, parques y miradores de altura, un casco histórico blanco con patrimonio singular y atracciones familiares, a pocos minutos del aeropuerto de Málaga.¿Cuáles son los imprescindibles en Benalmádena?
Puerto Marina, Parque de la Paloma, Teleférico al Monte Calamorro, Benalmádena Pueblo con el Castillo de Colomares y la Stupa de la Iluminación, además de Sea Life y Selwo Marina.¿Cómo llegar desde el Aeropuerto de Málaga sin coche?
En tren de cercanías (línea C1, dirección Fuengirola) o en autobús interurbano; el trayecto es corto y con frecuencias regulares.¿Cuándo es la mejor época para visitar por clima?
La Costa del Sol ofrece temperaturas suaves todo el año; primavera y otoño equilibran buen tiempo y menos afluencia.¿Es un destino familiar?
Sí: cuenta con acuario, parque de fauna, playas con servicios y zonas verdes amplias, además de actividades y espectáculos para todas las edades.¿Dónde están las mejores vistas panorámicas?
En el Teleférico de Benalmádena, que sube al Monte Calamorro; arriba hay senderos señalizados y miradores con vistas a la costa y, en días despejados, a Gibraltar y África.¿Qué tiene de especial Puerto Marina?
Su diseño residencial-porteño único, oferta gastronómica, ocio nocturno y actividades náuticas; es uno de los puertos deportivos más fotogénicos del Mediterráneo.¿Qué ver en Benalmádena Pueblo además de sus calles blancas?
El Castillo Monumento Colomares, dedicado al viaje de Colón, y la Stupa de la Iluminación, un referente cultural y espiritual.¿Hay parques y zonas verdes céntricas?
Sí, el Parque de la Paloma es el gran pulmón urbano con lagos, jardines, áreas infantiles y rutas para pasear.¿Sigue abierto Tívoli World?
Actualmente permanece cerrado; hay proyectos orientados a su futura recuperación como complejo de ocio.¿Se puede combinar con Málaga, Torremolinos o Fuengirola en el mismo viaje?
Sí, el tren de cercanías conecta toda la línea litoral y permite excursiones de día sin necesidad de coche.¿Qué planes de naturaleza hay sin salir del municipio?
Senderismo ligero y miradores en la cima del Calamorro, así como rutas por la sierra próxima con vistas al mar.¿Consejos para evitar colas en atracciones?
Compra entradas online, llega a primera hora o a última franja de la tarde y consulta horarios en temporada alta.¿Dónde consultar horarios y agenda local actualizados?
En la web del Ayuntamiento y en las páginas oficiales de cada atracción (teleférico, acuario, parque de fauna, etc.).
Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de Por qué Hacer un Viaje a Benalmádena. Las Mejores Cosas que Hacer te haya sido útil!









