Tiempo de Lectura 6 Minutos.
El Wok de Acero al Carbono es la herramienta favorita de las cocinas profesionales asiáticas por una razón sencilla: calienta rápido, responde al instante y desarrolla una pátina natural antiadherente que mejora con cada uso. Esa pátina no viene “de fábrica”; se crea. El proceso se llama seasoning (o curado): calentar el wok y polimerizar una fina capa de aceite hasta convertirla en una película dura, oscura y protectora que impide que los alimentos se peguen, protege contra el óxido y potencia el sabor.
¿Por qué este material lo necesita? A diferencia del acero inoxidable o del teflón, el acero al carbono es poroso y reactivo cuando está desnudo. Sin curado, cualquier salteado a alta temperatura acabará con comida adherida, manchas y corrosión. Con un buen seasoning, en cambio, el wok se transforma: adquiere ese tono negro satinado tan característico y permite lograr el ansiado wok hei —ese aroma ahumado y sabor intenso que hace que un simple salteado sepa a restaurante.
Piensa en el seasoning como una inversión a largo plazo: un Wok de Acero al Carbono bien curado no solo rinde mejor el primer día; mejora cada semana. Cada capa microscópica de aceite polimerizado se suma a la anterior, reforzando la antiadherencia de forma natural, sin recubrimientos sintéticos ni químicos adicionales. El resultado es una superficie robusta, estable y fácil de mantener, lista para soportar altas temperaturas, cambios bruscos de calor y uso intensivo.
En las siguientes secciones verás cómo elegir el wok adecuado, qué aceites usar y cómo curarlo paso a paso para evitar los errores típicos (exceso de aceite, humo innecesario o parches irregulares). Si te atrae cocinar salteados memorables en minutos —con verduras crujientes, carnes jugosas y salsas brillantes— dominar el seasoning de tu Wok de Acero al Carbono es el primer paso para cocinar mejor y más rápido… y disfrutarlo durante años.
Qué es un Wok de Acero al Carbono y por qué Requiere “Seasoning”
Qué es un Wok de Acero al Carbono: definición, características y usos
Un Wok de Acero al Carbono es un sartén profundo de origen asiático, fabricado con acero con bajo contenido de carbono, pensado para cocinar a altas temperaturas con máxima rapidez y control. Su forma cóncava (tradicionalmente fondo redondo, hoy también fondo plano para cocinas occidentales) favorece un calentamiento concentrado en la base y un gradiente de calor hacia las paredes, permitiendo mover los alimentos sin que pierdan textura ni jugos.
En la práctica, esto se traduce en una herramienta ligera, reactiva y resistente: el acero al carbono se calienta y enfría con rapidez, responde al ajuste de la llama al instante y soporta golpes de calor que arrugarían otras sartenes. A diferencia del antiadherente sintético, su antiadherencia es “viva”: se construye con el tiempo mediante el seasoning (curado), una pátina oscura de aceite polimerizado que mejora cada vez que cocinas.
Características clave
Material: acero al carbono desnudo, preparado para curarse y desarrollar pátina.
Grosor típico: delgado (aprox. 1–2 mm), lo que reduce el peso y acelera la respuesta térmica.
Formas: fondo redondo (ideal para gas y wok ring) y fondo plano (estable en inducción o vitro).
Mangos: estilo mandarín (mango largo de madera + oreja opuesta para levantar) o cantonés (dos asas cortas).
Superficie: evoluciona de gris metálico a negro satinado con el uso; no es pintura, es pátina.
¿Para qué sirve realmente?
El Wok de Acero al Carbono es sinónimo de salteado (stir-fry) y del famoso wok hei —ese aroma ahumado y sabor intenso que solo surge con calor alto y movimiento constante—, pero su utilidad va mucho más allá. Su diseño permite múltiples técnicas en una sola pieza:
Saltear a alta temperatura para verduras crujientes y carnes jugosas.
Freír por inmersión con poca cantidad de aceite gracias a su forma profunda.
Sofreír y saltear por tandas (batch cooking) sin perder temperatura entre adiciones.
Vapor colocando una rejilla o canastilla y un poco de agua en la base.
Guisar y estofar rápido en la zona central y reducir salsas en minutos.
Ahumar ligeramente (con tapa) y tostar especias de forma uniforme.

Ventajas del Wok de Acero al Carbono frente al hierro fundido e inoxidable
El Wok de Acero al Carbono se ha convertido en el estándar de las cocinas profesionales por una razón clara: ofrece potencia y control en altas temperaturas con el mínimo esfuerzo. Frente al hierro fundido y al acero inoxidable, su equilibrio entre ligereza, reactividad térmica y pátina antiadherente lo hace imbatible para salteados rápidos y precisos.
Más rápido, más reactivo
El acero al carbono alcanza temperatura en segundos y responde casi al instante cuando subes o bajas la llama. Esa reactividad es crucial para preservar el color y la textura crujiente de las verduras y sellar carnes sin sobrecocer. El hierro fundido tarda más en calentarse y en enfriarse; el inoxidable, aunque calienta rápido, no ofrece la misma sensibilidad en el control fino del calor.
Ligero y manejable
Un Wok de Acero al Carbono suele pesar bastante menos que uno de hierro fundido. Esto facilita el clásico movimiento de muñeca del salteado, reduce la fatiga y permite saltear por tandas sin perder ritmo. Con inoxidable también se gana en ligereza, pero no en la misma capacidad de “saltar” alimento gracias a la geometría y a la pátina del curado.
Antiadhesión que mejora con el uso
La pátina fruto del seasoning crea una superficie naturalmente deslizante que se vuelve mejor con cada servicio. El hierro fundido también desarrolla pátina, pero su porosidad y grosor requieren más paciencia para lograr el mismo nivel de finura. El acero inoxidable, por su parte, no desarrolla antiadherencia estable: es más propenso a que se pegue si no se domina perfectamente la técnica de temperatura y aceite.
Potencia sin miedo al choque térmico
Gracias a su menor grosor, el Wok de Acero al Carbono soporta cambios bruscos de calor (de saltear a desglasar y reducir) sin resentirse. El hierro fundido tiende a retener calor residual que puede sobrecocer; el inoxidable resiste bien, pero no aporta el mismo “salto térmico” controlado que permite crear wok hei de forma consistente.
Versatilidad real
En un solo cuerpo, permite saltear, sofreír, freír por inmersión con poca cantidad de aceite, cocinar al vapor con rejilla, reducir salsas y hasta ahumar ligeramente con tapa. El hierro fundido brilla en cocciones lentas y sellados contundentes, y el inoxidable es excelente para salsas limpias y cocciones donde se busca deglasear con precisión. Para cocina asiática de calor alto y rápido, el Wok de Acero al Carbono sigue siendo la herramienta más completa.
Coste y mantenimiento equilibrados
Suele ser más asequible que un buen wok de inoxidable multicapa o una pieza de hierro fundido esmaltado. A cambio, exige un seasoning sencillo y una limpieza sin detergentes agresivos para conservar su pátina. El retorno es claro: más sabor, menos adherencia y mayor velocidad en el día a día.
En dos líneas: si tu prioridad es saltear con potencia, conservar textura y trabajar con agilidad, el Wok de Acero al Carbono ofrece la mejor relación entre rendimiento térmico, manejabilidad y antiadherencia natural, superando en ese contexto al hierro fundido y al acero inoxidable.
Por qué el Wok de Acero al Carbono requiere “seasoning”: ciencia de la polimerización del aceite
El Wok de Acero al Carbono nace “desnudo”: metal reactivo, microscópicamente rugoso y propenso al óxido y a que los alimentos se adhieran. El seasoning (curado) transforma esa superficie en una película dura, continua y poco porosa que actúa como antiadherente natural y barrera anticorrosión. Esa película no es pintura ni recubrimiento teflonado: es aceite convertido en polímero por calor.
La química, en breve
Cuando calientas una capa muy fina de aceite sobre el acero, especialmente aceites ricos en ácidos grasos insaturados, ocurre una polimerización oxidativa:
El calor y el oxígeno generan radicales libres en las cadenas de ácidos grasos.
Esas cadenas se enlazan entre sí (reticulación) formando una red sólida.
Parte de esa red se adhiere químicamente a la capa superficial de óxidos del acero y el resto se ancla mecánicamente en su microtextura.
El resultado: una pátina delgada, cada vez más densa y estable conforme repites el proceso cocinando.
No es “tostar aceite”: es construir una película
El tono ámbar → marrón → negro satinado no es suciedad, es polímero cada vez más reticulado. El objetivo no es quemar aceite hasta carbonizarlo, sino polimerizarlo: temperaturas típicas en torno a 200–260 °C durante minutos, en capas finísimas. Si aplicas demasiado aceite, se forman parches pegajosos porque la capa no llega a polimerizar por completo.
Por qué el acero al carbono lo necesita (y brilla con ello)
Reactividad controlada: el acero al carbono, sin película, reacciona con humedad y ácidos; con pátina, queda protegido.
Antiadhesión progresiva: cada uso deposita una microcapa adicional. La superficie se vuelve más deslizante con el tiempo.
Sabor y calor: una buena pátina tolera altas temperaturas y ayuda a lograr el wok hei—ese matiz ahumado y complejo imposible en antiadherentes sintéticos.
Seasoning vs. curado del Wok de Acero al Carbono: términos, beneficios y mitos
En la práctica diaria, “seasoning” y “curado” se utilizan como sinónimos para describir el proceso de crear una pátina protectora y antiadherente en un Wok de Acero al Carbono. Esa pátina nace al calentar capas muy finas de aceite hasta que se polimerizan y se adhieren a la superficie. El matiz: seasoning suele emplearse en la literatura anglosajona de cocina y metalurgia culinaria; curado es el término habitual en español. Ambos persiguen lo mismo: proteger el metal, reducir la adherencia y mejorar el sabor y la velocidad de cocción.
¿Por qué importa distinguirlos? Porque hablar con propiedad evita errores cuando buscamos información técnica o recetas: seasoning/curado no es “engrasar” ni “pintar” el wok, sino construir una película fina, dura y estable que evoluciona con cada uso.
Beneficios reales del proceso
Antiadhesión progresiva: la pátina se vuelve más deslizante a medida que cocinas.
Protección anticorrosión: actúa como barrera frente a humedad, sales y ácidos suaves.
Calor alto sin miedo: soporta salteados intensos y desglasados rápidos.
Sabor y textura: ayuda a alcanzar wok hei, manteniendo verduras crujientes y carnes jugosas.
Mitos frecuentes (y la realidad)
“Cuanto más aceite, mejor curado” → Falso: capa muy fina, repetida, es la clave.
“Una sola sesión y listo para siempre” → Falso: el curado es acumulativo; mejora con el uso.
“Negro = bien” → Parcial: busca negro satinado uniforme; si está gomoso o a escamas, hubo exceso de aceite o sobrecarbonización.
“El jabón arruina todo” → Matiz: un toque suave, enjuague y secado inmediato no destruye una pátina madura; lo que la daña es remojo prolongado y abrasivos.
Primer curado de un Wok de Acero al Carbono: pasos detallados para hacerlo bien en casa
El primer curado es el momento en que tu Wok de Acero al Carbono pasa de metal “desnudo” a herramienta lista para lograr salteados rápidos, deslizantes y con wok hei. A continuación, un método claro, reproducible y sin humo excesivo para obtener una pátina inicial uniforme, evitando los errores típicos (capas gruesas, manchas pegajosas o descascarillado).
Qué vas a conseguir
Una película fina, dura y satinada (pátina) que protege del óxido, reduce el pegado y mejora con cada uso.
Materiales
Wok de Acero al Carbono nuevo o “desnudo”
Agua caliente y una gota de jabón para desengrasar de fábrica
Estropajo suave o esponja no abrasiva
Papel de cocina o paño sin pelusa
Aceite con buen comportamiento para curar: canola/colza, soja, pepita de uva o linaza (en capas muy finas)
Pinzas o guantes resistentes al calor
Ventilación (campana extractora / ventana abierta)
1) Limpieza de fábrica (una sola vez)
Retira barnices o aceites protectores del fabricante con agua caliente y una mínima gota de jabón.
Aclara muy bien.
Seca al fuego (1–2 minutos) hasta que no haya rastro de humedad. Esto evita microóxido.
2) Oxidación controlada ligera (opcional pero recomendado)
Con el wok vacío, caliéntalo hasta que la base cambie de tono (gris a pajizo). Rota la pieza para templar todas las paredes.
Objetivo: abrir la microtextura del acero para que anclen mejor las primeras capas.
3) Primera película: “menos es más”
Baja el fuego. Añade unas gotas de aceite.
Con papel de cocina, extiende hasta dejar la superficie prácticamente seca (sin charcos, sin brillos).
Sube el fuego a medio-alto. Cuando veas ligera humareda y oscurecimiento homogéneo, rota el wok para curar paredes y borde.
Mantén 60–90 segundos por zona. Si ves gotas o manchas aceitosas, apaga, enfría un poco, retira exceso y continúa.
4) Repite en rondas cortas
Haz 3–5 rondas idénticas: gota de aceite → secado casi total → calor hasta humo leve → rotar.
Busca un negro/marrón satinado uniforme. No corras: capas finas y paciencia construyen una pátina fuerte.
5) Enfriar y sellar
Deja entibiar el wok.
Pasa un papel apenas humedecido en aceite para dejar un velo protector.
Listo para estrenar con cocciones “amables” (verduras, salteados con algo de grasa). Evita platos muy ácidos en las primeras sesiones largas.
Consejos según tu cocina
Gas: usa un wok ring si el fondo es redondo; rota con calma para curar paredes altas.
Inducción/vitro: prefiere fondo plano. La base se calentará antes que las paredes; inclina y rota para repartir calor.
Horno (opcional): si lo usas, coloca el wok boca abajo a ~230 °C durante 45–60 min con capa mínima de aceite y una bandeja debajo. Aun así, remata al fuego para oscurecer paredes y borde.
Errores frecuentes (y solución rápida)
Pegajoso o gomoso: hubo exceso de aceite o calor insuficiente. Solución: limpia en seco con papel, calienta de nuevo y quema los restos hasta satinar; vuelve a capas ultrafinas.
Parcheado claro/oscuro: normal al inicio. Continúa con rondas finas; se uniforma con el uso.
Olor/humo fuerte: demasiado aceite o fuego muy alto. Baja un punto y ventila mejor.
Puntos de óxido: frota con estropajo suave y repite una ronda de curado en esa zona.
Estreno inteligente (para fortalecer la pátina)
Primera semana: prioriza salteados grasos (fideos con huevo, verduras con algo de aceite, carnes bien secas).
Limpieza: agua caliente, sin remojos largos; seca al fuego y un velo de aceite si no vas a usarlo en 24–48 h.
Aceites recomendados y errores comunes al curar un Wok de Acero al Carbono
Elegir bien el aceite y usarlo en la cantidad correcta marca la diferencia entre una pátina satinada y duradera… o un wok pegajoso y manchado. El objetivo del curado es polimerizar una capa ultrafina de aceite hasta convertirla en una película dura que protege y desliza.
Cómo debe ser el aceite ideal
Alto en insaturados (polimerizan mejor).
Sabor neutro (para no perfumar la pátina).
Punto de humo suficiente, pero no extremo (buscamos polimerizar, no quemar).
Aceites recomendados (del más “constructor de pátina” al más versátil)
Linaza (flaxseed): polimeriza rápido y firme; ideal para las primeras rondas. Requiere capas ultrafinas (si te pasas, queda gomosa).
Canola/colza: equilibrio entre neutralidad y curado estable; seguro y fácil para principiantes.
Soja: buen rendimiento, sabor neutro y curado constante.
Pepita de uva: fluido, se extiende muy bien; pátina homogénea si aplicas poca cantidad.
Cártamo / maíz / arroz: opciones neutras y estables, perfectas para mantenimiento y refuerzos periódicos.
Úsalos con mesura en la fase inicial: una gota, extendida hasta casi seco, y calor hasta leve humareda.
Aceites a evitar (al inicio del curado)
Oliva virgen extra: aromático y menos “secativo”; puede dejar olor y manchas en las primeras capas. Úsalo después, para cocinar.
Mantequilla, ghee, coco: más saturados, se polimerizan peor y dejan residuos.
Aceites aromáticos (sésamo tostado, cacahuete muy tostado): reservados para cocinar, no para curar.
Método exprés de aplicación correcta
Calienta el wok hasta templarlo.
Una gota de aceite y extiende con papel hasta que no brille (casi seco).
Sube el fuego: busca humo leve y oscurecimiento uniforme.
Rota el wok para curar paredes y borde.
Repite 3–5 rondas cortas. Paciencia > cantidad.
Mantenimiento del Wok de Acero al Carbono: limpieza diaria, refuerzo del seasoning y almacenamiento
Un buen mantenimiento mantiene tu Wok de Acero al Carbono deslizante, resistente al óxido y con ese tono negro satinado que facilita todo. La regla de oro es simple: calor para secar, capas finas para proteger y cero remojos. Aquí tienes un protocolo claro para el día a día y para recuperar brillo cuando haga falta.
Después de cada uso: ritual de 60–90 segundos
Desglasar inteligente
Con el wok aún caliente (fuego medio), añade unas gotas de agua o un chorrito mínimo; raspa con espátula de madera/metal para levantar restos.Limpieza rápida
Si hace falta, pasa una esponja suave bajo agua caliente. Sin remojar. Un toque de jabón suave es válido si la pátina está madura; enjuaga bien.Secar al fuego
Pon el wok al fuego hasta que evapore toda el agua (10–20 s). Evita que queden perlas de agua: son el origen del microóxido.Velo protector (opcional pero recomendado)
Retira del fuego, añade 2–3 gotas de aceite (canola/soja/pepita de uva) y extiende con papel hasta que quede mate, sin brillos. Calienta 5–10 s para “sellar” el velo. Ya está.
Refuerzo del seasoning (micro-curado de mantenimiento)
Cuándo: si notas pegado, zonas claras o tras limpiar algo ácido.
Cómo: wok templado → una gota de aceite → extiende hasta casi seco → calienta a medio-alto hasta leve humareda y oscurecimiento homogéneo. Rota para cubrir paredes.
Repite 1–2 rondas. Este micro-curado devuelve la suavidad sin convertir tu cocina en una humareda.
Manchas, óxido y “puntos claros”: solución en 3 pasos
Pulido suave: frota la zona con estropajo fino o sal gorda + papel.
Lava y seca al fuego.
Restaura pátina con 1–2 rondas del micro-curado anterior.
Si hubiera escamas negras (carbonización), retira lo suelto con estropajo fino y vuelve a capas ultrafinas.
Lo que sí y lo que no (para que dure años)
SÍ: agua caliente + esponja suave + secar al fuego siempre.
SÍ: capas finas de aceite para proteger, jamás charcos.
SÍ: cocinar platos ligeramente grasos en las primeras semanas para fortalecer pátina.
NO: lavavajillas, remojos prolongados, estropajos agresivos o abrasivos en pátinas jóvenes.
NO: almacenar húmedo o cubrir cuando aún está templado (condensa agua).
NO: primeras cocciones muy ácidas largas; espera a que la pátina madure.
Almacenamiento que protege (corto y largo plazo)
Diario / semanal: guarda el wok perfectamente seco. Coloca dentro un papel de cocina con un velo de aceite para absorber humedad y evitar rozaduras si apilas.
Largo plazo (viajes, humedad ambiental):
Extiende una película apenas perceptible de aceite y elimina el exceso.
Guarda en lugar ventilado; puedes añadir bolsitas de gel de sílice en la zona.
Antes de volver a usar, calienta 30–40 s y pasa un papel para retirar el velo.
Señales de que todo va bien
Color: de ámbar a negro satinado, homogéneo.
Tacto: seco, no grasoso.
Cocción: los alimentos se deslizan con poco aceite y el dorado aparece rápido sin pegarse.
Limpieza: sale la suciedad con poca fricción y el agua se evapora dejando la superficie mate.
Mantenimiento “pro”: hábitos que suman
Precalentamiento breve siempre (10–20 s) antes de añadir aceite para cocinar: ayuda a cerrar poros.
Aceite adecuado para mantener: canola, soja, pepita de uva o cártamo. Evita en el mantenimiento inicial el oliva virgen extra por su aroma.
Utensilios: espátula de metal fino o madera; ambos son seguros sobre pátina madura.
Rutina mensual (opcional): una sesión de micro-curado general para uniformizar tono y deslizamiento.
Tipos de Wok de Acero al Carbono y cómo elegir (fondo plano vs. redondo, tamaños y mangos)
Elegir el Wok de Acero al Carbono adecuado marca la diferencia entre salteados pálidos y platos con wok hei: ese aroma ahumado, sellado rápido y salsas que brillan. A continuación tienes una guía clara para acertar a la primera según cocina, tamaño, grosor y mangos.
Fondo redondo vs. fondo plano
Fondo redondo (tradicional)
Ideal para gas con wok ring. Concentra el calor en la base y permite el movimiento de muñeca clásico. Máxima reactividad y control del salteado.
Ten en cuenta: requiere aro estable; inútil en inducción.Fondo plano (moderno)
Diseñado para inducción y vitrocerámica, se asienta bien en placas y también funciona en gas. Pierde algo del “cráter” central, pero gana estabilidad.
Consejo: busca una base plana no excesiva; si es demasiado ancha, difunde demasiado el calor.
Diámetro y altura: ¿para cuántas raciones?
26–28 cm: 1–2 raciones. Muy maniobrable; perfecto para cocinas con poco espacio.
30–34 cm: 2–4 raciones. Punto óptimo para la mayoría de hogares: suficiente superficie para saltear por tandas sin sobrecargar.
36–38+ cm: 4–6 raciones. Requiere potencia real (gas vivo); si tu placa es modesta, mejor un diámetro medio para no perder temperatura.
Pista práctica: más importante que el ancho es no abarrotar. Si vas justo de potencia, cocina en tandas para que la base mantenga el calor.
Grosor y peso: la “personalidad” térmica
1,2–1,6 mm: súper reactivo y ligero; calienta y enfría muy rápido. Ideal para salteados cortos.
1,8–2,0 mm: equilibrio entre respuesta y estabilidad; aguanta mejor el uso intensivo y pequeños golpes de calor.
2,3 mm o más: pesado; retiene calor pero pierde agilidad. Solo compensa con fuego potente.
Regla de oro: para casa, un rango 1,5–2,0 mm suele ser el más versátil.
Mangos: mandarín vs. cantonés
Mandarín (un mango largo + oreja auxiliar):
Maniobrabilidad total, pensado para saltar y verter con una mano. Cómodo si cocinas a diario.Cantonés (dos asas cortas):
Más estable para platos pesados o cuando el wok va del fuego a la mesa. Menos ágil para el salteo “en el aire”.
Material del mango
Madera: agarre cómodo y se calienta menos.
Acero: más duradero y apto para horno, pero puede calentarse; usa paño o guante.
Acabado del acero y forma del cuenco
Acero laminado “spun” (liso): calienta muy uniforme; la pátina se forma de manera predecible.
Martillado (hammered): estética clásica y microtextura que agarra los alimentos al moverlos por las paredes.
Boca ancha + paredes altas: facilita salteados por tandas y evaporación rápida (salsas que reducen bien).
Compatibilidad con tu cocina
Gas: cualquier fondo; si es redondo, añade wok ring.
Inducción/Vitro: elige fondo plano; confirma que el acero responda al imán (la mayoría lo hace).
Horno: si quieres acabar cocciones al horno, prefiere mango de acero o quita el de madera si es extraíble.
Accesorios útiles (y por qué)
Wok ring: estabiliza el fondo redondo en gas y concentra la llama.
Rejilla y tapa: para vapor y ahumados ligeros.
Espátula de metal fino: segura sobre pátina madura, ayuda a raspar y deglasar con precisión.
Qué evitar al elegir
Recubrimientos antiadherentes sintéticos en un “wok”: limitan la temperatura y no permiten desarrollar pátina real.
Piezas excesivamente gruesas y pesadas sin disponer de alta potencia: terminarás cociendo en vez de saltear.
Bases planas demasiado anchas en inducción modesta: difunden el calor y pierden punch.
No se han encontrado productos.
Selección rápida (elige tu combo ideal)
Inducción / vitro, 2–4 raciones, uso diario → Fondo plano, 30–34 cm, 1,6–1,8 mm, mango mandarín de madera.
Gas potente y gusto por el salteado clásico → Fondo redondo + wok ring, 32–36 cm, 1,6–2,0 mm, mango mandarín.
Cocina para grupos o batch cooking → 34–36 cm, 1,8–2,0 mm, mangos cantonés para mover peso con seguridad.
Preguntas frecuentes sobre Qué es un Wok de Acero al Carbono (FAQ)
1) ¿Qué es exactamente un Wok de Acero al Carbono?
Es una sartén cóncava, ligera y muy reactiva al calor, fabricada con acero de bajo contenido en carbono. Destaca por su capacidad para calentar rápido, soportar altas temperaturas y desarrollar una pátina antiadherente con el uso.
2) ¿Por qué necesita “seasoning” (curado)?
Porque el acero al carbono llega “desnudo”. El curado crea una película fina y dura a partir de aceite calentado que protege del óxido y mejora la antiadhesión con cada cocinado.
3) ¿Qué aceite es mejor para curar?
Aceites de sabor neutro y ricos en insaturados: canola/colza, soja, pepita de uva o linaza. Úsalos siempre en capas muy finas para evitar zonas pegajosas.
4) ¿Puedo lavar mi wok con jabón?
Sí, de forma moderada y enjuagando muy bien, especialmente si la pátina está madura. Lo imprescindible es secar al fuego después y aplicar, si quieres, un velo mínimo de aceite.
5) ¿Se puede usar en inducción o vitro?
Sí, si eliges fondo plano e imantable. En gas, también funciona el fondo redondo con anillo (wok ring).
6) ¿En qué se diferencia del wok de hierro fundido o del inoxidable?
Frente al hierro fundido es más ligero y responde antes a los cambios de calor; frente al inoxidable, desarrolla una antiadherencia natural mediante pátina y es menos propenso al pegado cuando se domina la técnica.
7) ¿Cómo hago el primer curado en casa?
Desengrasa de fábrica, seca al fuego, aplica una gota de aceite y extiende hasta casi seco. Calienta hasta leve humareda y oscurecimiento homogéneo. Repite 3–5 rondas cortas rotando el wok.
8) ¿Qué es el “wok hei” y cómo lo logro?
Es ese aroma y sabor ahumado característico de un buen salteado. Se potencia con alta temperatura, tandas pequeñas, ingredientes secos y movimiento constante sobre un wok bien curado.
9) ¿Puedo usar utensilios metálicos?
Sí, sobre pátina madura. Una espátula de metal fino o de madera funciona bien; evita rascar agresivamente si la pátina es joven.
10) ¿Se puede meter al horno?
Generalmente sí, salvo mangos de madera o piezas no aptas. Comprueba el mango; si es metálico, suele soportar acabados al horno.
11) ¿Qué hago si se oxida?
Frota el óxido con estropajo fino, enjuaga, seca al fuego y realiza 1–2 rondas de micro-curado con capas mínimas de aceite.
12) ¿Por qué se me pega la comida?
Puede ser por pátina joven, exceso de comida en la base (pierdes calor), ingredientes húmedos o fuego insuficiente. Cocina en tandas pequeñas y refuerza la pátina con el uso.
13) ¿Cómo lo limpio a diario sin arruinar el curado?
Desglasa con un poco de agua mientras aún está caliente, pasa esponja suave, seca al fuego y aplica un velo muy fino de aceite si no lo usarás pronto.
14) ¿Cómo lo guardo para que no coja óxido?
Siempre completamente seco, idealmente con un papel de cocina dentro para absorber humedad. Un velo mínimo de aceite ayuda si vas a dejarlo días sin usar.
Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de Qué es un Wok de Acero al Carbono y por qué Requiere “Seasoning” te haya sido útil!









