Tiempo de Lectura 8 Minutos.
Si te apasiona el mundo de la belleza, disfrutas transformando rostros y sueñas con vivir del maquillaje, es normal que te preguntes qué estudiar para ser maquilladora profesional y no quedarte solo en la afición. Hoy en día, la imagen lo es todo: redes sociales, sesiones de fotos, eventos, cine, televisión, bodas, pasarelas… y detrás de muchas de esas imágenes hay una profesional del maquillaje bien formada.
La realidad es que no basta con “maquillar bien” a amigas o seguir tutoriales de internet. Convertirse en maquilladora profesional implica formación, técnica, práctica guiada y entender el maquillaje como un oficio, no solo como un hobby. Elegir bien qué estudiar marcará la diferencia entre quedarte en lo amateur o construir una carrera sólida, con clientes que confían en ti y te recomiendan.
Cuando piensas en estudiar para ser maquilladora profesional, es fácil sentirse perdida entre tantas opciones: cursos cortos, academias privadas, formación online, ciclos formativos, másteres de especialización… ¿Qué es realmente necesario? ¿Qué tipo de estudios te abrirán más puertas? ¿Qué contenidos no pueden faltar en un buen programa de maquillaje profesional?
Además, el sector ha cambiado. Las marcas exigen cada vez más conocimiento técnico, los clientes son más exigentes y las oportunidades laborales se han ampliado: maquillaje social, novias, moda, pasarela, cine, TV, teatro, efectos especiales, beauty influencer, formadora de marcas y mucho más. Todo esto hace que elegir bien tus estudios sea un paso estratégico, no solo una decisión impulsiva.
Qué estudiar para ser Maquilladora Profesional
¿Qué significa estudiar para ser maquilladora profesional hoy en día?
Estudiar para ser maquilladora profesional hoy en día va mucho más allá de aprender a “maquillar bonito”. Significa asumir el maquillaje como una profesión seria, con responsabilidades, estándares de calidad y expectativas reales del mercado. Implica pasar de seguir tutoriales sueltos a formarte con un objetivo claro: ofrecer un servicio profesional, cobrar por tu trabajo y construir una trayectoria en un sector cada vez más exigente.
Cuando hablamos de estudiar para ser maquilladora profesional, hablamos de adquirir una base sólida que te permita entender el rostro, la piel, los productos y las técnicas de forma consciente. No se trata solo de repetir looks que ves en redes sociales, sino de comprender por qué haces cada trazo, cómo adaptar un maquillaje a cada persona y cómo conseguir resultados duraderos, fotogénicos y acordes a lo que te pide el cliente o la producción.
También significa adoptar una mentalidad profesional: aprender a trabajar con horarios, con presión, con diferentes tipos de clientes y en contextos muy variados (bodas, shootings, rodajes, backstage…). Estudiar maquillaje profesional hoy es prepararte para relacionarte con otros profesionales de la belleza, fotógrafos, estilistas, marcas y equipos de trabajo, sabiendo que tú eres la responsable del resultado final en cámara o en directo.
En la actualidad, además, estudiar para ser maquilladora profesional implica entender que la profesión no vive aislada del mundo digital. Tu formación no solo te aporta técnica, sino una manera de presentarte al mercado: cómo mostrar tu trabajo, cómo cuidar tu imagen como profesional y cómo transmitir confianza a través de lo que haces. La formación se convierte en tu carta de presentación y en la base sobre la que luego podrás seguir creciendo, especializándote y adaptándote a lo que el sector demande.

Requisitos y habilidades clave para estudiar para ser maquilladora profesional
Antes de elegir un curso o una escuela, es importante tener claro qué se te va a pedir a ti como persona para poder aprovechar al máximo la formación. No se trata solo de tener “mano” para maquillar, sino de reunir una serie de requisitos y habilidades que harán que estudiar para ser maquilladora profesional tenga sentido y te lleve a buen puerto.
En la mayoría de centros no se exige una titulación académica muy específica, pero sí se valora que tengas, como mínimo, formación básica finalizada (ESO o equivalente) y una madurez suficiente para entender que vas a formarte para un trabajo real, con normas y responsabilidades. Algunos centros pueden pedir ser mayor de edad, realizar una entrevista personal o presentar un pequeño portfolio con maquillajes que ya hayas realizado, aunque sean sencillos, para ver tu motivación y tu potencial.
Más allá de estos requisitos formales, hay una serie de habilidades personales clave que te ayudarán muchísimo a la hora de estudiar para ser maquilladora profesional:
Visión estética y sentido del color: no hace falta ser artista desde el primer día, pero sí tener sensibilidad para armonías de color, formas y proporciones.
Paciencia y atención al detalle: un buen maquillaje se construye paso a paso; si te desesperas fácilmente, te costará disfrutar del proceso.
Higiene y cuidado personal: la limpieza de manos, pinceles y productos es imprescindible; si eres desordenada o descuidada, tendrás que trabajar este hábito.
Habilidad manual y pulso firme: la precisión en ojos, labios y correcciones requiere destreza; cuanto más trabajes tus manos, mejor aprovecharás las prácticas.
Capacidad de observación: estudiar maquillaje implica aprender a “leer” el rostro, la piel y los rasgos de cada persona para adaptar lo que haces.
A nivel de carácter, también hay competencias que marcan la diferencia cuando decides estudiar para ser maquilladora profesional. La empatía y la capacidad de escuchar son esenciales para entender lo que una clienta quiere, lo que le incomoda o lo que espera del resultado. La discreción y el respeto también son importantes: vas a trabajar muy cerca de las personas, en momentos a veces íntimos o especiales (bodas, sesiones personales, eventos).
Opciones de formación para estudiar para ser maquilladora profesional (FP, cursos y cursos privados)
A la hora de estudiar para ser maquilladora profesional, una de las primeras decisiones importantes es elegir qué tipo de formación encaja mejor contigo. Hoy en día no existe un único camino obligatorio: puedes formarte a través de Formación Profesional (FP), cursos especializados y cursos privados en academias o escuelas de maquillaje. Cada opción tiene su enfoque, su nivel de profundidad y su manera de prepararte para el mercado laboral.
La Formación Profesional (FP) es la vía más reglada y estructurada. Suele integrarse en ciclos relacionados con Imagen Personal, Estética o Caracterización y Maquillaje Profesional, con un programa oficial y un temario definido por el sistema educativo. Optar por la FP para estudiar para ser maquilladora profesional significa apostar por una formación más global, donde el maquillaje se combina con otros contenidos de estética y cuidado de la imagen. Es una opción interesante si buscas un título oficial y una base amplia que te permita entender el maquillaje dentro del sector de la belleza en general.
Frente a esta vía reglada, están los cursos de maquillaje profesional que ofrecen academias, escuelas privadas o centros de formación especializados. Estos cursos se centran de forma más directa en el objetivo de estudiar para ser maquilladora profesional y suelen estructurarse en niveles (iniciación, profesional, avanzado, masterclass de perfeccionamiento…). Suelen ser programas diseñados para ir al grano del oficio, con muchas horas de práctica orientadas a looks reales de trabajo: social, fotografía, moda, novias, etc.
Dentro de este ámbito, cobran especial importancia los cursos privados en escuelas de maquillaje o con maquilladores reconocidos. Su principal valor es que te permiten aprender bajo el enfoque personal de profesionales en activo, que trasladan a la formación su experiencia en sesiones, rodajes o pasarela. Son una opción muy atractiva cuando ya tienes claro que quieres estudiar para ser maquilladora profesional y buscas una inmersión muy práctica, con contacto directo con el tipo de trabajo que vas a realizar después.
También existen cursos intensivos, workshops y formaciones específicas centradas en una técnica concreta (por ejemplo, piel perfecta, ojos ahumados, novias, maquillaje editorial, etc.). Estos formatos no suelen ser el punto de partida ideal si aún no tienes base, pero sí son un excelente complemento cuando ya has comenzado a estudiar maquillaje profesional y quieres reforzar o pulir áreas concretas.
La formación online se ha sumado como otra opción para estudiar para ser maquilladora profesional, tanto en FP a distancia como en cursos y programas privados. En este caso, lo habitual es combinar clases teóricas y demostraciones en vídeo con prácticas que tú misma realizas y documentas. Aunque la parte presencial siempre es muy valiosa en maquillaje, la formación online puede ser una alternativa interesante si necesitas flexibilidad de horarios o vives en un lugar donde no hay escuelas especializadas.
Plan de estudios: asignaturas que verás al estudiar para ser maquilladora profesional
Cuando decides estudiar para ser maquilladora profesional, no solo eliges una escuela o un curso: eliges un plan de estudios que marcará la calidad de tu base técnica. Las asignaturas que curses serán las que definan cómo trabajas la piel, cómo entiendes el color, cómo adaptas cada look a un rostro real y cómo respondes a lo que te pide el mercado.
Un buen programa para estudiar maquillaje profesional combina asignaturas técnicas, artísticas y de higiene, junto con materias enfocadas a la realidad del trabajo: maquillaje social, fotografía, vídeo o novias. No todas las escuelas usan los mismos nombres, pero los bloques formativos esenciales se repiten en casi cualquier formación seria.
Especialidades de maquillaje profesional: en qué puedes enfocarte cuando decides estudiar maquillaje
Cuando decides estudiar maquillaje profesional, no solo eliges aprender una técnica general, sino que abres la puerta a diferentes especialidades de maquillaje profesional en las que podrás enfocarte según tu estilo, tu personalidad y el tipo de trabajo que te imaginas haciendo en el día a día. Entender estas ramas desde el principio te ayuda a estudiar con más claridad, sabiendo hacia dónde quieres dirigir tu energía y tu práctica.
Aunque lo ideal es empezar con una base sólida y global, desde muy pronto puedes ir identificando qué tipo de maquillaje te hace disfrutar más: ¿te encanta realzar la belleza natural de las personas?, ¿te atrae la moda y la fotografía?, ¿te fascinan las transformaciones radicales o el cine? Cada respuesta apunta a una especialidad distinta.
Una de las áreas más habituales cuando alguien decide estudiar para ser maquilladora profesional es el maquillaje social. Aquí el foco está en el maquillaje para el día a día, eventos, fiestas, invitadas y todo lo que tiene que ver con la vida real de las personas. Es una especialidad muy ligada al trato cercano con la clienta, al entendimiento de sus gustos y a la capacidad de adaptar el maquillaje a su estilo personal y a la ocasión.
Muy unida a esta rama está la especialidad de maquillaje de novia y ceremonia, que requiere una sensibilidad especial para crear looks que sean favorecedores, emotivos y duraderos. Si disfrutas formando parte de momentos importantes y te gusta diseñar maquillajes que combinen elegancia, emoción y fotografía, esta puede ser una de las especialidades hacia las que orientarte al estudiar maquillaje profesional.
Otra gran área es el maquillaje de moda y editorial, vinculado a sesiones de fotos, campañas, catálogos, revistas y trabajos creativos con fotógrafos, estilistas y marcas. En esta especialidad, el maquillaje se convierte en un lenguaje visual muy potente: se buscan propuestas más arriesgadas, conceptuales o artísticas, siempre al servicio de la idea de la sesión. Si te inspira el mundo de la moda, las tendencias y la estética más creativa, este puede ser tu camino natural.
También tienes la especialidad de maquillaje para cine, televisión y medios audiovisuales, donde el objetivo es que el maquillaje funcione bajo cámaras, focos e iluminación técnica. Aquí se cuidan mucho la continuidad, la naturalidad aparente y la adaptación a los personajes. Es una especialidad ideal para quienes se imaginan trabajando en rodajes, platós o producciones audiovisuales y les gusta el trabajo en equipo detrás de las cámaras.
Ligado a lo escénico existe el maquillaje de teatro y espectáculo, donde la prioridad es que el maquillaje se vea desde lejos, resista el calor de los focos y exprese claramente el carácter del personaje. Si te atrae el ambiente de los escenarios, los camerinos y las grandes transformaciones visibles desde el público, esta rama puede resultar especialmente emocionante.
Para quienes sienten verdadera pasión por las transformaciones extremas, el maquillaje de caracterización y efectos especiales (FX) suele ser una de las especialidades más atractivas. Aquí se trabaja con prótesis, texturas, sangre artificial, envejecimientos, heridas, criaturas y todo tipo de cambios radicales del rostro y el cuerpo. Es una línea de enfoque ideal si te fascina el cine fantástico, el terror, la ciencia ficción y el trabajo minucioso de creación de personajes.
Otra posible línea de enfoque al estudiar para ser maquilladora profesional es el maquillaje para fotografía de belleza y redes sociales, donde el rostro se convierte en un primer plano constante. En esta especialidad se cuida al máximo la piel, los acabados y los detalles que la cámara y el móvil captan con mucha precisión. Es una opción interesante si te gusta crear contenido, trabajar con influencers, marcas de maquillaje o incluso desarrollar tu propia imagen como creadora.
También existe la vertiente de formación y demostración para marcas: muchas maquilladoras orientan su especialización a enseñar a otras personas, ya sea en formato cursos, masterclass o demostraciones de producto. En este enfoque, el maquillaje se combina con habilidades pedagógicas y de comunicación, algo a tener en cuenta si disfrutas explicando, guiando y ayudando a otras personas a aprender.

Modalidades, duración y precio de los estudios para ser maquilladora profesional
Cuando decides estudiar para ser maquilladora profesional, no todas las formaciones se viven igual. Cambian tres factores clave: la modalidad (presencial u online), la duración del programa y el precio total de la inversión. Entender bien esta combinación es fundamental para elegir unos estudios que puedas pagar, compaginar con tu vida y aprovechar al máximo.
No es lo mismo un ciclo de FP de varios años que un curso intensivo de unas semanas o una formación online flexible que pagas mes a mes. Cada modalidad condiciona cuántas horas prácticas tendrás, el contacto directo con el profesorado, el ritmo de aprendizaje y el presupuesto que necesitas reservar para formarte.
Dónde estudiar para ser maquilladora profesional en España y de forma online
A la hora de estudiar para ser maquilladora profesional en España, tienes dos grandes caminos: la formación presencial en centros físicos (institutos, escuelas y academias) y la formación online, que ha crecido muchísimo en los últimos años y permite aprender desde casa con programas cada vez más completos.
En el ámbito presencial, puedes encontrar opciones en prácticamente todas las comunidades autónomas:
Institutos de Formación Profesional (FP) con ciclos de Imagen Personal, Estética o Caracterización, donde el maquillaje forma parte del plan de estudios oficial.
Escuelas privadas especializadas en maquillaje profesional, muy presentes en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga o Bilbao, que ofrecen cursos anuales, intensivos y programas de especialización pensados directamente para trabajar en moda, novias, cine, TV o editorial.
Estas escuelas suelen destacar por su enfoque muy práctico, por contar con profesorado en activo y por la posibilidad de realizar prácticas reales en producciones, sesiones de fotos o eventos, algo muy valioso cuando tu objetivo es estudiar para ser maquilladora profesional con mirada clara al mercado laboral.
Paralelamente, la opción de estudiar maquillaje de forma online se ha consolidado como una alternativa sólida para quienes necesitan flexibilidad de horario o no viven cerca de una gran ciudad. Hoy en día existen:
Escuelas de maquillaje con campus virtual, que ofrecen cursos profesionales con vídeos en HD, tutorización, corrección de ejercicios y, en muchos casos, certificado privado al finalizar.
Programas online de nivel profesional y experto, pensados específicamente para aprender desde cero hasta un nivel avanzado, con clases grabadas, directos en grupo y soporte de profesores.
Membresías y academias continuas online, en las que pagas una cuota y accedes a un catálogo vivo de clases, masterclass y actualizaciones periódicas en técnicas y tendencias de maquillaje.
Tanto si eliges estudiar en España de forma presencial como si te decides por la vía online, lo importante no es solo dónde, sino cómo se trabaja en ese centro. A la hora de elegir dónde estudiar para ser maquilladora profesional, fíjate especialmente en:
La especialización real en maquillaje (no solo “un módulo suelto” dentro de otra disciplina).
La experiencia y trayectoria del profesorado en el sector.
El volumen de horas prácticas sobre modelos reales, no solo teoría.
La calidad y la variedad del portfolio de trabajos que podrás crear durante el curso.
Las posibilidades de prácticas externas, colaboraciones o bolsa de empleo con marcas, fotógrafos o productoras.
Kit básico y materiales que necesitas al estudiar maquillaje profesional
Cuando decides estudiar maquillaje profesional, uno de los primeros pasos es montar un kit básico bien pensado, que te permita practicar todas las técnicas que vas aprendiendo sin gastar de más ni llenarte de productos que no vas a usar. No se trata de tenerlo todo, sino de elegir pocos productos pero versátiles, de calidad aceptable y fáciles de trabajar mientras estás en formación.
Tu kit será tu herramienta de trabajo: con él practicarás en ti, en modelos y en futuras clientas. Por eso es importante que incluya brochas esenciales, productos de piel, ojos y labios, materiales de higiene y un mínimo de organización para poder trabajar de forma cómoda y profesional desde el principio.
¿Cuánto se gana como maquilladora profesional?
Hablar de cuánto se gana como maquilladora profesional no es tan sencillo como dar una cifra única. Los ingresos dependen mucho de dónde trabajas, el tipo de servicios que ofreces, tu experiencia, tu especialidad y si eres autónoma o estás contratada. Aun así, sí podemos trazar una imagen realista para que tengas una referencia clara.
En términos generales, una maquilladora que empieza suele moverse en un rango de ingresos iniciales modestos, especialmente mientras está creando portfolio, ganando experiencia y dándose a conocer. En esta primera etapa es habitual combinar el maquillaje con otro trabajo, o trabajar en tiendas de cosmética, perfumerías o marcas de maquillaje, donde el sueldo acostumbra a ser más estable pero no muy alto, similar al de otros puestos de atención al cliente en retail.
Cuando trabajas como maquilladora autónoma en el ámbito social (eventos, fiestas, sesiones ocasionales), los ingresos dependen directamente del número de servicios que realices y del precio que marques por cada uno. Una maquilladora en fase intermedia, con algo de experiencia y clientela estable, puede facturar de forma variable: habrá meses fuertes (especialmente en temporada de bodas y eventos) y meses más flojos, donde los ingresos bajan. Esta irregularidad es totalmente normal en las profesiones ligadas a servicios y temporadas.
En el terreno del maquillaje de novia y ceremonia, los honorarios suelen ser más altos por servicio, ya que incluyen prueba, desplazamientos y un nivel de responsabilidad mayor. Una misma maquilladora puede pasar de ganar poco en sus primeros encargos a alcanzar ingresos mucho más interesantes a medida que aumenta su reputación, sus recomendaciones y su presencia en redes. Aquí la clave no es solo el precio por novia, sino la cantidad de trabajos que consigue cerrar a lo largo del año.
En especialidades como moda, fotografía, cine o televisión, las tarifas suelen funcionar por jornada, media jornada o proyecto, y pueden ser más elevadas, pero también más irregulares. Hay maquilladoras que encadenan proyectos muy bien pagados y otras que alternan épocas con más trabajo con otras de casi inactividad. La estabilidad económica, en estos casos, suele llegar cuando se consolidan contactos y se entra en dinámicas de trabajo recurrente con equipos, productoras, fotógrafos o marcas.
Salidas laborales y pasos para empezar a trabajar tras estudiar para ser maquilladora profesional
Cuando terminas de estudiar para ser maquilladora profesional, llega la gran pregunta: “¿y ahora qué?”. Es justo en este momento cuando tu formación tiene que traducirse en oportunidades reales de trabajo. La buena noticia es que el maquillaje profesional ofrece varias salidas laborales distintas, y puedes combinar varias de ellas hasta construir un camino que encaje contigo.
Entre las salidas laborales más habituales tras estudiar maquillaje profesional, destacan:
Maquilladora freelance de maquillaje social: realizando servicios a domicilio o en estudio para invitadas, eventos, sesiones privadas, sesiones de fotos sencillas, etc.
Maquilladora de novias y ceremonia: una salida con alta demanda en temporada, donde el servicio es más completo e incluye prueba, asesoramiento y acompañamiento el día del evento.
Maquilladora en salones de belleza, centros de estética o peluquerías: ofreciendo maquillaje como complemento a otros servicios (peinados, tratamientos faciales, packs de invitadas…).
Maquilladora en firmas y tiendas de cosmética: trabajando para marcas de maquillaje en perfumerías, corners y stands, realizando aplicaciones rápidas, demostraciones y asesoramiento al cliente.
Maquilladora para moda, fotografía y editorial: colaborando en shootings, catálogos, campañas, books para modelos, e-commerce y proyectos creativos.
Maquilladora para cine, televisión o teatro: participando en rodajes, programas, obras o espectáculos donde el maquillaje forma parte del diseño de personajes y del trabajo escénico.
Formadora o demostradora para marcas y escuelas: impartiendo cursos, talleres, masterclass o demostraciones de producto una vez tienes experiencia y seguridad en tu trabajo.
Para pasar de la teoría a la práctica, es clave que tus primeros pasos estén bien orientados. Algunos pasos fundamentales para empezar a trabajar tras estudiar para ser maquilladora profesional son:
Construir un portfolio cuidado
Empieza reuniendo fotografías de tus mejores trabajos realizados durante la formación y en prácticas: antes y después, diferentes tipos de piel, edades y estilos. Tu portfolio será tu carta de presentación, tanto en entrevistas como en redes sociales.Practicar con modelos reales de forma estratégica
No se trata solo de maquillar “por maquillar”, sino de buscar modelos que te permitan practicar los tipos de looks que quieres ofrecer profesionalmente: novias, invitadas, piel madura, rasgos diferentes… Así mejoras tu técnica y enriqueces tu portfolio a la vez.Definir qué servicios vas a ofrecer al principio
Aunque más adelante puedas diversificarte, al inicio ayuda mucho tener claro si te vas a centrar, por ejemplo, en maquillaje social y novias, en tienda y firma de cosmética o en moda y foto. Esa decisión orienta tus esfuerzos, tu comunicación y el tipo de contactos que necesitas.Darte a conocer de forma profesional
Crear un perfil en redes dedicado a tu trabajo, utilizar tu nombre o marca de forma coherente, mostrar tu portfolio y facilitar que la gente pueda contactarte (WhatsApp, email, formulario) es básico para empezar a recibir encargos o propuestas.Cuidar los primeros trabajos como si fueran un escaparate
Las primeras clientas, colaboraciones y proyectos son claves: de ellos salen opiniones, recomendaciones y contenido para mostrar. Cumplir horarios, ser puntual, mantener una buena higiene, escuchar lo que te piden y entregar un resultado profesional será la base de tu reputación.Buscar oportunidades de prácticas y colaboraciones
Colaborar con fotógrafos, peluquerías, estilistas, modelos o pequeñas marcas te ayuda a ganar experiencia real y a ampliar tu red de contactos. Muchas veces los siguientes trabajos vienen precisamente de estas primeras colaboraciones.
Preguntas frecuentes sobre Qué estudiar para ser Maquilladora Profesional (FAQ)
A continuación encontrarás las dudas más habituales que surgen cuando alguien se plantea qué estudiar para ser maquilladora profesional y cómo elegir la formación adecuada.
1. ¿Es obligatorio tener un título oficial para trabajar como maquilladora profesional?
En España, la profesión de maquilladora no está regulada como una profesión colegiada, por lo que no es obligatorio tener un título oficial concreto para poder trabajar. Aun así, formarte en serio es fundamental: las academias, escuelas y cursos especializados te aportan la base técnica, la disciplina y la credibilidad que los clientes y las empresas esperan de una profesional.
2. ¿Qué estudios son los más recomendables para ser maquilladora profesional?
Las opciones más habituales son:
Ciclos de Formación Profesional relacionados con Imagen Personal, Estética o Caracterización y Maquillaje.
Cursos profesionales en escuelas privadas de maquillaje.
Programas de especialización en áreas concretas (novias, moda, FX, etc.).
Lo más recomendable es elegir una formación que combine teoría, muchas horas de práctica, trabajo con modelos reales y, si es posible, bolsa de empleo o prácticas en empresas.
3. ¿Cuál es la diferencia entre una FP de Imagen/Caracterización y un curso privado de maquillaje?
Una FP de Imagen Personal o Caracterización suele ofrecer un plan de estudios más amplio y reglado, con asignaturas que abarcan estética, peluquería, caracterización y otros aspectos de la imagen, además del maquillaje. En cambio, un curso privado de maquillaje profesional acostumbra a ir más directo al grano, centrado casi por completo en técnicas de maquillaje, práctica intensiva y contacto con el sector. Ambas vías son válidas; la elección depende de si buscas un título oficial más global o una formación muy específica y práctica.
4. ¿Necesito experiencia previa o saber maquillar bien antes de apuntarme a un curso?
No. La mayoría de cursos y programas de maquillaje profesional están diseñados para empezar desde cero. Lo que se valora es la motivación, la constancia y las ganas de aprender, no que llegues con un nivel alto. En muchos centros, incluso los cursos “máster” o de larga duración están planteados para construir una base sólida desde el principio.
5. ¿Cuánto tiempo se tarda en estudiar maquillaje profesional?
La duración depende mucho del tipo de formación:
Cursos intensivos: desde unas pocas semanas hasta unos pocos meses.
Programas profesionales: alrededor de varias cientos de horas formativas.
Ciclos de FP: uno o dos años académicos.
Lo importante no es solo el número de horas, sino cómo se distribuyen entre teoría, práctica supervisada y posibles prácticas en empresas.
6. ¿Se puede estudiar maquillaje profesional online con buena calidad?
Sí, siempre que elijas escuelas o programas online serios. Hoy existen formaciones 100 % online con aulas virtuales, vídeos en alta calidad, tutorización, tareas prácticas y correcciones personalizadas. Muchas combinan contenido grabado con clases en directo y comunidades de apoyo. Eso sí, incluso estudiando online, necesitarás practicar mucho por tu cuenta sobre modelos reales.
7. ¿Hace falta Bachillerato o una edad mínima para estudiar maquillaje profesional?
Depende del tipo de formación:
Para acceder a ciertos ciclos de FP de grado superior sí se piden requisitos académicos (Bachillerato, prueba de acceso u otras vías).
Muchos cursos privados de maquillaje profesional no exigen titulación previa; suelen pedir únicamente ser mayor de edad o tener una edad mínima cercana, además de ganas de formarte.
Es importante revisar siempre los requisitos específicos de cada centro.
8. ¿Qué asignaturas o contenidos no pueden faltar en una buena formación de maquillaje?
En una formación seria deberían aparecer, al menos, estos bloques:
Fundamentos de maquillaje, visagismo y estudio del rostro.
Piel: preparación, bases, correctores y acabados.
Colorimetría aplicada al maquillaje.
Maquillaje social (día, noche, fiesta, piel madura).
Maquillaje de novia y fotografía.
Higiene, protocolo profesional y gestión del kit.
A partir de ahí, se pueden añadir contenidos de caracterización, FX, moda o audiovisual según el tipo de curso.
9. ¿Cuánto cuesta, aproximadamente, estudiar para ser maquilladora profesional?
Los precios varían mucho según el tipo de formación y la escuela:
Cursos cortos e intensivos: desde unos pocos cientos de euros.
Programas profesionales más completos: suelen situarse entre varios cientos y varios miles de euros.
Ciclos de FP: en centros públicos se abonan tasas oficiales, mientras que en centros privados el coste por curso puede ser significativamente mayor.
Además del curso en sí, conviene contar con el coste de tu kit básico y materiales.
10. ¿Qué salidas laborales tendré después de estudiar maquillaje profesional?
Entre las salidas más habituales están:
Maquilladora freelance de social y eventos.
Maquilladora de novia y ceremonia.
Maquilladora en salones de belleza, centros de estética o peluquerías.
Maquilladora en firmas de cosmética y perfumerías.
Maquilladora para moda, fotografía, editorial o pasarela.
Maquilladora para cine, televisión, teatro y espectáculos.
Algunas formaciones también abren la puerta a la caracterización y los efectos especiales, con salidas muy específicas.
11. ¿Puedo compaginar los estudios de maquillaje con otro trabajo u otros estudios?
Sí. Muchos cursos están pensados precisamente para poderse compaginar: ofrecen horarios de mañana o tarde, fines de semana o modalidad online. Lo importante es ser realista con tu tiempo disponible, porque el maquillaje requiere horas de práctica fuera del aula para que realmente notes progreso.
12. ¿Qué es más importante: la escuela que elijo o mi portfolio?
Ambas cosas son importantes, pero a la hora de conseguir trabajo tu portfolio suele pesar más que el nombre del centro. Una buena escuela te dará estructura, correcciones y oportunidades; tu portfolio mostrará lo que realmente sabes hacer. Lo ideal es elegir una formación que te ayude a crear desde el principio un portfolio sólido, con variedad de rostros, estilos y acabados.
Esperamos que la información ofrecida por Saber y Conocimiento de Qué estudiar para ser Maquilladora Profesional te haya sido útil!









